miércoles 2 de diciembre de 2009

La garcilla, las ovejas y la mosca

Nikon D300+ 600mm, ISO 200; f4,5; 1/1250

Mientras procesaba esta imagen, primero en color y después en blanco y negro, opté por mantener el color original en la garcilla bueyera y cambiar el fondo a escala de grises. Con Photshop debe ser algo relativamente fácil, pero con ACDSee, el programa que utilizo habitualmente, es algo más artesanal....aunque no deja de ser divertido. Las espectadoras de la escena, las ovejas, forman parte de la dieta de la garcilla.....pero como meras transportadoras de su alimento. La garcilla se dedicaba a recorrer el perímetro de su cuerpo buscando los insectos que se posaban sobre la lana, como la mosca que aparece en la imagen siguiente....que fue ingerida con la mirada.... y después con un certero picotazo.

Nikon D300+ 600mm, ISO 200; f4,5; 1/1250Ver imagen

lunes 30 de noviembre de 2009

I Festival de las grullas en Extremadura


Nikon D300 + 600mm
ISO 200, f 4, 1/4000. -0,3 eV

Durante estos días se está celebrando el “I Festival de las Grullas en Extremadura”, una iniciativa de la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Extremadura en colaboración con varias asociaciones para potenciar el turismo ornitológico en torno a estas aves. Las actividades comenzaron hace dos fines de semana, con tours ornitológicos desde las principales localidades extremeñas (Badajoz, Mérida, Cáceres y Plasencia) para acercar a los interesados a algunas de las zonas de invernada de la región (Embalse de Borbollón, Moheda Alta) acompañados de un guía especializado, así como un curso de pintura de naturaleza (a cargo de Juna Varela) y un curso de digiscoping (impartido de miembros de ASEDI). También se han celebrado unas jornadas técnicas orientadas al sector turístico para informar a los empresarios de las posibilidades que existen en torno a este recurso y su potencialidad. El próximo fin de semana (5 y 6 de diciembre) se celebrará el “La Semana Mayor de las grullas”, que pondrá el broche final a toda a todas las actividades. Todos actos se llevaran a cabo en el Parque Periurbano de Conservación y Ocio “Dehesa de Moheda Alta”, en Navalvillar de Pela (Badajoz).

Nikon D300 + 600mm
ISO 200, f 4, 1/1600. -0,3 eV

En el amplio programa de actos se encuentran charlas sobre las grullas (censos y biología), exposiciones y proyecciones temáticas, stands ornitológicos de varias ONG, rutas ornitológicas guiadas y observación de la llegada de las grullas en sus dormideros. El domingo día 6 coincidirá con la tradicional celebración del “Recibimiento de las Grullas”, organizado por ADENEX, asociación que durante los últimos 18 años ha sido pionera en el empeño de acercar las grullas a la sociedad, invitando a disfrutar del espectáculo natural que ofrecen cada invierno.

Podéis consultar el programa de actividades en la web: http://www.festivaldelasgrullas.com


El Parque Periurbano de Conservación y Ocio “Dehesa de Moheda Alta”, cuenta con un interesante Centro de Interpretación dedicado a la grulla común y las dehesas, cuya vista es también recomendable. En tono al Centro se instalarán los stands ornitológicos, una carpa para las actuaciones de música en directo y también un bar para quien desee quedarse a comer. Se pueden realizar varias rutas por la dehesa del Parque que llevan hasta diferentes observatorios, que son grandes torretas elevadas sobre la dehesa desde donde se puede contemplar la llegada de las grullas a los dormideros o sus desplazamientos por la zona.

Nikon D300 + 600mm
ISO 200, f 5,6; 1/500. -0,3 eV

Moheda Alta puede ser el punto de partida para conocer otros lugares muy interesantes para ver aves o para fotografiar, como el Embalse de Sierra Brava, Puerto Peña, Embalse de Orellana, La Serena. Las Villuercas o los propios regadíos de las Vegas Altas del Guadiana.
A ver si os animáis y nos vemos por allí!

domingo 29 de noviembre de 2009

Soñando con las grullas

Imagen tomada en un dormidero de grullas. Llegué temprano, aún de noche, con la esperanza de poder fotografiar los vuelos de las aves con las primeras luces de la mañana....pero amaneció nublado y lloviendo. Así y todo, no me resistí a fotografiarlas!

Arrozales de Hernán Cortés (Badajoz)
Nikon D300 + Nikon 600mm -
ISO400
1/5 s
f4

jueves 26 de noviembre de 2009

Flamencos en las Marismas del Odiel (Huelva)


En una de las jornadas de fotografía en las Marismas del Odiel (Huelva), mientras esperaba dentro del aguardo a que amaneciese para hacer fotos los patos y limícolas, algunos flamencos pasaron en vuelo sobre la zona en la que me encontraba y tuve la suerte de poderlos capturar en vuelo. La luz era perfecta para lograr siluetas, ya que el sol aún no había salido por el horizonte.

flamencos FN

Para los que vivimos en el interior peninsular, los flamencos nos resultan aves bastante exóticas, cuya aparición suele ser esporádica. En Extremadura se dejan ver con más frecuencia durante la dispersión postnupcial en algunas zonas húmedas (Embalse de Los Canchales, Lagunas de La Albuera, por ejemplo), a veces en pequeños grupos y con más frecuencia ejemplares aislados. Así que cada vez que viajo a zonas de marisma disfruto enormemente observando y fotografiando esta especie, tan desproporcionadamente bella. Durante los días que estuve haciendo fotos el pasado mes de octubre en las marismas del Río Odiel y de Isla Cristina-Ayamonte, no esperaba que entraran en los lugares donde suelo colocarme, aunque en ocasiones pasaban ejemplares en vuelo bastante cerca. Pero la última jornada me sorprendieron gratamente. Llegué completamente de noche a la marisma y mientras esperaba a que fuese amaneciendo, me emocioné al descubrir sus difusas siluetas moviéndose en el agua, bastante cerca de donde me encontraba. Contemplar estas aves iluminadas con las primeras luces del día fue todo un espectáculo, no sólo por su colorido y su estilizada figura, sino por su incesante actividad, moviéndose de un lado a otro removiendo el fondo con sus picos. Los estiramientos o las pequeñas peleas entre ellos hacían que mostrasen en ocasiones el intenso colorido de sus alas, aumentando aún más los contrastes.
Intenté situarme lo más próximo posible al nivel del agua. Para ello y a falta de otros recursos, me senté en una silla de playa dentro del agua hasta un poco por encima de la barriga, coloqué delante el trípode con la cámara y después me cubrí con una red camuflaje, arropado en lo posible por la vegetación de la orilla (unas matas de atarfe). Pese a la improvisación, el aguardo funcionó muy bien y las aves se acercaron sin recelar. Sólo eché de menos el peto de neopreno (que hasta a mi me pareció un exceso meterlo en el equipaje de las vacaciones….), así que espero que las sales y los limos de las marismas tengan propiedades medicinales y sean buenas para el reuma.

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domingo 22 de noviembre de 2009

Centroptilum luteolum?

Centroptilum luteolum?
Nikon D80 + Tamron 90mm f2.8 +flash anular
ISO 100, f32, 1/200, -0,3eV
Río Gévora (Badajoz)
septiembre, 2007

Curioso Efemeróptero de la familia Baetidae, cuyos ojos turbinados de color amarillo son muy curiosos, ocupando la mayor parte de la cabeza. Estos ojos sólo los presentan los machos. Creo que la especie es Centroptilum luteolum, anque hay otras dos representantes de este género C. obtusum y C. litura de los que no que podido encontrar referencias por el momento. Según me aconsejan los que saben, a falta de claves de las familias de Ephemerópteros, es mejor dejarlo como "posible representante de la familia Baetidae". Eso si, un insecto precioso!

viernes 20 de noviembre de 2009

Desde otra perspectiva

Río Gévora (Badajoz)
Nikon D300 +Tamron 90mm 2.8
ISO 200, 1/160, f18, -0,33 eV

lunes 16 de noviembre de 2009

Ojos de libélula

Libelula blog

Río Gévora (Badajoz)

Nikon D300 + TAMRON 90MM 2.8

ISO 200, f20, 1/250, –0,65 eV, flash anular

martes 10 de noviembre de 2009

Abstracciones en la playa

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Playa de Odeceixe (Portugal)

Octubre, 2009

miércoles 21 de octubre de 2009

Carrapateira, la playa de los surfistas

Playa de Odeceixe

Durante mis últimas vacaciones recorrí parte de la costa atlántica portuguesa, subiendo desde Sagres hacia el norte, hasta llegar a Odeceixe. La costa es prácticamente un acantilado continuo que en ocasiones se interrumpe por la desembocadura de valles fluviales, creando amplias playas, a veces asociadas a complejos dunares y zonas de marisma.


Ver Sagres - Odeceixe en un mapa más grande

El recorrido se puede hace perfectamente en coche partiendo desde Sagres siguiendo la carretera EN268 y después la N120 en dirección Sines-Lisboa. Basta con tomar aquellos desvíos que encontremos a nuestra izquierda y que conduzcan hasta la costa para ir descubriendo poco a poco todas las maravillas que atesora este rincón del Atlántico.

Desembocadura de Ribeira de Seixe en la Playa de Odeceixe

El recorrido discurre íntegramente por el "Parque Natural do Sudoeste Alentejano y Costa Vicentina", repleto de preciosos paisajes no sólo en la costa y sus acantilados, sino también en el interior, con formaciones de bosque mediterráneo bien conservadas (alcornocales, acebuchares,..)
Ningún sitio os defraudará, pero si tenéis ocasión, os recomiendo visitar: Cabo de San Vicente, (es lo más típico, pero merece igualmente la pena), Torre d'Aspa (Vila do Bispo), Carrapateira (con una carretera que hace un recorrido circular alrededor del pueblo y varios miradores), Arrifana, Monte Clerigo (precioso al atardecer), Praia da Amoreira (espectacular!!!! con una inmensa duna antes de llegar a la playa), Rogil y playa de Odeceixe.

Playa de Carrapateira

Acostumbrado a tener la cabeza pensando en los pájaros (....que tampoco faltaron en la ruta), me quedé impresionado con la cantidad de surfistas que llenaban estas playas, especialmente las de Carrapatiera y Amoreira.

Surfeando

Volando sobre las nubes de espuma

Es un deporte que requiere una forma física excepcional para resistir tantas horas en el agua y poseer además una gran destreza y habilidad para lograr mantener el equilibrio sobre las olas. Les dediqué una larga sesión fotográfica, aprovechando que pude treparme por un acantilado y encontrar una perspectiva adecuada para hacer las fotos, mejor que la que ofrecía la playa.

He seleccionado algunas imágenes y las he incluido en este vídeo, que espero que os guste. (Dura un poco más de 7 minutos, así que le he puesto música para que no se os haga muy largo....)





Montaje de vídeo: ProShow Producer v4 (mi primer intento... ya iré mejorando la técnica)
Música: Terrafolk (Grupo esloveno de música folk)

Hay varios puntos de interés para ver aves marinas, especialmente en estas fechas en las que vuelan siguiendo la línea de costa en sus migraciones, siendo especialmente recomendable el Cabo de San Vicente. Es posible observar alcatraces, pardelas, gaviotas de varias especies, cormoranes, garzas o rarezas como el págalo parásito, con el que tuve la suerte de cruzarme inesperadamente.

Collaba gris (Oenanthe oenanthe)

Vista desde el Cabo de San Vicente

martes 6 de octubre de 2009

Focha común (Fulica atra)

Focha común (Fulica atra)
Marismas del Odiel
La Calatilla

martes 29 de septiembre de 2009

No siempre es por ellas

La berrea es el tiempo en el que los venados se disputan a gritos y topetazos los favores de las hembras, proclamando su poderío por montes y dehesas. Los machos mejor dotados se esfuerzan mantener la dominancia sobre su grupo de ciervas, evitando en lo posible que otros ejemplares consigan aparearse con ellas, exhibiendo y midiendo sus fuerzas para ello. En el caso de la imagen estos dos machos jóvenes no luchan por las hembras, sino que compiten por algo más importante: el alimento. El otoño no está siendo generoso en lluvias y son pocos los recursos que quedan disponibles en estas fechas, por lo que se ven obligados incluso a alimentarse de especies leñosas. Si las poblaciones de ciervos conservaran su dinámica natural, regularían su densidad y se desplazarían a zonas donde aún hubiese recursos (pastizales en vaguadas, valles húmedos, riberas, cultivos…), aunque para ello tuvieran que recorrer grandes distancias. Pero la realidad es muy distinta en la mayor parte de las fincas que mantienen esta especie con fines cinegéticos, ya que su libertad de movimientos está limitada por vallados insalvables. Las densidades son por tanto artificiales y condicionadas por el modelo de gestión cinegética que se realice. En estos casos, la escasez de alimento debe ser compensada mediante una alimentación suplementaria que haga posible que sobrevivan confinados dentro de un terreno cercado (un manejo similar al de las especies típicamente ganaderas), a la vez que permite que no sea un factor limitante para lograr mejores trofeos y tasas de reproducción.
Estos dos ciervos compiten por la comida en una dehesa en la que no hay ni un brote de hierba, procurando asegurarse su mordisco de la paca alfalfa caída del remolque y olvidándose por completo de las hembras y de los berridos de los machos dominantes. Lo primero es lo primero!





Nikon D300 + 600mm
ISO 200
1/1600
f4
-0,64 eV
ZEPA “Sierra de San Pedro”, Cáceres, Extremadura

sábado 26 de septiembre de 2009

Rara avis


Hay veces que las aves nos sorprenden con sus posturas….y puede bastar un estiramiento y una perspectiva adecuada para que parezcan cualquier otra cosa a través de la cámara. Estas “patas con alas” pertenecen a una garceta común que se detuvo durante unos minutos en el azud del Río Guadiana, compartiendo la corriente con las primeras gaviotas sombrías que desde comienzos de septiembre han empezado a llegar hasta este lugar del interior de la península y que ya me han dado la primera sorpresa de la temporada.

Nikon D300 + 600mm + TC-14E II
ISO 200
1/2000
f9
-1 eV
ZEPA "Azud del Río Guadiana", Badajoz


miércoles 23 de septiembre de 2009

Correlimos tridáctilo y camarón

Al bajar la marea en las marismas se produce la llegada de centenares de limícolas para alimentarse, aprovechando las aguas someras y los pequeños charcones, siendo en este momento más fácil para ellos capturar sus presas en el agua o desenterrarlas introduciendo sus picos en la arena húmeda. Conseguí fotografiar este Correlimos tridáctilo (Calidris alba) sentado en el dique de rocas de la playa, sin camuflaje, simplemente permaneciendo inmóvil y esperando pacientemente a que se fueran acercando. No tuve mucha suerte con la luz, ya que pese al espléndido amanecer con el que comenzó el día, al final terminó nublándose y costaba mucho obtener matices de las aves a contraluz. De esta serie, una de las imágenes que más me gustó es esta en la que el correlimos consiguió atrapar un camarón en un pequeño charco, llegando a capturar varios mientras lo estuve observando.


