
Una vez capturado el gusano el chorlitejo se acercó a este pequeño charco
En la entrada anterior mostraba una imagen de un chorlitejo grande que mantenía una tensa lucha con un gusano que se resistía a salir de la arena. Finalmente consiguió capturarlo sin resultar herido (los gusanos no son de goma....por mucho que se estiren).
Muchas especies de limícolas (chorlitejos, correlimos, archibebes, andarríos, etc.) siguen un curioso ritual después de capturar sus presas. Se acercan al borde del agua o al charco más cercano para lavar cuidadosamente sel gusano y eliminar el limo que tienen adherido a su cuerpo. Sólo lo ingieren cuando queda limpio como un jaspe, evitando así introducir arena en su sistema digestivo. Este comportamiento es una adaptación a una dieta basada en capturar presas que viven enterradas en la tierra y que su continuado consumo podría resultarles perjudicial.
En esta secuencia podéis ver cómo sucede:
Introdujo el gusano en agua......
Lo agitó con fuerza.....
y repitiendo varias veces la misma operación, consiguió eliminar el limo que estaba pegado al gusano.....
......hasta dejarlo completamente limpio (nótese el color amarillo del gusano una vez lavado y centrifugado)
..y hasta con pinta de apetitoso..
Tras engullir el gusano, sólo quedaron unas diminutas gotas de agua suspendidas en el aire