Río Carreras-Punta Caimán,
Isla Cristina (Huelva)


Nikon D300, Nikon 600mm+ 1,4x, ISO 320, +1 eV.


sábado 19 de septiembre de 2009

Se acabó el verano

Punta Caiman, Isla Cristina (Huelva)

Era mi último día de vacaciones....y quise aprovecharlo tanto que llegué a la playa cuando aún era de noche y sin luz para hacer fotos. Esa mañana había decidido hacer un recorrido a pie a lo largo del dique que separa la desembocadura del río Carreras y Punta Caimán, en Isla Cristina (Huelva), con la intención de fotografiar aves, pero en vez de utilizar el chajurdo iría cargando con el 600mm montado sobre el trípode (menudo lastre!) . Hasta que salió el sol dispuse de unos minutos para disfrutar de un precioso amanecer, antes de que la luz fuese favorable.
La jornada no defraudó: charrán patinegro, charrancito, vuelvepiedras, ostrero, correlimos tridáctilo, archibebe claro, archibebe común, chorlito gris, zarapito real, águila pescadora, garza real, garceta común,....aunque he de reconocer que el amanecer fue el mejor momento de esta jornada.

Nikon D300 + 600mm f4
ISO 320
f14
1/320
-0,3 eV



Ver mapa más grande

It was my last day of vacation .... and I wanted to rush it so much that I got to the beach when it was still dark and there wasn't enough light to take pictures. That morning I had decided to take a walk along the dike that separates the "River Carreras" and "Punta Caiman", in Isla Cristina (Huelva), with the intention of photographing birds, but instead of using the hide, I thought I'd better go carrying the 600mm mounted on a tripod (what a drag!). Until the sun rose, I enjoyed a few minutes watching a beautiful sunrise, before the light was favorable.
The day did not disappoint: sandwich tern, tern, turnstone, oystercatcher, Sanderling, greenshanks, redshank, plover, curlew, osprey, heron, egret ,.... but I must admit that the dawn was the best moment of the day.

jueves 17 de septiembre de 2009

Gaviota en blanco y negro

Gaviota reidora (Larus ridibundus)
La Calatailla
Paraje Natural "Marismas del Odiel" (Huelva)


Después de ver esta imagen en el visor de la cámara, no me cabía la menor duda de que merecía más la pena procesarla en blanco y negro, ya que con respecto a la toma original prácticamente sólo se perdía el color rojo del pico. El fondo es muy curioso porque no se trata del cielo, sino que es en realidad una inmensa montaña de sal la que aporta esa tonalidad blanca.

Nikon D300 + 600mm + TC14x
ISO 200
1/8000
f 5,6
-0,67 eV

After seeing this image in the viewfinder of the camera, I had no doubt that should be processed in black and white. Compared with the original shot, just missed the red peak. The background is very striking because it is not from heaven, being in fact a huge mountain of salt from the Salinas de Huelva.

lunes 31 de agosto de 2009

Una mirada

Alcaudón común (Lanius senator) joven fotografiado en el Parque Natural de Cornalvo (Badajoz).
Nikon D300 + 600mm (ISO 320; f4; 1/400; -0,3 eV)

martes 25 de agosto de 2009

Un conejo!


Cada vez que veo un conejo me invade la mayor de las alegrías! Nunca pierdes la esperanza de que algún día sus poblaciones lleguen a recuperarse de sus padecimientos (que no son solo las enfermedades) y que también lo hagan los predadores situados por encima en la pirámide trófica….aunque al final pasan las temporadas y nunca levantan cabeza. Hacía años que no fotografiaba un conejo (ni recuerdo la última vez!) y al verlo aparecer el otro día mientras esperaba que los pájaros entraran al bebedero, me emocionó tanto como la más exótica de las rarezas.

martes 18 de agosto de 2009

Thalasseus sandvicensis, con cielo de tormenta


En realiadd esta es la única imagen con cielo de tormenta, las demás fueron tomadas en días soleados.
Enlace a esta imagen en
Pensando ya en las vacaciones de este año, he recordado que aún tenía muchas fotos “sin tocar” del verano pasado y que dormían plácidamente en el disco duro del ordenador. Una de ellas es la de este ejemplar de charrán patinegro (Thalasseus sandvicensis), que se dejó fotografiar en las inmediaciones del molino de mareas de las salinas de Isla Cristina (Huelva), una mañana en la que el cielo se cubrió con nubes de tormenta, dejando una luz muy especial.



Recientes investigaciones han cambiado la clasificación taxonómica de esta especie, que siempre ha estado incluida dentro del género Sterna (englobando a charranes, charrancitos y, desde hace no mucho, también a las pagazas), pasando a formar parte del género Thalasseus. Este nuevo género agrupa a los llamados “charranes crestados”, entre los que se encuentran algunas de las especies más grandes y espectaculares de todos los océanos, como el charrán bengalí, el charrán real, el charrán elegante o el charrán piquigualdo. Los estudios que han permitido la separación del género Thalasseus de Sterna se han basado en el análisis del ADN mitocondrial, llegando a la curiosa conclusión de que los diferentes diseños de la cabeza de los charranes (con la cabeza negra, sin la cabeza negra y con la cabeza negra pero con la frente blanca) estaban asociados a diferentes clados, es decir, que cada diseño se correspondía con una rama diferente del árbol filogenético.


En este enlace podéis consultar en detalle el artículo científico (A phylogenetic framework for the terns (Sternini) inferred from mtDNA sequences: implications for taxonomy and plumage evolution).
La verdad es que en los últimos tiempos no he estado muy al tanto de las novedades taxonómicas y de repente te sorprendes cuando descubres que te han cambiado el nombre científico de alguna especie “de toda al vida”.


El caso es que no era esto lo que yo quería contar!. Además de asumir el cambio de género del charrán patinegro, tenía una duda que no conseguía aclarar: ¿por qué esta especie lleva el apellido “sandvicensis” en su nombre científico?. Por intuición, pensaba que podía estar relacionado con el Cabo San Vicente (sandvicensis = San Vicente, vamos, de cajón!!!), haciendo honor a este lugar de la costa del Algarve portugués, zona de paso obligado de gran parte de sus poblaciones en sus rutas migratorias por el litoral atlántico y famoso por ser un enclave estratégico para la observación de aves marinas. Todas las averiguaciones que hice en ese sentido no me llevaron a ninguna parte.


Al final decidí abrir otro frente de búsqueda a partir de su descubridor, ya que suelen ser los responsables de las denominaciones con las que “bautizan” a las nuevas especies. Y así fue como conseguí averiguarlo. El descubridor de esta especie fue John Latham (1740-1837), ornitólogo británico de renombrado prestigio que dedicó buena parte de su vida profesional al estudio de las aves. Latham vivía en el condado de Kent, muy cerca de la costa atlántica, y posiblemente observó o recolectó el charrán patinegro en la cercana Bahía de Sandwich (Sandwich Bay), en sureste del Reino Unido, honrándole con su nombre. De hecho, en inglés, el nombre vulgar de esta especie sigue siendo “charrán de Sandwich” (sandwich tern). (La letra “w” tardó tiempo en formar parte del latín y originariamente sólo se utilizaba la “v”, es por eso que en latín se escribiría sandvicensis en lugar de sandwicensis).
Latham fue una eminencia en el mundo de la ornitología y consiguió ordenar taxonómicamente gran parte de las aves de Australia, dando nombre por primera vez a muchas de ellas; y también a otras aves más modestas como la curruca rabilarga (Sylvia undata).
Como muchos científicos de su época, eran auténticos maestros en todas las disciplinas. Además de ejercer profesionalmente como Físico, era un excelente artista y el mismo realizaba las ilustraciones que aparecían en sus obras.



Thalasseus sandvicensis, with sotormy sky

Thinking about my upcoming summer vacation, I remembered that I still had many pictures "without touching" made last summer….. and sleeping peacefully on the hard disc of my computer. One is this of the Sandwich Tern (Thalasseus sandvicensis), which was photographed in the vicinity of the mill of the salt tides of Isla Cristina (Huelva), a morning when the sky was filled with storm clouds , creating a very special light.
Recent research has changed the taxonomic classification of this species, which has always been included within the genus Sterna (encompassing terns, little terns and, not long ago, also to gull-billed terns), becoming part of the genus Thalasseus. This new genus includes the "crested terns”, including some of the biggest and most spectacular of all the oceans, such as Lesser-crested tern, Royal tern, Common tern, Great-crested tern or Elegant tern. Studies that have allowed the separation of the genus Sterna and Thalasseus was based on analysis of mitochondrial DNA, leading to the curious conclusion that the different designs of the head of the terns (with the black head, without heads and with black but the black head with white face) were associated with different clades, so that each design corresponded to a different branch of the phylogenetic tree.
In this link you can see in detail the scientific article (A phylogenetic framework for the terns (Sternini) inferred from mtDNA sequences: implications for taxonomy and plumage evolution).
The truth is that in recent times I have not been very attentive to the new taxonomic publications and so I surprised to discover that someone has changed the names of “all the life”.
But this was not what I wanted to tell you!. Assuming the change of genus of the Sandwich Tern, I had a doubt that I needed to clarify: why this species bears the name "sandvicensis" in its scientific name?. By intuition, I thought it could be related to the Cape San Vicente (San Vicente= sandvicensis!!!), honoring this part of the Portuguese Algarve coast, located on its migratory route along the Atlantic coast and famous as a strategic enclave for observing seabirds. All inquiries I did in this regard didn’t take me anywhere.
At the end I decided to seek information about the scientist who discovered it, since they are often responsible for the names that "baptized" a new species. And that's how I got to find out. The discoverer of this species was John Latham (1740-1837), prestigious British ornithologist who devoted much of his professional life to studying birds. Latham lived in the county of Kent, near the Atlantic coast, and possibly observed or collected the Sandwich Tern in the nearby “Bay of Sandwich” (Sandwich Bay), in the southeast coast of the United Kingdom, honored with his name. In fact, in English, the common name of this species is nowadays Sandwich tern. (The letter "w" was added very late in the Latin alphabet and originally only was used "v". For this reason it is written as sandvicensis instead sandwicensis).
Latham was an eminence in the world of ornithology and managed to sort taxonomically most of the birds of Australia, naming for the first time many of them, and also other smaller birds like Dartford warbler (Sylvia undata).
Like many scientists of his time, were masters in all disciplines. Besides being a doctor in physics, was an excellent artist and did the same illustrations that appeared in his works.

martes 11 de agosto de 2009

Migración temprana del mosquitero papialbo


El mosquitero papialbo (Philloscopus bonelli) es una especie característica de los bosques supramediterráneos, ocupando preferentemente formaciones de quercíneas (robledales, melojares, quijigares y encinares), pinares o incluso sabinares y hayedos. Muestra un marcado rango altitudinal en su distribución, coincidiendo la distribución de los bosques donde nidifica, aunque al ascender en altitud busca preferentemente laderas de solana con mayor termicidad.

En esta imagen se aprecia el obispillo con un tono verdoso
más intenso que permite identificar con facilidad la especie


Las partes inferiores muestran un plumaje
casi blanco, muy distintivo

Se trata de un mosquitero con un área de reproducción relativamente restringida en comparación con el resto de especies de su mismo género (mosquitero musical, mosquitero común o mosquitero silbador), ya que sus poblaciones presentan una distribución confinada en su mayor parte a los países ribereños con el mediterráneo (España, Portugal, Francia, Italia, Yugoslavia, Grecia, Turquía, norte de África, etc..) y no es tan amplia como las de sus congéneres, que se extienden ampliamente por toda Europa e incluso parte de Eurasia.

Enlace a esta imagen en
Dejando a un lado las incógnitas que aún existen en cuanto a la distribución y taxonomía del mosquitero ibérico (Philloscopus ibericus), el mosquitero papialbo sería sin duda el que alcanzaría mayores poblaciones en España (cercanas a los 3 millones de parejas) y con una distribución más extensa. Sin embargo, las estimas de las poblaciones conjuntas de Mosquitero ibérico y Mosquitero común que nidifican en nuestro país no superan las 600.000 parejas, según el Atlas de Aves Nidificantes de España (DGCONA-SEO/BirdLife, 2002).


Durante la realización de un inventario de aves reproductoras en el Parque Natural de Cornalvo (Badajoz), un miembro de Fotonatura y bloggero, José María Benítez Cidoncha, ha detectado una notable presencia de mosquiteros papialbos desde principios del mes de julio y que ha ido aumentando progresivamente durante las semanas siguientes. Descartada la posibilidad de que se tratase de poblaciones reproductoras, ya que en Extremadura sólo nidifican en los bosques de las sierras más altas (robledales y pinares de las Villuercas, Sierra de Gredos y Tentudía, principalmente), sólo podía tratarse de ejemplares en paso migratorio. Su presencia en las dehesas de alcornoques y encinas, en retamares abiertos o en sotos fluviales también confirmaba que no se encontraba en sus hábitats habituales de nidificación. Desde el 8 al 31 de julio de 2009 se observaron 135 ejemplares, apareciendo en 35 cuadrículas de muestreo (de 1km x 1km), que representarían aproximadamente el 30% de la superficie del Parque Natural de Cornalvo.

Comparado con otros paseriformes, el paso migratorio postnupcial del mosquitero papialbo suele ser muy discreto y poco apreciable, aunque estas últimas observaciones hacen pensar que en realidad siga un patrón poco conocido. La migración en fechas tan tempranas resulta muy sorprendente. Por un lado, es una especie estival que suele llegar a sus zonas de cría desde finales entre abril y mediados de mayo (en ningún caso es tempranera), en parte porque necesita que hayan despertado de su letargo invernal los bosques donde nidifica (caducifolios en su mayor parte y con frecuencia en zonas altas de las sierras). Por otra parte, las referencias bibliográficas confirman que durante el mes de junio e incluso julio aún están criando en la mayor parte su área de distribución.

La migración de los mosquiteros suele ser ocurrir con más frecuencia a principios de agosto, con la llegada masiva de mosquiteros musicales y, más adelante, de mosquiteros comunes. Por esta razón creo que es un hecho que merece la pena comentar, ya que no he encontrado ninguna referencia similar consultando los anuarios ornitológicos y otras fuentes de información (blogs de anilladores, resúmenes anuales de recuperaciones de aves anilladas, etc.)
Sería interesante saber si alguien tiene citas tempranas de mosquiteros paipalbos en paso durante la primera quincena de julio que pudieran aclarar la fenología migratoria de esta especie.


Con el objetivo de conseguir más información sobre los ejemplares del Parque Natural de Cornalvo, decidimos realizar una breve jornada de anillamiento en un bebedero frecuentado por esta especie. En menos de dos horas capturamos 5 ejemplares, tratándose en todos los casos de adultos con importantes acúmulos de grasa en el pecho y flancos, como suele ser habitual en las aves migradoras transaharianas. La imagen corresponde a una de las aves capturadas.

Luis Lozano (a la izquierda) y yo durante la jornada de anillamiento

José María Benítez, el autor de los censos de aves
en el Parque Natural de Cornalvo


Equipo:
Nikon D300 +Tamron 90mm +flash anular
ISO 400
1/250
F14
-0,3 eV

Early migration of Philloscopus bonelli

Philloscopus bonelli is a characteristic bird of supra-mediterranean forests, preferably occupying formations of the genus Quercus (oak, melojares, quijigares and oak), pine forests and beech or juniper. It shows a marked altitudinal range in its distribution, coinciding with the distribution of forests where nests, although they bird prefer sunny slopes and more heat.

This is a bird with a relatively restricted area of reproduction compared with other species of the same gender (Philloscopus trochilus, Philloscopus collybita, Philloscopus silibatrix) and their populations have a distribution largely confined to countries surrounding the Mediterranean Sea (Spain, Portugal, France, Italy, Yugoslavia, Greece, Turkey, North Africa, etc. ..) and is not as wide as the distribution of their congeners, spread widely throughout Europe and part of Eurasia.

Leaving aside the uncertainties that still exist in the distribution and taxonomy of Philloscopus ibericus, Philloscopus bonelli would undoubtedly reach the largest populations in Spain (close to 3 million pairs) and a distribution more extensive. However, estimates of the combined population of Philloscopus ibericus and Philloscopus collybita breeding in our country do not exceed of 600,000 pairs.

During an inventory and census of breeding birds in the Natural Park of Cornalvo (Badajoz), a member of Fotonatura and blogger, José María Benítez Cidoncha has detected a notable presence of Philloscopus bonelli since the first week of July and increasing progressively over the following weeks. Out the possibility that they were breeding populations, because in Extremadura only nest in the woods of the highest mountains (oak and pine forests of the Villuercas, Sierra de Gredos and Tentudía, mostly), they could be only exemplary in migration. Their presence in the meadows of holm and cork oaks and in open bushes and rivers also confirmed that they were not in their usual nesting habitats.
The migration of Philloscopus bonelli is usually very discreet and less noticeable, although the latter observations suggest that we don’t know so much about their migratory pattern. This migration so early is very surprising. On the one hand, this species usually reach their breeding grounds between late April and mid May, in part because it requires that the forests where nests awaken from their winter slumber (usually deciduous forest and uplands of the mountains). Moreover, the references confirm that during the months of July and July are still bringing in most of its distribution range.
The migration of Philloscopus sp. often occur more frequently in early August, with the massive arrival of Philloscopus trochilus and, later, Philloscopus collybita. For this reason I think it is worth commenting on, because I have not found any similar reference consulting ornithological yearbooks and other sources of information.
It would be interesting to know if someone has early observations of Philloscopus bonelli during the first half of July that could clarify the migration phenology of this species.
In the Natural Park of Cornalvo we carried out a short time ringing in a little ponund frequented by this species. In less than two hours we caught 5 birds, being in all cases adults with significant accumulations of fat in the chest and flanks, as usual in migratory birds.

martes 4 de agosto de 2009

Chajurdo nuevo!

La semana pasada estrené chajurdo nuevo! Necesitaba cambiar el que venía utilizando hasta ahora, que ya estaba bastante deteriorado de las jornadas de campo y la tela había empezado a rasgarse por varias zonas. Además, su tamaño era demasiado grande para ocultarlo en determinados lugares, donde resultaba muy visible pese al camuflaje y las estrechas ventanas laterales no me permitían sacar el objetivo grande a través de ellas, perdiendo oportunidades para hacer determinadas fotos.


El nuevo hide es más reducido en tamaño (lo justo, ni sobra ni hace falta espacio con el trípode, la mochila y la silla dentro), la tela es de más calidad (no se transparenta, es hidrófuga) y tiene una amplia ventana central y dos laterales por las que sale el “cabezón” del Nikon 600mm. Dispone de un accesorio denominado “snoot” que se coloca en la ventana central mediante un velcro y que añade una amplia manga que oculta totalmente el objetivo, incluyendo tres aperturas adicionales para sacar otros objetivos o el flash montado sobre la cámara o unido a un cable disparador. Por lo demás, la calidad de fabricación es excelente, con buenas terminaciones y todos los detalles muy pensados (situación de los velcros y de las cuerdas, diseño de las cortinas, cierre rápido de la puerta, etc..). Incluso te regalan una bolsita con algunos repuestos.

Detalle de la manga, con el objetivo cubierto (sin el parasol)

Imagen del interior del hide, con el objetivo dentro de la manga

Se monta con relativa rapidez, solo necesitas introducir dos varillas de aluminio y fijarlas en cuatro ojales situados en los extremos, quedando listo para ser utilizado. Se tarda menos de 5 minutos en toda la operación (con pericia creo que menos de 3 minutos), si bien necesitas tener espacio libre alrededor para manejar las largas varillas mientras las introduces (que no haya vegetación en la que se puedan enganchar, por ejemplo), aunque también puede montarse en un lugar despejado y después llevarlo montado hasta el lugar adecuado, ya que es muy ligero. Pesa poco más de 2,5 kg y guardado en su funda es un pequeño paquete cilíndrico de 40 cm de largo y 18 cm de ancho, fácilmente transportable, incluso en un bolsillo grande la mochila de fotografía

Lo fabrica la empresa británica Wildlife Watching Supplies, especializada en este tipo de materiales (todos los relacionados con el camuflaje) y se pueden realizar pedidos directamente a través de su página web. Tienes todo tipo de accesorios para completar el camuflaje y cualquier pieza que se rompa o que pierdas la puedes conseguir sin problemas.
Este es el enlace:


El modelo quee he adquirido es el “Standard Dome Hide” (C30), con el accesorio “snoot” (C55) montado en la ventana central. El precio del hide es 204 GBP más 45 GBPla manga. Recibí el pedido en 3 días por SEUR.

Como no podía ser de otro modo, lo estrené en el azud de Badajoz y estas son las primeras imágenes:


viernes 31 de julio de 2009

La cruda realidad

Absolutamente genial! Creo que el agudo sarcasmo de "El Roto"refleja a la perfección la hipocresía que padecemos en la actualidad con respecto a la gestión de los espacios protegidos.

Publicado en "El País" el 21 de julio de 2009

http://www.elpais.com/vineta/?autor=El%20Roto&d_date=20090721&anchor=elpporopivin&k=Roto

"Nature reserve. Sorry for the housing"
Absolutely brilliant! I think the sharp sarcasm of "El Roto" reflects perfectly the hypocrisy that we suffer in the management of protected areas.

miércoles 29 de julio de 2009

Cebando en medio del río


La colonia de garzas del azud de Badajoz, situada en una isla del río Guadiana, se encuentra en estos días en su momento culminante. Cientos de jóvenes de garcillas bueyeras y de garcetas han empezado ya a abandonar los nidos y realizan sus primeros vuelos de exploración por los alrededores. Las aves más retrasadas aún ramonean por las ramas, desplazándose torpemente entre los sauces que sustentan los nidos. Durante varios meses seguirán acudiendo a dormir a la colonia, dando lugar a espectaculares las concentraciones que congregarán a miles de aves.


Tuve la suerte de poder fotografiar este curioso momento, en el que un joven de garceta acosaba a su progenitor reclamándole ansiosamente la ceba.


El joven volandero llevaba unos minutos posado en medio del río, en una zona de aguas someras, a la espera de su ración de comida y en el momento en que el adulto se posó a su lado no dudo en abalanzarse literalmente sobre él. De la secuencia de imágenes estas son las únicas en la que se pueden identificar claramente a los dos ejemplares…..en el resto sólo se aprecia un amasijo de plumas!


El adulto, que procuraba a duras penas mantener el equilibrio, terminó casi hundido en el agua ante los violentos arrebatos del pollo y tuve la impresión de que voló aliviado cuando dio por cumplida su misión.


No obstante, otros dos pollos le esperaban en la orilla con las mismas ganas de comer que su hermano. El resto del día el adulto estuvo rastreando incesantemente las orillas en busca de alimento, pero siempre perseguido de cerca por sus tres impacientes pollos.

Enlace a esta imagen en Fotonatura
Feeding in the middle of the river

The colony of herons in the city of Badajoz, located on an island in the Guadiana River, is in these days in its climax. Hundreds of young cattle egret and egrets have already started to leave their nests and make their first exploratory flights around the area. And the smaller chickens are moving awkwardly around the bush willows near their nests. For several months the birds continue unsing the colony as roosting, gathering thousands of birds.
I was fortunate to be able to photograph this odd moment in which a young egret harass their parents to get food.
The chicken takes a few minutes "sitting" in the middle of the river in an area of shallow waters, waiting for their ration of food and when the adult landed beside him literally swooped on him. These are the only images of the sequence in which you can clearly identify the two birds ... .. the rest just shows a mass of feathers!
The adult, trying to balance, slumped over in the water to the violent jostling of chicken and I had the impression that flew relieved when his mission ended.
However, there were two other chickens waiting on the shore and also eager to eat. The rest of the day the adults were constantly crawling the shores in search of food, but still closely pursued by her three impatient chickens .

lunes 20 de julio de 2009

Thomisus onustus, la reina del camuflaje


Es sorprendente la capacidad que tienen las arañas cangrejo (Thomisus onustus) para cambiar de color dependiendo de la planta en la que se encuentran. La gran variedad de colores que pueden exhibir, desde el blanco al rojo intenso, pasado por el amarillo y el violeta, el rosado o el marrón, hace pensar que es imposible que se trate de una misma especie.


Esta ventaja hace posible se camuflen a la perfección entre las hojas o las flores que las cobijan y que desarrollen su peculiar estrategia de caza, que consiste en permanecer completamente inmóviles y al acecho, esperando el momento de sorprender a otros insectos que acuden a las flores en busca de polen.




Si hacéis la prueba con cualquier buscador de imágenes comprobaréis la cantidad de colores y formas que puede mostrar esta curiosa araña. Por ejemplo, en este enlace de Google:
http://images.google.es/images?client=firefox-a&rls=org.mozilla%3Aes-ES%3Aofficial&hl=es&q=Thomisus+onustus&btnG=Buscar+im%C3%A1genes&gbv=2&aq=f&oq
…o este otro haciendo una búsqueda en Fotonatura:
http://www.fotonatura.org/galerias/search/?txt=Thomisus+onustus&gal=0

Es considerada una especie polífaga, ya que se alimenta de diferentes especies de artrópodos pertenecientes al menos a 4 órdenes distintos. No obstante, sus preferencias son claras: más del 90% de sus presas suelen ser Himenópteros y Dípteros, aunque también destacan por consumir frecuentemente hormigas y mariposas. Más de la mitad de los insectos que capturan suelen ser de doble tamaño que las arañas, lo que dice mucho de su tremenda voracidad y fuerza.



Permanecen inmóviles a la espera de que lleguen sus presas, a las que abrazan mortalmente atrapándolas con sus patas delanteras, más largas y capaces de ejercer una gran presión hacia el abdomen para inmovilizarlas. Las otras patas son más cortas, adaptadas para asirse firmemente y resistir los envites de esos enormes insectos.


Una vez han capturado sus presas deben retenerlas durante varios minutos. El primer muerdo suele ser detrás de la cabeza y una dosis de veneno inmoviliza y mata a su presa casi de inmediato.



A continuación inyectan en su cuerpo enzimas digestivas que disuelven sus órganos internos y que son succionados después. Esta peculiar manera de alimentarse se debe a que sus mandíbulas (quelíceros) no están lo suficientemente desarrolladas como para morder hasta matar, ni tampoco para masticar desmenuzando sus presas.


Su capacidad para camuflarse puede tener dos posibles interpretaciones. Aunque nosotros veamos que los colores de las arañas son muy similares a las plantas en las que se encuentran, en realidad su esfuerzo debería estar principalmente dirigido a pasar desapercibidas para los insectos de los que se alimentan, cuya visión se encuentra en el rango ultravioleta. Por tanto, su perfecto camuflaje podría interpretarse más como una defensa contra sus propios predadores (básicamente las aves) que como una estrategia de ocultación frente a sus presas. Sería curioso poder fotografiar a estas arañas en la gama ultravioleta y ver de qué modo se asemejan a las flores en las que se esconden y si el camuflaje también funciona a esa longitud de onda para no ser descubiertas por sus presas. En este enlace podéis ver cómo cambia radicalmente el color de las flores cuando se ven en ultravioleta, que es en realidad como observan el mundo los insectos:
http://www.naturfotograf.com/index2.html (en la barra lateral a aparece un enlace a “UV flowers” y casi al final del página principal otro denominado “Flowers in ultraviolet, by plant family”).

Esto sí que es alucinante! De repente, una flor que para nuestra visión es completamente amarilla, resulta que los insectos la verían blanca y con el centro rojo, adornada además por líneas muy marcadas que la hacen aún más llamativa y dirigen su atención hacia sus órganos reproductores. En fin….las plantas son otra galaxia!




Los cambios de color de la araña cangrejo están relacionados con la presencia de cristales de guanidina bajo su piel unida a la producción de pigmentos de diferente color. Sin ninguna influencia, la araña cangrejo es de color blanco y tras varios días en un ambiente con predominio de otros colores, acaba produciendo pigmentos que la asemejan a los de su entorno. Un mismo ejemplar puede cambiar de color en varias ocasiones si cambia de ambiente (puede estar amarilla mientras permanece en la flor de una compuesta y dos semanas después mostrarse casi roja en una flor de brezo).



Otro aspecto muy curioso de esta especie es el marcado dimorfismo sexual, con hembras de gran tamaño y machos diminutos en comparación, algo que es frecuente en otras familias de arácnidos.
Las imágenes corresponden a dos ejemplares que fotografié el mismo día, ambos en las flores de la misma planta, que creo que se trata de Urginea maritima, muy parecida a los Asphodelus (gamones) pero que florece en plano verano y durante el otoño. El equipo utilizado para hacer las fotos fue la Nikon D300 con el Tamron 90mm y los anillos de extensión (hice pruebas con todas las posibles combinaciones, incluso con los tres anillos). Me ayudé con el flash de la cámara....ese día me olvidé en casa el flash anular!

Los dos ejemplares son hembras, y por el tamaño de su abdomen creo que ambas estaban a punto de poner sus huevos. Una de ellas capturó un pequeño himenóptero.


Dehesa de "Tres Arroyos" (Badajoz)

Thomisus onustus, the queen of camouflage

I am surprised by the ability of the spider crab (Thomisus onustus) to change color depending on the plant where they are living. The spider can produce a variety of colors, from white to red, passed through the yellow and purple, pink or brown, and it is impossible to believe that they are always the same species.
This advantage allows the spiders to hide perfectly among the leaves or flowers and develop their unique predatory strategy, which is to remain completely motionless, waiting the moment to surprise other insects that visit flowers for pollen.
If you do an image search on the net is easy to see the many colors and forms that can show this curious spider. For example, this link from Google:

http://images.google.es/images?client=firefox-a&rls=org.mozilla% 3Aes-ES% 3Aofficial & hl = en & q = Thomisus + onustus & btnG = Buscar + im% C3% A1genes GBV & 2 = & aq = f & oq
... or doing a search on Fotonatura:

http://www.fotonatura.org/galerias/search/?txt=Thomisus onustus + = 0 & gal

It is considered a polyphagous species, which feeds on different species of arthropods belonging to at least 4 different orders. However, his preferences are clear: more than 90% of their prey are usually Hymenoptera and Diptera, but also often consume ants and butterflies. More than half of the insects they catch are often twice the size of the spiders and that show his tremendous strength and voracity.
The spiders are waiting to reach their prey, which embrace fatally entangle their front legs, longer and able to exert great pressure on the abdomen to detain. The other legs are shorter and adapted to firmly grasp their prey and prevent escape.
Once the spiders have captured their prey must hold for several minutes. The first bite is often behind the head and a dose of poison immobilizes and kills its prey almost immediately.
Then injected into the body of their victims digestive enzymes that dissolve their internal organs and are finally are sucked. This unusual way of feeding is because their jaws (chelicerae) are not sufficiently developed in order to kill biting, chewing or breaking their prey.
Their ability to camouflage has two possible interpretations. Although we see that the spiders show similar colors to plants where they are, in fact, their efforts should be directed mainly to escape the insects which they feed, whose vision is in the ultraviolet range. Therefore, the perfect camouflage could be interpreted more as a defense against their own predators (primarily birds) and not as a strategy to avoid being seen by their prey. It would be interesting to photograph these spiders in the ultraviolet range and see if their colors are like the flowers that hide in, and whether their camouflage is effective at that wavelength to be detected by their prey. In this link you can see how radically changes the color of the flowers when viewed in ultraviolet, which is how they are viewed by insects:

http://www.naturfotograf.com/index2.html (in the sidebar you will find a link to "UV flowers," and almost at the end of the main page another link called "Flowers in ultraviolet, by plant family).

This really is amazing! Suddenly, a flower may be completely yellow to our eyes, but for the insects would be completely white and with the center red, adorned also by very strong lines that make it even more appealing and draw attention to their reproductive organs. Anyway.... plants are another galaxy!
Changes in color of the spider crab are related to the presence of guanidine crystals under their skin attached to the production of pigments of different color. Without any influence, the spider crab is white and after several days in an environment with predominance of other colors, producing pigment that resembles those of their surroundings. A single individual can change color several times if their environment changes.
Another curious aspect of this species is marked sexual dimorphism, with large females and males tiny in comparison, something that is common in other families of arachnids.
The images correspond to two individuals that I photographed the same day, both in the flowers of the same plant, which I think is Urginea maritima, a plant that blooms in summer and during the autumn. The equipment used for taking pictures was the Nikon D300 and the Tamron 90mm with extension rings (I tested all possible combinations, even with the three rings). Also I used the camera’s flash.

miércoles 1 de julio de 2009

Himenópteros y Dípteros

Echaba mucho de menos salir con el macro a hacer fotos y después de una jornada festiva dedicada a "retratos y fotos de grupo", encontré un rato para los insectos. La ventaja que tiene este tipo de fotografía es que a penas necesitas unos metros cuadrados de terreno para encontrar un montón de especies interesantes...y encima sin madrugones, sin pasar horas dentro del chajurdo y sin tener que cargar con el mochilón. En este caso fue suficiente una esquina de un jardín: los dípteros se econtraban en el tronco de dos árboles y los himenópteros en una pequeña pila de granito con agua.
Todas las imágenes están tomadas con una focal de 90mm (Tamron 90mm f2,8 SP Di) y con el apoyo de un flash anular.

LOS HIMENÓPTEROS:

Las avispas acudían a una pequeña pila de granito a beber, posándose en los bordes o directamente sobre el agua. Su escaso peso permitía que la tensión superficial las sustentase y se posaban sin hundirse, aunque en ocasiones preferían la seguridad de objetos flotantes (hojas, ramas) como apoyo.

Sobre una hoja...

Directamente sobre el agua....





Agarrada al granito.....

Esta es una especie diferente..., pero ni idea de quién se trata

LOS DÍPTEROS

A las horas de más calor las moscas buscan la sombra (vamos, como todos) y en el tronco de un par de árboles encontré buen número de ejemplares que me permitieron tomar imágenes de detalle. Algunas buscaban refugio bajo la corteza.



Escondida bajo la corteza...





Las siguientes imágenes son de un Dípetero de pequeño tamaño, a penas 4 mm, pero de una gran belleza. En la primera de las imágenes se aprecia el modo en el que se posaba sobre los troncos, el resto están reencuadradas y giradas a horizontal para apreciar mejor sus detalles. Pese a su minúsculo tamaño y aspecto inofensivo, pude observar a varios ejemplares que capturaban otros insectos más pequeños sobre la superficie de los troncos, devorándolos con avidez. Su postura es muy curiosa, manteniendo siempre la parte anterior del cuerpo muy erguida, lo que le da un aspecto amenazante, y exhibiendo sus largísimas patas.


Qué pestañas!


Si alguien conoce el nombre de alguna de estas especies, agradecería el detalle.
Según comenta Macroinstantes, las cuatro últimas fotos corresponden a una hembra de Medetera sp. También podéis ver otra imagen de esta especie en su más que recomendable blog.


Malpartida de Cáceres, 21 de junio de 2009

martes 16 de junio de 2009

Protagonista por un instante


Desde luego que no me puedo quejar de la suerte que tuve en la jornada de fotos en La Serena durante el pasado mes de mayo. Tras la aparición estelar del alcaraván que os mostré en mi anterior imagen, a los pocos minutos apareció en escena este macho de sisón, que quizás quiso robarle durante unos instantes de protagonismo al portentoso macho de avutarda, que llevaba un buen rato pavoneándose por el pastizal. No sé de dónde salió, de repente asomó su largo cuello entre el pastizal, comenzó a emitir su característico canto y logró acaparar toda mi atención, pasando de nuevo la avutarda a segundo plano.

Sólo pude conseguir una corta secuencia de imágenes, pero esta es la única en la que la avutarda de fondo estaba erguida y con la cola desplegada. El sisón corrió por el pastizal y se acercó mucho al chajurdo (hide), pero no tenía ángulo para fotografiarlo…..y mientras intentaba cambiar de ventana con el mayor de los sigilos (complicado, ya que tenía que moverme con el 600mm y su enorme parasol dentro de las estrecheces del hide…. y con el agravante del el ritmo cardíaco algo acelerado) desapareció entre el pastizal y no volví a verlo en todo el día.

lunes 1 de junio de 2009

La arrogancia y la discreción


El pasado 3 de mayo tuve la oportunidad de disfrutar de una intensa jornada fotografiando y observando las aves estepáricas en La Serena (Badajoz). Hacía más de dos años que no pasaba tanto tiempo seguido en el campo y, desde luego, ha sido la primera vez en mi vida que he permanecido más de 15 horas metido dentro de un hide, una experiencia de la que siempre guardaré un grato recuerdo.
El celo de las avutardas ya estaba llegando a su fin y aún quedaban algunos ejemplares exhibiendo su plumaje nupcial, pero sin el énfasis de semanas atrás. Los pastizales de La Serena ya han cambiado de color y ahora predominan los tonos orces, dorados y amarillentos sobre los verdes del inicio de la primavera.
Arrogantes, altaneras, siempre dispuestas a exhibirse para proclamar con orgullo la belleza de su presuntuoso plumaje nupcial, las avutardas son las aves más ostentosas que habitan en los pastizales. Todas las miradas se dirigen a ellas, unas veces despertando celos y envidias, pero siempre causando admiración a quien las descubre en el paisaje.
Como no podía ser de otro modo, yo estaba fascinado con el espectáculo que me ofreció el primer macho de avutarda que apreció tras el amanecer, y que poco a poco se fue acercando hasta mí con su lento y gallardo paso. De repente, sin esperarlo, surgió de entre las pizarras un alcaraván. Su actitud no podría ser más contraria a la de la avutarda: su denodado esfuerzo por pasar inadvertido, procurando no delatar nunca su presencia, prefiriendo ser escuchado a ser visto, hace que se gane cada día el mérito de ser el ave más discreta en la inmensidad de los pastizales.
Hubo un momento en que ambas aves cruzaron sus miradas. La avutarda parecía sorprendida por la aparición de este personaje en su camino, pero mantuvo su altiva mirada. El alcaraván, ante la presencia de la reina de la estepa, decidió hacerse visible por unos instantes y acercarse a ella. Quizás quedó deslumbrado por su elegante presencia pero, quién sabe, puede que en realidad se compadeciese de la avutarda, obligada de por vida a demostrar su valía ante su semejantes como tributo por su belleza.
La fugaz aparición del alcaraván, con sus brillantes ojos amarillos y sus intrépidas carreras por el pastizal hicieron que la avutarda pasase a un segundo plano, tal y como aparece en la imagen, pero tuve la suerte de poder incluir ambas especies en el mismo encuadre.

Ver esta imagen en Fotonatura
Ver esta imagen en el blog de Kiko Esperilla

miércoles 22 de abril de 2009

El largo viaje de Aino

Grulla común (Grus grus) en vuelo
Vegas Altas del Guadiana, Palazuelo (Badajoz)
Enlace a esta imagen en Fotonatura

Resulta curioso que el comportamiento de las grullas aún pueda sorprendernos pese a tratarse de una especie que desde hace décadas es objeto de todo tipo de estudios y seguimientos.... y que se suponía que conocíamos casi todo acerca de su biología.

Grupo de grullas en migración
Entre Badajoz y Valverde de Leganés, febrero de 2008

Siempre se ha asumido que las poblaciones de grulla común (Grus grus) tenían dos rutas migratorias muy definidas a través de Europa. Por un lado, la ruta occidental sería la utilizada por las aves que nidifican en Europa continental, países ribereños del mar Báltico y escandinavos, que se desplazarían hacia el suroeste para establecer sus cuarteles de invernada en España, Portugal, Marruecos y Francia. Por otro, la ruta oriental implicaría a aves que nidifican más al norte y al este que las anteriores (gran parte de las poblaciones de Finlandia y del oeste de Rusia y ex-repúblicas), que se dirigirían al sur cruzando Estonia, Lituania, Polonia Hungría e Italia, para pasar el invierno en Túnez, Libia y Argelia. Otra variante de la ruta oriental se desplaza un poco más al este, bordeando el Mar Negro y el Mar de Mármara a través del Estrecho del Bósforo (Turquía), y alcanzando regiones situadas mucho más al sur, en Egipto, Etiopía y Sudán.

Rutas migratorias de la grulla común (Grus grus) en Europa y Asia
Digitized by GROMS, after Johnsgard PA (1983), Cranes of the world, p. 257 [?],
Indiana University Press, Bloomington

Copyright: GROMS/BƒN - www.groms.de

Rutas migratorias de la grulla común (Grus grus) en Europa y Asia
Tomado de: http://www.npwrc.usgs.gov/resource/birds/cranes/grusgrus.htm

La ruta occidental deja cada año efectivos invernantes más al norte, aumentado la presencia de estas aves en países como Francia (por ejemplo en Lac der Chantecoq, a menos de 200 km de Luxemburgo y Bélgica, prácticamente en el centro de Europa). Y con la oriental pasa algo similar, constándose una creciente importancia de la invernada en Hungría, Croacia, Serbia o Bosnia-Herzegovina, en detrimento de los cuarteles tradicionales próximos al Mar Rojo.

Joven y adulto de grulla común (Grus grus) en vuelo
Madrigalejo (Cáceres)

Desde hace unos meses he seguido atentamente la evolución “on-line” de la migración de una joven grulla finlandesa a la que se le había colocado un emisor satélite, formando parte de un proyecto coordinado por la Universidad de Turku (cerca de Helsinki), financiado por una Fundación y con la colaboración del Finnish Crane Working Group. Con el objetivo de conocer mejor sus rutas migratorias, desde 2006 han marcado con emisores satélite 8 ejemplares (1 en 2006, 1 en 2007 y 6 en 2008), obteniendo interesantes resultados.

Joven de grulla común (Grus grus),
Navalvillar de Pela (Badajoz)

Aino, que es el nombre de esta intrépida hembra de grulla, al contrario que el resto de las aves marcadas, realizó un viaje migratorio completamente diferente, utilizando la ruta oriental para bajar hacia el sur y regresando a Finlandia por la ruta occidental, un hecho del que a penas existían referencias. Las observaciones de grullas marcadas con anillas de colores habían confirmado que algunos ejemplares cambiaban de ruta algunos años, ¡pero nunca combinando ambas!.


Jóven de grulla común (Grus grus), seguro que muy
parecido a Aino, la protagonista de esta historia

Madrigalejo (Cáceres)

Aino salió de Finlandia a finales de agosto y un mes después ya estaba en Hungría, en las estepas del Parque Nacional Hortobagy, en plena “putsza”.

Centro de Interpretación del Parque Nacional de Hortobagy (Hungría)
Septiembre 2005


Paisaje del Parque Nacional de Hortobagy (Hungría)
Septiembre 2005

Paisaje del Parque Nacional de Hortobagy (Hungría)
Zona de dormidero de grullas en el corazón de la "putsza"
Septiembre 2005

En noviembre se desplazó a distintas localizaciones en Serbia y Croacia (donde se quedaron a invernar la mayoría de las grullas marcadas), decidiéndose a volar sobre Italia con destino a Túnez el 11 de noviembre. Lo normal (o lo que hasta entonces se suponía que hacían las grullas que seguían esta ruta) es que hubiese elegido Túnez para invernar o incluso podría haber seguido más al sur, adentrándose en África.

Grupo de grullas comunes en vuelo al amanecer
Vegas Altas del Guadiana, Palazuelo (Badajoz)

Pero no fue así, Aino se atrevió a bordear la costa mediterránea hacia el oeste, recorriendo las desérticas tierras de Argelia durante casi un mes y llegando a Marruecos el 16 de enero, enlazando así con el destino final de la ruta occidental. En este país no pasó mucho tiempo y el 21 enero cruzó el estrecho de Gibraltar y llegó a España, dirigiéndose al norte hasta establecerse definitivamente en las dehesas y cultivos de Bélmez, Peñarroya-Pueblonuevo y Los Blázquez, en la provincia de Córdoba, muy cerquita de Extremadura. Aquí pasó todo el mes de febrero, hasta que comenzó su ruta de retorno a Finlandia.
Aquí fue vista y fotografiada por ornitólogos locales (AEA "El Bosque Animado") el 20 de febrero, que incluso pudieron leer las anillas de colores que portaba y también las de otros dos ejemplares adultos. Precisamente este mes se ha publicado en el "Observatorio de la Naturaleza" de la revista Quercus (cuaderno 278) esta cita y podéis ver una foto de Aino en las dehesas de Los Pedroches.

Grulla común en rastrojo de arroz
Vegas Altas del Guadiana, Palazuelo (Badajoz)


El 10 de marzo hizo escala en las cercanías del Embalse de la Sotonera (Huesca) y entre el 15 y 24 de febrero cruzó Francia, parando previamente al cruzar los Pirineos en el Parque Nacional Regional de la Landas de Gascogne. El resto del viaje de vuelta continúo por Alemania, bordeando el Mar Báltico a través de Letonia y Estonia, llegando de nuevo a Finlandia el 15 de abril. Menudo viaje!!!


Podéis encontrar los detalles de esta espectacular ruta migratoria en la siguiente web:


(Eligiendo en la visualización del mapa la opción de “satélite” o “híbrido” veréis la diversidad de hábitats que recorrió Aino, especialmente en el norte de África).
También encontraréis en la web las rutas seguidas por las otras grullas marcadas con satélite (Olli, Mauri, Petteri, Matti, Rettimä y Auli). La más interesante es la de Matti, que invernó en Túnez.

He seguido buscando más información sobre este curioso caso de utilización de las dos rutas migratorias y he encontrado otra referencia de una grulla que hizo un recorrido aún más espectacular, !algo realmente sorprendente! Aparece en la interesante página web de Radiotracking Spain, dedicada a recopilar información sobre aves marcadas con emisores (muy recomendable!). En una de sus bases de datos se encuentra la referencia de este viaje tan curioso (en el enlace a una foto).



La grulla fue marcada con emisor satélite y anillada en Tallin (Estonia), siguiendo la ruta habitual hasta llegar a Turquía, a la zona de Estrecho del Bósforo. A partir de aquí su viaje empezó a ser muy diferente a lo esperado, ya que bordeó todos los países ribereños del mediterráneo, a través de Siria, Jordania, Israel, Egipto y Libia. A continuación, al igual que Aino (la grulla finlandesa), continuó hasta Túnez, voló sobre Argelia y Marruecos y enlazó con la ruta occidental adentrándose en España, tras pasar el Estrecho de Gibraltar.

Grulla común alimentándose en un rastrojo de arroz
Vegas Altas del Guadiana, Palazuelo (Badajoz)

A partir de aquí no se dispone demás datos….supongo que tras este largo periplo circunmediterráneo las baterías del emisor satélite debieron agotarse!! Pero en el recorrido que marcó el GPS atravesó al menos 17 países: Estonia, Letonia, Lituania (¿?), Bielorrusia, Ucrania, Rumania, Bulgaria, Moldavia (¿?), Turquía, Siria, Jordania y/o Israel, Egipto, Libia, Túnez, Argelia, Marruecos y España. Vaya pasaporte!

Por último, en las siguientes imágenes podéis ver los diferentes paisajes que sobrevoló Aino durante su viaje migratorio, lleno de grandes contrastes (inmensos pastizales, cultivos de regadío, desiertos, lagos, dehesas.....).


Grandes extensiones de cultivos de regadío en Vrbas (Serbia)

Sobrevolando el Mar Adriático, cruzando de Croacia a Italia

Lago Chott -El- Gharsa, cerca del gran Lago Chott-El -Jerid, al oeste de Sfax (Túnez)

Lagos en los desiertos de Argelia, entre Hassi Benaouar y Sisi Abderhamane

Magoura (Argelia)

Pequeño embalse en una zona desértica, al noroeste del Embalse de Mohamed V,
cerca de Melaga El oiudane (Marruecos)


Es Sebt (Marruecos)

Dehesas con cultivos en Cuevas del Becerro, al norte de Ronda (Málaga)

Dehesas con cultivos de cereal en las inmediaciones del Embakse de Sierra Boyera,
en Peñarroya-Pueblonuevo (Córdoba)

Pastizales y bosques en Versmold (Alemania)


English version (.....an attempt to):

It´s curious that the behaviour of the cranes can still surprise us even though it is a species that for decades was the subject of all sorts of studies and monitoring .... and was supposed to be known almost everything about its biology.
It has always been assumed that populations of common crane (Grus grus) using two well-defined migration routes through Europe. On one hand, the western route would be used by birds that nest in continental Europe, countries bordering the Baltic Sea and Scandinavia, which is moving toward the southwest to establish their winter quarters in Spain, Portugal, Morocco and France. On the other hand, the eastern route would involve birds breeding farther north and east than the previous (most of the populations of Finland and western Russia and ex-republics), which fly south across Estonia, Lithuania, Hungary Poland and Italy, to spend the winter in Tunisia, Libya and Algeria. Another variant of the eastern route is a little farther east, bordering the Black Sea and Sea of Marmara through the Bosporus Strait (Turkey), and reaching regions much further south in Egypt, Ethiopia and Sudan.
The western route leaves each year effectives wintering further north, and increased the presence of these birds in countries such as France (eg Lac der Chantecoq, less than 200 km from Luxembourg and Belgium, almost in the centre of Europe). And on the eastern route also has been a growing importance of wintering in Hungary, Croatia, Serbia or Bosnia and Herzegovina, proportionally reducing its presence in traditional areas near the Red Sea.
For several months I have followed closely the developments “on-line” for the migration of a young Finnish crane marked with a satellite transmitter. It was an ambitious project coordinated by the University of Turku (near Helsinki), funded by a National Foundation and in collaboration with the Finnish Crane Working Group. In order to know their migratory routes, this team has placed transmitters to 8 birds since 2006 (1 in 2006, 1 in 2007 and 6 in 2008), obtaining interesting results.
Aino, this is the name of this intrepid female crane, opposite to the rest of the birds marked, made a completely different migratory journey, using the eastern route down south and coming back to Finland by the western route, a fact unprecedented. The observations of banded cranes with colour rings had confirmed that some individuals alternated both routes a few years, but never a combination of both!.
Aino left Finland in late August and a month later he was in Hungary, in the steppes Hortobagy National Park, in full "putsza”.
In November he traveled to different locations in Croatia and Serbia (where the majority of marked cranes spent the winter), and he decided to fly over to Italy for Tunisia on November 11. It was supposed that Aino will remain in Tunisia, or even that it could continue further south, deep into Africa.
But not, Aino ventured round the Mediterranean coast to the west, crossing the desert lands of Algeria for almost a month and coming to Morocco on January 16, linking with the final destination of the west route. On January 21 crossed the Strait of Gibraltar and arrived in Spain, heading north to settle permanently in the pastures and crops around Bélmez, Peñarroya-Pueblonuevo and Los Blázquez, in the province of Cordoba, very close to Extremadura. Aino stayed here throughout February, until he started his route back to Finland.
On February 20 this crane was seen and photographed by local ornithologists, who could even read their colour rings.
On March 10 made a stop in the vicinity of the Reservoir of the Sotonera (Huesca) and between February 15 and 24 across France, stopping at the Regional National Park of the Landes de Gascogne after crossing the Pyrenees. The rest of the return journey continued over Germany, bordering the Baltic Sea by Estonia and Latvia, reaching back to Finland on April 15. What a trip!
You can find the details of this spectacular migration route at the following website:
http://www.satelliittikurjet.fi/aino/aino_gmap_engl.html
(Choosing the option "satellite" or "hybrid" you will see the diversity of habitats that toured Aino, especially in North Africa).
You can also find on the web the routes taken by the other cranes with transmitters (Olli, Mauri, Petteri, Matti, and Auli Rettimä). The most interesting is Matti, wintering in Tunisia.
I have continued searching for more information on this curious case using two migratory routes and I found another reference to a crane that was also very amazing and spectacular!. It appears on this interesting website www.radiotracking.es, dedicated to collecting information on Birds marked with transmitters (highly recommended!).
The crane was tagged with a transmitter in Tallinn (Estonia), following the usual route to get to Turkey in the area from the Bosporus Strait. From there his journey began to be very different than expected and was going through all the countries bordering the Mediterranean, through Syria, Jordan, Israel, Egypt and Libya. Then, like Aino (Finnish the crane), continued to Tunisia, Algeria and Morocco flew over and join the western route deep into Spain, passing through the Strait of Gibraltar.
From here there are no other details .... I suppose that after this journey the transmitter batteries had run low! In its long journey, the crane flew at least 17 countries: Estonia, Latvia, Lithuania (¿?), Belarus, Ukraine, Romania, Bulgaria, Moldova (¿?), Turkey, Syria, Jordan and / or Israel, Egypt, Libya, Tunisia, Algeria, Morocco and Spain. Without needing a passport!
Finally, in the following pictures you can see the different landscapes that Aino visited during their migratory journey, full of contrasts (vast grasslands, irrigated crops, deserts, lakes, meadows .....).

domingo 19 de abril de 2009

Un amanecer nublado en la colonia de garzas

La colonia de garzas del río Guadiana, a su paso por la ciudad de Badajoz, se encuentra en estas fechas en plena actividad reproductora. Cientos de parejas de garcilla bueyera (Bubulcus ibis) están construyendo sus nidos y algunas se encuentran ya incubando sus huevos.


La colonia se ubica sobre un bosquete de sauces en varias islas del río, compartiendo el espacio con garcetas comunes (Egretta gaztetta) y martinetes (Nyctycorax nyctycorax).

Aunque era un día que no invitaba a madrugar por estar muy nublado y lloviendo a ratos, me fui al amanecer a hacer fotos para probar suerte. El blanco plumaje de las garcillas suele ser complicado en ocasiones, ya que refleja mucho la luz y se suelen “quemar los blancos”, que son muy intensos. Pero los días nublados este efecto se reduce bastante, aunque como inconveniente hay que subir la sensibilidad (ISO) en función de la luz disponible y del tipo de imágenes que se pretenda conseguir (las escenas en vuelo requieren una velocidad más alta, generalmente a costa de la ISO). La luz de esa mañana hacía que la vegetación crease unos preciosos reflejos sobre el agua, con una gran variedad de tonos, y me pareció que sería interesante conseguir imágenes de las aves cuando volaban sobre el río.

La luz de esa mañana hacía que la vegetación crease unos preciosos reflejos sobre el agua, con una gran variedad de tonos, y me pareció que sería interesante conseguir imágenes de las aves cuando volaban sobre el río.

Las oportunidades se sucedían muy rápidamente, ya que el trasiego de garcillas llevando palos al nido o yendo a por ellos era constante desde poco después del amanecer.

Al amanecer también pude hacer fotos a las aves durante unos minutos, justo en el momento en el que se abrió un claro entre las nubes del horizonte , permitiéndome intentar contraluces de las aves llegando a sus nidos.



Como siempre, volvió a merecer la pena madrugar!

A cloudy dawn in the colony of herons

The colony of herons in the river Guadiana (Badajoz), is currently very active. Hundreds of pairs of Cattle egret (Bubulcus ibis) have already begun building their nests, and some are already incubating eggs. The colony is located on a willow forests on several islands of the river, sharing space with common egrets (Egretta gazetta) and Black-crowned night heron (Nyctycorax nyctycorax).

Although it was cloudy and raining, I went at dawn to take pictures and try. The white feathers of the Cattle egret often complicated because they reflect too much light and are usually "white burn", which are very intense. But cloudy days this effect is significantly reduced, but the drawback is to increase the sensitivity (ISO), depending on available light and the kind of scenes to be photographed. The light of that morning caused some beautiful reflections of the vegetation on the water, with a variety of tones, and I thought it would be interesting to get pictures of birds flying over the River.
Opportunities to photograph the birds happened very quickly because the Cattle egret were continually bringing branches to their nests.

At dawn I was also able to take pictures of birds for a few minutes, just when the sun shine between the clouds and I tried to get against light scenes of the birds coming to their nests. As always, again worth up early!


martes 31 de marzo de 2009

Buitres y cardos

Hay veces que la suerte te sonríe y, cuando menos te lo esperas, encuentras algo que llevabas tiempo buscando. Eso me pasó con esta carroñada de buitres leonados, que devoraban una oveja merina completamente ajenos a mi presencia. Se encontraban en un pastizal al lado de la carretera, casi en la cuneta, y me permitieron hacerles un montón de fotos desde el coche sin espantarse lo más mínimo. En el grupo había también un buitre negro que estaba esperando su turno, al que no pude meter en el encuadre. Como puede apreciarse, la imagen fue tomada a finales de verano y el pastizal estaba literalmente cubierto de cardos.

Después de hacer varias pruebas, dí con el diafragma que me permitió conseguir a foco todas las cabezas de los buitres sin que los cardos tuviesen excesivo protagonismo.


Nikon D300 + Nikon 600 f4
ISO 250
1/250
f13
-0,67 eV

martes 24 de marzo de 2009

Vencejo real (Tachymarptis melba)


Intentar fotografiar en vuelo a los vencejos reales es agotador, sobretodo a medida que pasa el tiempo y no consigues nada decente y te picas intentando no dejar escapar ninguno que te pase medianamente cerca.

Para conseguir los mejores contrastes había que esperar a disparar justo en el momento en que atravesaban zonas del horizonte con vegetación (siembras, sotos de ribera), siempre después de haber conseguido mantener enfocado al vencejo durante unos segundos de su rápida trayectoria.


Cuanto más cerca vuelan de ti, más complicado es enfocarlos y más rápido parece su vuelo. Resultaba más fácil en los momentos en que volaban en paralelo a nuestra posición permitiendo, en el mejor de los casos, disparar varias veces en cada pasada de vuelo.





Enlace a una de estas imágenes (la segunda) en Fotonatura

miércoles 18 de marzo de 2009

¿Los pingüinos vuelan?

Este es un divertido corto de animación, del estilo de los de Pixar, pero hecho en Francia. Trata de un fotógrafo que quiere conseguir una imagen de un grupo de pingüinos volando....bueno, es mejor verlo que contarlo (hay que activar el sonido, que también tiene su gracia). Espero que no nos veamos nunca en una situación parecida!

jueves 12 de marzo de 2009

Corriendo sobre los nenúfares

Calamón (Porphyrio porphyrio)
Río Aljucén, Mérida (Badajoz)

Es de la misma serie que otras imágenes que he subido al blog de esta especie, tomadas durante dos días diferentes desde un chajurdo (hide) instalado a ras de agua y enfundado en un peto de neopreno. A ver si este año puedo repetir la experiencia, que aún recuerdo con gran satisfacción. Dada la proximidad a la que solía encontrarse el calamón, los encuadres con el 600mm son complicados, especialmente cuando el ave está en movimiento. En este caso, intentaba amedrentar a una polla de agua que se encontraba en su territorio.

Enlace a esta imagen en Fotonatura

lunes 9 de marzo de 2009

Sensaciones de primavera

Estos días soleados y en los que las temperaturas han subido notablemente, parecen ser el preludio de la cercana primavera...y la respuesta no se ha dejado esperar en el comportamiento de las aves.

Los trigueros (Milaria calandra) cantando a pleno pulmón desde sus posaderos...

Posiblemente sea la especie que más reiteradamente proclama su sonoro canto!


Las pollas de agua (Gallinula chloropus) disputándose su territorios de nidificación en la charca...


Haciendo saltar el agua a su alrededor para atemorizar a sus adversarios.....

Los gorriones molineros (Passer montanus) acurrucados en las cercanías de su nido....

Y los mosqiuteros comunes (Phylloscopus collybita), aunque aún tienen que recorrer cientos de kilómetros para llegar a sus áreas de reproducción, no dejan de ensayar su canto territorial (chiff-chaff-chiff-chaff).


Imágenes tomadas en los regadíos de Gévora (Badajoz)
8 de marzo de 2009

lunes 23 de febrero de 2009

El buitre minúsculo



El otro día en el trabajo surgió la duda sobre la manera correcta de escribir el nombre vulgar de las especies, ya que cada uno lo hacíamos de un modo distinto. Yo siempre los he escrito poniendo la primera palabra comenzando con mayúsculas y la segunda con minúsculas (por ejemplo: “Halcón peregrino”) y creo que ello se debe a que mentalmente he seguido el mismo planteamiento que se utiliza para escribir los nombres científicos en latín, donde el género se escribe con mayúsculas y la especie con minúsculas (“Falco peregrinus”). Pero quizás haya adquirido esta costumbre por un exceso de apasionamiento, ya que siempre tendemos a escribir con mayúsculas las cosas importantes, como los nombres propios, los apellidos, los países, las ciudades……y las aves siempre han ocupado un destacado lugar en mi vida. Algo tendrá que ver el subconsciente, digo yo .....
Por otro lado estaban los que defendían que los nombres se escribían con todas las palabras en minúsculas (por ejemplo: “halcón peregrino”) y por otro, aunque con menos seguidores, los que escribían el comienzo de ambas palabras con mayúsculas (“Halcón Peregrino”).

No pudiendo resistirme a vivir por más tiempo con semejante duda ortográfica, decidí realizar una consulta a la Real Academia Española, que dispone de un excelente y rápido servicio para atender estas preguntas a través su página web. En un par de días recibí la respuesta de los expertos de la Academia, aclarándome que el modo correcto de escribir los nombres de las especies es siempre con minúsculas (definitivamente sería “halcón peregrino”).
Esta fue su respuesta:
“Los nombres comunes de las especies animales y vegetales se escriben con minúscula: jilguero común, halcón peregrino como puede comprobar en el siguiente texto extraído del Corpus de referencia del español actual: «El águila real, el halcón peregrino, la avutarda, la cigüeñuela, la chova piquirroja, el camachuelo trompetero, la pardela cenicienta o la gaviota de Audouin son algunas de las 22 especies de aves por los que algunos lugares se han declarado ZEPA en el ámbito de la Comunidad murciana».(Murcia enclave ambiental, nº 1,Red Natura 2000 [España 06/2003])."

Bueno, lo acepto, sólo espero que no me obliguen a corregir las miles de veces que he escrito mal el nombre de tantísimas especies!!!

Reglas ortográficas aparte, a mi me sigue costando mucho escribir con minúsculas el nombre de especies tan emblemáticas como el Buitre negro, perdón, quise escribir buitre negro,.....el águila imperial o la cigüeña negra, que llevan sobre sus alas el mérito de una penosa existencia, siempre asomadas al abismo de la extinción, amedrentadas por la progresiva degradación de sus hábitats y quedándose atrás en la desigual carrera para adaptarse al acelerado ritmo de cambios que el hombre les impone. Creo que estas aves tienen una importancia mayúscula....aunque las escribamos con minúsculas.
Sólo queda como único consuelo empezar las frases con el nombre de la especie....o después de punto final o punto y seguido!

Este buitre negro (!!) está fotografiado desde el Castillo de Monfragüe, una tarde en que decidió arrimarse a esta espectacular atalaya. El 600mm no me permitió encuadrarlo entero ni tampoco me dio tiempo a cambiar de focal, pero creo que así el resultado es más espectacular.

lunes 16 de febrero de 2009

Recreando el paisaje de Monfragüe


Esta imagen tiene mucho de irreal, aunque puede que en algún momento de la historia el paisaje que podía contemplarse desde el castillo de Monfragüe debió ser muy parecido a este ....quizás varios siglos atrás.
Mediante herramientas digitales he “manejado” artificialmente algunos elementos del paisaje de Monfragüe: han desaparecido las líneas de alta tensión, los cortijos, las carreteras, el embalse de río Tajo, algunos pueblos en el horizonte, los olivares modernos, las escalinatas, la barandilla y la carretera asfaltada de acceso al castillo.... y de paso he restaurado el bosque mediterráneo en la ladera de solana de la sierra, dándole mas densidad y cobertura. Cualquiera que retenga en su memoria el recuerdo de este maravilloso escenario natural percibirá sin dificultad las diferencias con la realidad.
Me ha resultado relativamente fácil eliminar los elementos que el hombre ha introducido recientemente, como los tendidos eléctricos, las carreteras o las construcciones pero, paradójicamente, es casi imposible volver a transformar digitalmente algunos elementos del hábitat, como las dehesas, fruto de cientos de años de constante manejo y que ya forman parte de la esencia del paisaje.
Desde allí arriba sientes una profunda admiración por el majestuoso entorno que te rodea y, casi sin querer, la imaginación te hacer pensar en cómo sería ese mimo lugar si retrocediésemos en el tiempo, por ejemplo al momento en el que los árabes construyeron allí el castillo o, echándole más imaginación, cuando vivían allí los primeros pobladores que dejaron sus pinturas en las cuevas de cuarcita. Fantaseando con las inmensas extensiones intocadas de bosque mediterráneo que cubrirían las sierras y las llanuras hasta donde alcanzase la vista..... o con el río Tajo corriendo libre y salvaje entre densos y fragosos riberos, puedes conseguir que contemplar un paisaje te lleve mucho más allá de lo que tus ojos te muestran. Y, por un momento, te invade la gratificante sensación de que siglos atrás otros sintieron la misma admiración ante el mismo escenario natural.

(No he sido capaz de reconstruir digitalmente el lienzo y las almenas que le faltan al castillo, pero si alguien se atreve tiene todo el permiso.... y también todo el mérito!)

Recreando el paisaje de Monfragüe


Esta imagen tiene mucho de irreal, aunque puede que en algún momento de la historia la panorámica que podía contemplarse desde el castillo de Monfragüe era parecida a este paisaje....quizás varios siglos atrás. Mediante herramientas digitales he “manejado” artificialmente algunos elementos del hábitat de Monfragüe: han desaparecido las líneas de alta tensión, los cortijos, las carreteras, el embalse de río Tajo, algunos pueblos en el horizonte, los olivares modernos, las escalinatas, la barandilla y la carretera asfaltada de acceso al castillo.... y de paso he restaurado el bosque mediterráneo en la ladera de solana de la sierra, dándole mas densidad y cobertura. Cualquiera que retenga en su memoria el recuerdo de este maravilloso escenario natural percibirá sin dificultad las diferencias con la realidad.
Me ha resultado relativamente fácil eliminar los elementos que el hombre ha introducido recientemente, como los tendidos eléctricos, las carreteras o las construcciones pero, paradójicamente, es casi imposible volver a transformar digitalmente algunos elementos del hábitat, como las dehesas, fruto de cientos de años de constante manejo y que ya forman parte de la esencia del paisaje. Sentado allí arriba sientes una profunda admiración por el paisaje que te rodea y, casi sin querer, la imaginación te hacer pensar en cómo sería ese mimo lugar si retrocediésemos en el tiempo, por ejemplo al momento en el que los árabes construyeron allí el castillo o, echándole más imaginación, cuando vivían allí los primeros pobladores que dejaron sus pinturas en las cuevas de cuarcita. Fantaseando con las inmensas extensiones intocadas de bosque mediterráneo que cubrirían las sierras y las llanuras hasta donde alcanzase la vista..... o con el río Tajo corriendo libre y salvaje entre densos y fragosos riberos, puedes conseguir que contemplar un paisaje te lleve mucho más allá de lo que tus ojos te muestran. Y, por un momento, te invade la gratificante sensación de que siglos atrás otros sintieron la misma admiración ante el mismo escenario natural.

(No he sido capaz de reconstruir digitalmente el lienzo y las almenas que le faltan al castillo, pero si alguien se atreve a intentarlo tiene todo el permiso.... y también todo el mérito!)

sábado 14 de febrero de 2009

Desde el castillo de Monfragüe


El castillo de Monfragüe es una excepcional atalaya para contemplar, casi a vista de pájaro, los roquedos de cuarcita, las densas formaciones de bosque mediterráneo y las extensas dehesas que se extienden por el valle del Tajo. Las laderas nevadas de Gredos y las cimas de Villuercas configuran el horizonte perfecto para completar un paisaje en el que nunca te cansas de ser un espectador.


Llegué a media tarde y permanecí allí apurando la luz hasta el último momento, cuando ya a penas se veían los escalones de la larga escalinata que asciende al castillo. El atardecer fue dejando diferentes colores, haciendo que el paisaje pareciese distinto a cada momento.
El abigarrado bosque mediterráneo adquiere un mayor cromatismo con el ocaso del día, ganando en matices, en sombras, en contrastes.



Los buitres leonados no dejaron en ningún momento de volar alrededor, siendo muy fácil conseguir imágenes de ellos, especialmente aquellas en la que las que puedes sacar la vegetación de los riberos como fondo. Estos fondos suelen ser desenfocados y con una gran variedad de colores dependiendo de las zonas por donde vuelen los buitres.




Con un poco de suerte también se pueden ver los buitres negros volando junto a los buitres leonados.



Las dos torres del castillo suelen ser posaderos habituales de las chovas piquirrojas, que fueron con diferencia las aves con las que más disfruté, aunque dediqué más tiempo a observarlas con los prismáticos que a intentar fotografiarlas. Sus rápidos vuelos con el bosque mediterráneo de fondo, su potente canto y el sobrio colorido de su plumaje hicieron aún más agradable la tarde.

Me llevé galletas y pipas peladas , que repartí generosamente en un par de sitios para intentar atraer a los escribanos montesinos, colirrojos tizones, carboneros, herrerrillos y otras aves habituales en el entorno del castillo, y al menos conseguí dar de merendar a este petirrojo que anduvo todo el tiempo a mi alrededor.

lunes 9 de febrero de 2009

.....y grullas al amanecer


Hace unos días comentaba las diferencias culturales existentes entre Suecia y Extremadura, que ponen en evidencia grandes contrastes a la hora de sentir y valorar la convivencia con una especie como la grulla común.
Sin lugar a dudas, el mejor ejemplo de la pasión que los suecos sienten por estas aves lo encontramos en el Lago Hornborga, situado entre los dos lagos más grandes de Suecia (Vänern y Vättern), en el condado de Västra Götaland, en la mitad occidental del país.


Al comienzo de la primavera, el Lago Hornborga es utilizado por más de 10.000 grullas como lugar de concentración y descanso en la ruta hacia sus zonas de reproducción situadas más al norte. Durante poco más de cuatro semanas las grullas protagonizan un extraordinario espectáculo en las orillas de este lago, exhibiendo su llamativa danza nupcial y convirtiéndose en un importante destino turístico que atrae a más de 200.000 personas.
Un estudio realizado en 2005 por el Instituto Sueco de Turismo reveló que la mayor parte de los visitantes procedían de la región donde se encuentra el lago (63%), mientras que el resto llegaban desde otras regiones del Suecia (22%) o de otros países, principalmente Alemania, Noruega y Finlandia (8%), afianzándose como un importante destino turístico de ámbito nacional y muy valorado a nivel regional. La edad media de los visitantes era de 48 años (el 40% mayores de 55 años) y más del 68% ya habían estado con anterioridad allí, tratándose por tanto de un destino que muchos turistas repiten cada año (más de un 15% había estado allí entre 11 y 20 veces). La importante afluencia de público hace que durante estas semanas la ocupación hotelera alcance el máximo anual, a la vez que es el mejor momento del año para restaurantes, cafeterías o establecimientos de dedicados a la venta regalos, artesanía o productos locales. El turismo genera en este período un volumen de ventas que supera los 36 millones de coronas suecas (al cambio 3.444.300 euros, casi 575 millones de las antiguas pesetas), convirtiendo a las grullas en uno de los principales recursos económicos en la comarca. Para entender la verdadera dimensión de estas cifras bastaría con compararlas con los 450.000 visitantes anuales que recibe la ciudad de Mérida, declarada Patrimonio de la Humanidad y uno de los destinos turísticos más importantes de Extremadura. En un mes, las grullas del Lago Hornborga atraen a más de la mitad de los turistas que vistan Mérida en todo un año. ¿A que es para detenerse a pensar en ello?

He tenido la oportunidad de visitar en cinco ocasiones el Lago Hornborga en primavera, coincidiendo con la fecha de la danza de las grullas. Para un extremeño como yo, “jartito” de ver grullas todos los inviernos, cuando te encuentras ante un espectáculo así las aves pasan a un segundo plano. Lo que realmente me impresionó las veces que allí estuve fue contemplar centenares de coches, caravanas y autobuses aparcados y miles de personas tras una larga barandilla de madera observando las grullas, casi en silencio.




Ambiente en los miradores


Allí podías encontrarte con todo tipo de público, desde niños entusiasmados con sus guías de aves a señoras octogenarias con bastón, llevando sus prismáticos Leica en el bolso con la misma naturalidad que mi abuela llevaba el abanico o el paquete de almendras garrapiñadas para los nietos, todos ellos mezclados con decenas de fotógrafos con sus impresionantes teleobjetivos, familias, excursiones de colegios y jubilados, ornitólogos, pajareros, voluntarios explicando el comportamiento de las aves a todo el mundo, etc. Curiosamente, el porcentaje de visitantes que acuden allí por su afición a las aves no era superior al de personas atraídas sólo por espectáculo de ver a las grullas.


No hay edad para la curiosidad

Grullero sueco

He de reconocer que vivir en directo esta impresionante movilización social para ver las grullas me llegó a lo más hondo y me hizo sentir que estábamos a años luz de llegar a una situación similar. Las grullas son para los suecos un símbolo de la llegada de la primavera (después de pasar una larga temporada bajo cero, allí ponen más énfasis en esta celebración), pero además culturalmente tienen asumido el contacto con la naturaleza como algo habitual y gratificante, formando parte de sus actividades de ocio y tiempo libre. Este impresionante respaldo social hace posible que las grullas, unas simples aves, puedan ser un motor socioeconómico dentro de una comarca.
Cuando intentas imaginar algo así en tu tierra, te das cuenta que serán necesarios muchos años para que esa transformación cultural llegue hasta la mayoría de la gente. En Extremadura las grullas están presentes desde noviembre a febrero (4 meses, en vez de 4 semanas!!!), con poblaciones invernantes que pueden alcanzar hasta las 70.000 aves, repartidas en diferentes núcleos de los la mayoría tienen más de 2.000 grullas y ocupando hábitats con un gran valor paisajístico. Quizás algún día nos llegue también ese momento, puede que haga falta que pasen un par de generaciones para que aprendamos a valorar nuestros recursos naturales….pero ojalá que cuando ocurra no sea demasiado tarde.
Mientras tanto, habrá iluminados que nos intentarán convencer de que nuestras posibilidades de desarrollo pasan por transformar el campo en polígonos industriales, aunque sea a costa invadir y alterar enclaves ambientalmente valiosos, con la justificación de son proyectos que generan riqueza, puestos de trabajo e incluso energía “limpia”. Pero además querrán sacarnos de nuestra ignorancia y encima nos harán creer que son la garantía para conservar las grullas y sus valiosos hábitats.

Aquí podéis ver algunas imágenes que hice en el Lago Hornborga a mediados de los 90, cuando se llevaban las cámaras reflex analógicas que algunos de vosotros aún recordaréis. También os dejo unos enlaces para aquellos que queráis saber algo más sobre este lugar, que además es un paraíso para los fotógrafos. Se alquilan unos pequeños hides de madera situados en medio las grullas (en medio quiere decir rodeados por las grullas, para hacer fotos con el gran angular y el macro), perfectamente acondicionados y desde donde además se pueden fotografiar otras aves acuáticas (a 75€ por persona y día). Desde las barandillas también se hacen muy buenas fotos porque las grullas permanecen casi al lado de la gente, a escasa distancia. Desde luego que no parecen las mismas grullas que unas semanas antes volaban apresuradas cuando veían aparecer un coche a 2 km de distancia. ¿Por qué será?

Vista del "Trandansen", el centro de interpretación dedicado a las grullas y situado a orillas del lago. Abre sólo del 15 de marzo al 20 de abril. El resto del año permanece cerrado.

Las barandillas para ver las grullas. Y no se sale nadie!!!!

Las barandillas y las grullas al lado, tan tranquilas

Un momento en "hora punta" en una de las pasarelas que llevan a los observatorios.

Grullas fotografiadas desde la barandilla
Diariamente distribuyen 1 tonelada de trigo por las orillas del lago para que no les falte alimento a las grullas....por eso salen todas comiendo!
El lago y los grandes robles. A la derecha, uno de los hides para hacer fotos.
Logo de una asociación ornitológica local
Uno de los guías voluntarios que se encargan de explicar y aclarar dudas a los visitantes
Dos fotógrafos de los cientos que se juntan aquí cualquier día

Esta enorme grulla da la bienvenida a la enrtada de Falköping, uno de los pueblos más cercanos al Lago Hornborga
Carteles limitando el acceso por algunos caminos para evitar molestar a las grullas

Y así empezó todo, en los 70!!!!

Tampoco falta el humor!


Ver mapa más grande

sábado 31 de enero de 2009

Noticias de 664N


En poco tiempo he recibido noticias de la gaviota sombría que fotografié en Palazuelo (Badajoz) por parte del coordinador de los anillamientos de esta especie en Francia. Se trataba de un ejemplar anillado como pollo el 12 de julio de 2008 en la localidad de Calais, en la costa atlántica, justo en la zona más estrecha del Canal de la Mancha, a menos de 35 km de Gran Bretaña.


Hasta ahora es la primera observación de este ejemplar en los 5 meses transcurridos desde que fue anillado.
Mientras hacía las fotografías, la gaviota sombría capturó un cangrejo rojo americano (Procambarus clarkii), muy abundantes en las tablas de arroz. Siempre es preferible verlas así que rebuscando alimento en los grandes basureros.

jueves 22 de enero de 2009

Grullas al atardecer


Contemplando escenas como la de esta imagen, con las grullas volando a sus dormideros, muchas veces he tenido la sensación de que todo el mundo se estaba perdiendo uno de los mayores espectáculos que la naturaleza puede ofrecernos. Las luces mágicas del atardecer, el sonoro trompeteo de las grullas rompiendo el apacible silencio del ocaso del día y centenares de siluetas en vuelo recortándose en el horizonte, crean un ambiente que te hace sentir que no puede haber nada mejor en el mundo que disfrutar de ese momento. Por unos instantes te invade la sensación de haber sido un auténtico privilegiado, alguien para quien miles de aves han actuado en directo y en exclusiva, disfrutando de ello desde su butaca de primera fila. Este espectáculo se repite a diario durante todo el invierno y siempre es diferente gracias a que estas grandes artistas improvisan cada día la puesta en escena. La mayoría de las tardes el único público que tienen son los mochuelos, los alcaravanes o el mastín del cortijo, a quienes el vuelo de las grullas anuncia la inminente llegada de la noche. Mientras tanto, nosotros vivimos ajenos a todo lo que ocurre ahí fuera.
Se trata de un espectáculo que no tiene precio, para el que no hace falta reservar entrada y quizás por eso no sepamos valorarlo como merece. La mayoría de la gente tiene la percepción de que contemplar las grullas al atardecer es un entretenimiento destinado exclusivamente a satisfacer los exquisitos gustos de turistas y forasteros, pero no de ser un espectáculo natural para todos los públicos con el que estamos conviviendo desde hace siglos.


Se invierten grandes esfuerzos intentando convertir a las aves en un recurso turístico para atraer a miles de visitantes a lugares privilegiados e incentivar así el desarrollo en las áreas rurales con menos alternativas. Pero en realidad hemos empezado la casa por el tejado. Antes tendríamos que haber conseguido algo más importante: lograr que las aves fuesen consideradas como un patrimonio valioso por la gente que convive con ellas y que ese patrimonio formase parte de su cultura. De esta premisa depende que los valores naturales se conviertan en un verdadero recurso y también es clave para sea posible su conservación.
No hemos contado con esa importante ventaja, una oportunidad que se ha desperdiciado con el paso del tiempo y de las generaciones, como siempre, en favor de modelos de desarrollo agresivos con el medio ambiente y de una cultura cada vez más globalizada. Así hemos llegado a medirnos por falsos conceptos de calidad de vida, haciendo posible que los kilovatios que iluminan la fachada de un centro comercial nos produzcan más admiración que una puesta de sol.
Lo que quiero expresar quizás lo entenderéis mejor si comparamos el modo en que este mismo recurso , el espectáculo que ofrecen las grullas, forma parte de la cultura de un país como Suecia.

Las imágenes están tomadas en el Parque Periurbano de Conservación y Ocio “Dehesa de Moheda Alta”, en Navalvillar de Pela (Badajoz), en enero del año pasado.
Esta era la avanzadilla de un enorme bando de más de 4.000 grullas, el primero de los que pasaron en dirección a un gran dormidero sobre arrozales.

Enlace a esta imagen en Fotonatura

miércoles 14 de enero de 2009

Lavandera blanca


El mismo día que tuve el casual encuentro con el Esmerejón y sus perseguidoras, dediqué gran parte de la mañana a fotografiar a las Lavanderas blancas. En el lugar donde me encontraba el sol tarda un buen rato en iluminar la orilla del agua, así que las luces no permitían que destacasen mucho los colores. Aunque en la imagen superior he reducido la saturación hasta dejarla en escala de grises, los colores originales eran muy parecidos a lo que veis. No obstante, pese a no disponer de la luz más adecuada, creo que merecía la pena fotografiar este momento.

Bueno, también fue imposible resistirse cuando las primeras luces del amanecer dieron vida a los colores de la Lavandera!

martes 13 de enero de 2009

El esmerejón acosador


El domingo pasado tuve la oportunidad de presenciar una escena curiosa protagonizada por un Esmerejón (Falco columbarius) y un grupo de Urracas (Pica pica). Estaba escondido dentro del chajurdo intentando fotografiar aves en un pequeño embalse, cuando observé en la orilla opuesta, a unos 200m, un tremendo revuelo en un grupo de Urracas. Al principio no le di importancia fotográfica porque estaban muy lejos, pero al cabo de un rato me di cuenta de que en la escena había un pequeño halcón de rápido vuelo y que resultó ser un Esmerejón.


El Esmerejón se pasó más de media hora acosando a las Urracas, volando insistentemente hasta los lugares donde estaban posadas y haciendo continuos picados y quiebros para provocarlas, a lo que ellas respondían inmediatamente. A ratos se dejaba perseguir, para esquivarlas después con gran facilidad, recreándose aparentemente en este entretenimiento y aprovechando que jugaba con ventaja gracias a su extraordinaria capacidad para volar. Otras veces se posaba en el mismo árbol que las urracas hasta conseguir que iniciasen la persecución.


Los momentos más espectaculares sucedían cuando el Esmerejón ascendía en altura y obligaba a las urracas a hacerlo también, zafándose posteriormente con un rápido picado.


Es una especie que he visto en pocas ocasiones Extremadura, no creo que hayan sido más de 10 veces, varias en los regadíos de Vegas Altas del Guadiana, dos veces en La Serena y una los robledales de Piornal (Cáceres), todas ellas en invierno. En en los regadíos los pude ver persiguiendo a bandos de aláudidos intentando capturar algún ejemplar. Pero esta escena de acoso a las Urracas ha sido con diferencia mi mejor encuentro con el esmerejón. La calidad de las imágenes no es muy buena por la distancia a la que se encontraban los personajes, el severo recorte para obtener detalles y la reducción de tamaño para subirla al blog. Hasta el 600mm tiene sus límites para hacer milagros!






lunes 22 de diciembre de 2008

Los días de Alcyone


La denominación en latín del género del Martín Pescador (Alcedo) tiene su origen en un personaje de la mitología griega llamado Alcyone, la Diosa de las Tormentas, cuya vida estuvo fatalmente marcada por la muerte de su marido. Los Dioses, compadeciéndose de su dolor, decidieron convertir a Alcyone en un Martín pescador. Mientras intentaba reconstruir la historia de Alcyone he descubierto con asombro que existen varias versiones de los hechos, algunas curiosamente contradictorias. Las leyendas mitológicas tienen ese especial encanto de no poder saber si son realmente ciertas (¿alguien lo duda?), así que la versión que me parece más “creíble” es la que os cuento a continuación.

Alcyone (también llamada Alción o Halcyon) era hija de Eolo, el Dios de los Vientos y estaba casada con Ceix, Rey de Trachis (Thessaly, en la Grecia actual). Ceix, necesitado de realizar una consulta al Oráculo de Apolo tuvo que viajar a Delfos navegando con su barco a través del mar Mediterráneo, ya que en aquellos tiempos eran muy frecuentes los ataques de los bandidos y no era aconsejable realizar el viaje por tierra. Alcyone, asustada por los malos presagios que había tenido sobre el viaje de su marido, intentó convencerle por todos los medios que desistiera de hacerlo o que al menos le permitiese ir en su compañía. Ceis no accedió a las súplicas de Alcyone y emprendió el viaje en solitario. Al poco de partir, una inesperada y brutal tormenta hizo naufragar su barco y murió ahogado, confirmándose así los temores de Alcyone.
Morfeo se encargó de comunicarle a Alcyone el trágico final de su marido haciéndole ver en sus sueños la tragedia ocurrida y, al despertar, corrió desesperada a la costa en busca de Ceis, al que encontró muerto entre los restos del naufragio. Apesadumbrada por la pérdida de su amado, decidió suicidarse arrojándose a las aguas del mar. Este gesto de amor desmedido y desgarrador logró conmover a los Dioses, que se apiadaron del infortunio de los amantes. Fue entonces cuando decidieron convertir a Alcyone y a Ceis en una pareja de Martines pescadores, regresando de nuevo al mundo de los vivos convertidos en aves de gran belleza.
Pero los Dioses arreglaron el problema a medias: al contrario que las demás aves, Alcyone debía incubar sus huevos en invierno, en un nido construido en la orilla de la playa, muy cerca del lugar donde encontró a Ceis. Las tormentas y tempestades del invierno asolaban las playas con sus grandes olas y provocaban que cada año perdiese sus huevos o sus pollos. Abatida por tanto infortunio, volvió a suplicar ayuda a los Dioses para poder criar felizmente a su descendencia. Zeus se compadeció de Alcyone y decidió concederle 14 días de calma en pleno invierno, que serían suficientes para poder incubar sus huevos con tranquilidad.
Desde entonces se conocen como “los días de Alcyone” a los siete días previos y posteriores al solsticio de invierno (el 21 de diciembre), en los que el viento y los mares permanecen en completa calma. Aunque es una expresión poco utilizada coloquialmente, se suele citar para hacer referencia a la llegada de un período de paz y felicidad, y pese a que en su origen no tenía relación alguna, actualmente los días de Alcyone coinciden con la celebración de la Navidad.

Otra de las versiones cuenta que Alcyone y Ceis presumían vanidosamente de su amor, proclamando que era aún mayor que el que se profesaban Zeus y Hera, provocando con ello la ira de los Dioses. En venganza por semejante afrenta, dicen que Zeus lanzó el rayo que hundió el barco de Ceis. Después, convirtió a Alcyone en Martín pescador y a Ceis en Alcatraz (menudo castigo, una pareja imposible...como la del elefante y la hormiga!). Lo que si queda claro es que los Dioses de la fecunda mitología griega tenían mucho temperamento pero pocos conocimientos de biología. Los días de Alcyone no dejan de ser un apaño para enmendar un tremendo error, ya que es todo un castigo divino hacer a un ave criar en pleno invierno. Los Martines pescadores tampoco hacen sus nidos en las payas ni tienen una especial vinculación con los hábitats costeros....quizás la leyenda los confundió con gaviotas o charranes. En fin, las leyendas son así, es mejor no interpretarlas si con ello pierden su encanto.......y también conviene no llevar la contraria a los Dioses, por lo que pueda pasar!

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Cormorán al atardecer



Cormorán secando sus plumaje aprovechando los últimos rayos del día a orillas del Río Guadiana.

viernes 19 de diciembre de 2008

LLamadores de Vejer


Para fotografiar los pájaros que adornan estos llamadores obviamente no he necesitado esconderme en el chajurdo, pero me apetecía subir la imagen. Está tomada en el casco histórico de Vejer de la Frontera (Cádiz), uno de los pueblos con mayor encanto de la costa andaluza.

lunes 15 de diciembre de 2008

La determinación del sexo y la edad en el Abejaruco común


La determinación del sexo

En la bibliografía clásica se asume que el dimorfismo sexual en el Abejaruco común (Merops apiaster) es poco patente y que se restringe principalmente a matices y tonalidades en el colorido del plumaje. Dichas diferencias se concretan, a grandes rasgos, en tonos más verdosos y pálidos para las hembras que para los machos. Las diferencias biométricas, con valores sensiblemente superiores para los machos (al menos para la longitud de ala, pico tarso y cola), no permiten distinguir ambos sexos en campo.

Si bien la determinación de los sexos resulta complicada y casi imposible a simple vista, el acercamiento que permiten los objetivos fotográficos y la definición y nitidez de las imágenes obtenidas, hacen posible en muchas ocasiones saber si se trata de machos o hembras. Para el fotógrafo de Naturaleza, las posibilidades para diferenciar el sexo del Abejaruco común están condicionadas en gran medida por las partes del ave que estén visibles en la imagen final.


De este modo, la determinación del sexo será más factible si se dispone de imágenes de las aves de perfil con el ala plegada o con el ala extendida, o bien de espaldas mostrando una o las dos alas extendidas. En ocasiones las imágenes de aves en vuelo también permiten una identificación con éxito.

Para la determinación de machos y hembras, las principales diferencias se encuentran en el color las grandes cobertoras del ala (la primera fila de plumas que se disponen por encima de las secundarias) y de las cobertoras medianas (las filas de plumas que se sitúan por encima de las grandes cobertoras).

Los machos presentan la parte externa de las grandes cobertoras de color castaño rojizo uniforme, así como las cobertoras medianas, que son de idéntico color. Con el ala plegada, se aprecia una amplia franja de color castaño, sin presencia de plumas verdes. (Figura 1).


Figura 1. Macho de Abejaruco común. Detalle de las grandes cobertoras mostrando sus bordes de color marrón castaño (a) y las cobertoras medianas del mismo color (b)

En el caso de las hembras, la parte externa de las grandes cobertoras es de castaño pálido pero con el borde externo de color verde azulado. Las cobertoras medianas presentan una mezcla de plumas verdes y marrones. Con el ala plegada, se aprecia una franja de color verdoso de intensidad variable o con mezcla de verde y castaño. (Figura 2).


Figura 2. Hembra de Abejaruco común. Detalle de las grandes cobertoras mostrando sus bordes de color verde azulado (a) y la mezcla de plumas verdes y marrones en las cobertoras medianas (b).



Figura 3. Macho y hembra de Abejaruco común. La hembra (a la izquierda) muestra una mezcla de plumas verdes y marrones en el ala plegada. El macho (derecha) muestra claramente una franja marrón castaño que se extiende por gran parte del ala.

Aunque existe una cierta variabilidad en los caracteres anteriormente descritos e incluso individuos cuyo sexo no se puede determinar con facilidad, se asume que los machos muestran alas con un predominio de color castaño, mientras que en las hembras el castaño siempre aparece mezclado con verde en una proporción variable (desde una amplia franja o restringido sólo al borde de algunas plumas).

Determinación de la edad

A partir de la primera quincena de junio ya pueden empezar a verse los primeros jóvenes de Abejaruco común volando fuera de las colonias.

Las características más distintivas de los ejemplares jóvenes son las siguientes (Figura 4):

• ojo pardusco (rojo muy apagado)
• nuca y dorso de color verdoso
• cobertoras del ala verdosas
• rectrices centrales de la cola con la elongación de las puntas poco o nada desarrollada.

Figura 4. Abejaruco común (joven). Detalles mostrando ojo pardo (a), dorso verdoso (b) y cola sin elongación en las plumas centrales (c).

Los adultos presentan las siguientes características (Figura 5):

• ojo rojo brillante
• cabeza, nuca y dorso de color pardo
• rectrices centrales de la cola con elongación de las puntas muy desarrollada.


Figura 5 . Abejaruco común (adulto). Detalles mostrando ojo rojo (a), dorso pardo (b) y cola con marcada elongación en las plumas centrales (c).

domingo 7 de diciembre de 2008

Garza real al amanecer


El año pasado por estas mismas fechas conseguí esta imagen de una Garza real, justo en el momento en el que la niebla del río comienzaba a disiparse antes de la salida del sol. Tomada en el Río Guadiana, aguas abajo del azud.

lunes 1 de diciembre de 2008

Escenas de pesca del Archibebe claro



Estas son varias imágenes del Archibebe claro (Tringa nebularia) pescando en las marismas de Isla Cristina (Huelva), justo en el momento en el que la marea empezaba a bajar. Hay más información en "El Archibebe pescador"










Enlace a las imágenes del Archibebe claro en Fotonatura (1)

Enlace a las imágenes del Archibebe claro en Fotronatura (2)

También vienen de Francia!


Después de ver que la Gaviota sombría que llevaba el emisor satélite hacía desplazamientos desde Badajoz hasta las Vegas Altas del Guadiana, puse más atención en mis salidas por los regadíos para intentar encontrar aves con anillas de PVC. Y volví a tener suerte! El primer bando que localicé (de unas 30 gaviotas) se levantó al paso de mi coche, pero de las dos que permanecieron posadas, una llevaba una anilla. Se quedó tan cerca que con el 600mm y el duplicador (1,4x) pude leer la combinación y también la anilla de aluminio. En este caso, se trata de una Gaviota sombría anillada en la costa de Francia. Las anillas de PVC francesas son rojas con los códigos en amarillo, llevando tres números y una letra. La lectura era 664N.
Ya he enviado los datos al coordinador (Phillipe Dubois), así que en breve podré contaros algo más de esta joven Gaviota. La localidad de observación fue Palazuelo (Badajoz).

viernes 28 de noviembre de 2008

¿De dónde vienen las Gaviotas sombrías?


Hay veces que el azar consigue que una salida al campo se convierta en una manera más de aprender algo nuevo sobre las especies que fotografiamos. A finales de octubre, en una de mis habituales jornadas en tramo urbano Río Guadiana a su paso por Badajoz, me encontré una Gaviota sombría que portaba un emisor satélite en la espalda, además de una anilla de PVC y otra metálica. La Gaviota se acercó lo suficiente como para fotografiarla desde el hide y poder leer la anilla de PVC, lo que me permitió seguir la pista de este ejemplar. Me sorprendió mucho que una especie tan común como esta fuese objeto de seguimiento por satélite, ya que este método suele ser bastante costoso (más de 5.000 euros por ejemplar) y además imaginaba que quedaban pocas incógnitas sobre sus movimientos migratorios.

Actualmente su taxonomía es un verdadero lío, admitiéndose tres subespecies: L. fuscus fuscus, L. fuscus graellsii y L. fuscus intemedius. Al primera es rara de ver en nuestras latitudes, mientras que la L. f. garellsii integraría el grueso de la población invernante, siendo además la subespecie nidificante en el norte peninsular. Para complicar más el asunto, la subespecie que cría en el Delta del Ebro es L. f. intermedius. Algunos autores elevan estas diferencias al rango de especie.

El anillamiento y el marcaje intensivo con anillas de PVC en las ultimas décadas ha permitido conocer el origen de las Gaviotas sombrías que invernan a la península ibérica, que proceden principalmente de Gran Bretaña, Francia, Holanda, Bélgica, Suecia, Noruega, Finlandia, Irlanda e incluso Islandia, países en los que existen importantes colonias en zonas costeras e islas de los mares Atlántico y Báltico. En su reciente expansión hacia el sur, esta especie conquistó también las costas ibéricas en la década de los 70, existiendo actualmente colonias estables en Galicia (Islas Sisargas y Cíes), Asturias, Cantabria País Vasco y Delta del Ebro, que superan conjuntamente las 500 parejas.


Volviendo al ejemplar de la imagen, una vez que identifiqué el código de la anilla de PVC hice algunas búsquedas en internet y sorprendentemente encontré todos los datos de su origen. Se trata de un ave capturada el año pasado en Vlieland (Holanda), una de las Islas Frisas que rodean la costa de Holanda, auténticos paraísos para las aves. En el proyecto se marcaron 15 aves adultas con PVC y además se les colocó en la espalda un emisor satélite alimentado con energía solar, que durante 3 años aportará información periódica sobre sus desplazamientos. Contacté también con el coordinador del proyecto, que me facilitó un enlace en el que se podían consultar todos los movimientos de cada una de las aves que llevan los emisores. Y aquí es donde empecé a alucinar! El enlace te permite ver directamente en Google Maps todos los registros de las aves sobre el terreno y ampliando el mapa con el zoom es posible ver con todo detalle las zonas nidificación, alimentación y los dormideros.
En el caso de mi Gaviota, cuya anilla era M.AFT, lleva dos años invernando en Extremadura. Su viaje comienza en Holanda y después cruza el Mar del Norte hasta llegar a Gran Bretaña, descansando entre julio y octubre en unas zonas húmedas de interior, en las inmediaciones del rio Aire, cerca de Leeds (a unos 100 km de la costa este). Después sigue rumbo al sur, volando sobre la Bretaña francesa, casi sin escalas, para cruzar de nuevo el Atlántico hasta llegar a las costa de Asturias (Llanes, Gijón) y Cantabria (Santander). Su viaje prosigue internándose tierra adentro, pasando por León y Zamora hasta llegar a Badajoz, donde permanece el resto del invierno. Tanto en 2007 como en lo que llevamos de 2008, su ruta prácticamente ha sido la misma. Como en Extremadura pasan casi 6 meses (desde octubre a marzo), se acumulan las citas con el satélite y ha sido muy interesante conocer su comportamiento dentro de la región. Siempre pensé, equivocadamente, que las Gaviotas conformaban poblaciones invernantes bastante estables y que no hacían grandes desplazamientos dentro de sus territorios. El satélite ha demostrado que esto no es así y que durante el invierno pueden desplazarse hasta otras comarcas de la región, cambiando de comederos y de dormideros a lo largo de las Vegas del Guadiana y adentrándose también hasta embalses ubicados en medio de grandes extensiones de dehesa. Las rutas marcadas por el satélite también confirmaban la rutina habitual de las aves que invernan en las inmediaciones de Badajoz, que se alimentan habitualmente en el basurero (bueno, en el Centro de Transformación de Residuos Sólidos Urbanos) y se desplazan luego a dormir a la cercana localidad de Campomaior, en Portugal, donde un embalse acoge a más de 4.000 gaviotas sombrías. La verdad, ha sido una satisfacción poder conocer todo esto a partir de una simple foto!
El enlace donde podéis ver los desplazamientos de las 15 Gaviotas sombrías con satélite es el siguiente:
http://www.sovon.nl/default.asp?id=408
Tenéis que pinchar en cualquiera de las anillas, justo debajo de la foto de la Gaviota sombría, donde pone “Kleine Mantelmeeuw” (la página está en un holandés impecable, pero los mapas son universales).



Os adelanto que me dio por ver las rutas que habían seguido el resto de Gaviotas marcadas, más que nada por saber si había alguna más en Extremadura y de nuevo me llevé una sorpresa. Pese a ser aves adultas anilladas todas en la misma colonia, el comportamiento migratorio de este grupo de aves no sigue un patrón común. Unas, como M.ATF, llegaron hasta Extremadura atravesando la península, otras se quedaron en las costas de sur y este de Gran Bretaña, otras siguieron la costa atlántica sin adentrarse lo más mínimo al interior, permaneciendo en la Bretaña francesa o en las costas cantábricas. Las hubo que se fueron a las inmediaciones de Madrid, mientras que otras costearon desde Holanda hasta llegar al centro y sur Portugal, o bajaron más hasta alcanzar Ayamonte, Huelva, Cádiz o Málaga. Una incluso cruzó el estrecho y siguió la costa de Marruecos hasta el sur de Rabat. Un comportamiento ciertamente curioso, que demuestra la capacidad de esta especie para buscar alternativas en sus migraciones, explorando diferentes rutas. Quizás su actual éxito radique en aspectos como este. En Extremadura, como en otras regiones de interior peninsular, su presencia en los 70-80 era casi esporádica, pero fue aumentando progresivamente, favorecida por los grandes embalses, los regadíos y la alta disponibilidad de alimento en los basureros. El censo regional de Gaviotas sombrías invernantes debe rozar ya las 30.000 aves.

Y por último, información práctica!. Para descubrir todo esto entré en la página web de EURING, que son los responsables de coordinar todos los anillamientos en Europa (http://www.euring.org), donde mantienen actualizada una interesante sección dedicada a las aves marcadas con anillas de colores (http://www.cr-birding.be/). En ella podéis encontrar una lista con todas las especies de aves que actualmente disponen de algún tipo de seguimiento mediante marcaje con PVC, ordenado por familias (actualmente incluyen un total de 55 familias), donde se pueden consultar las marcas utilizadas y averiguar el origen del ave e incluso contactar con el anillador o el responsable del proyecto. No existe el mismo grado de información todas las especies, pero para algunas disponen prácticamente de todas las posibilidades para llegar a averiguar dónde y quién la anilló o incluso obtener los historiales con todos los avistamientos de un ejemplar concreto. En el caso de las Gaviotas sombrías, se accede cómodamente a la información a partir de los diferentes colores de las anillas (amarillas, rojas, verdes...) y después te van presentando todas las opciones posibles (con letras, con números, con dos, tres o cuatro códigos, anillas sin códigos....), aportando finalmente el lugar de anillamiento, la web del anillador o su correo electrónico.
Para los amigos de las Gaviotas, hay una web española muy interesante que me encontré casualmente mientras recopilaba información para escribir este comentario y que está dedicada sólo a los marcajes de estas especies (incluye además un montón de enlaces!):
http://gaviotasyanillas.blogspot.com/2007_10_21_archive.html

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La garcilla viajera


Estamos ya tan acostumbrados a ver las Garcillas bueyeras en nuestros campos, perfectamente adaptadas a los hábitats agrícolas y ganaderos, que cuesta trabajo creer que no llevan tanto tiempo con nosotros...parece que han estado siempre aquí. En realidad se trata de una especie de origen indoafricano, procedente de Asia meridional y el norte y centro de África, regiones donde sus poblaciones alcanzan una extensa distribución. Desde allí se ha ido expandiendo a otras latitudes: primero a Europa y después a America y Australia, estando actualmente presente en todos los continentes a excepción de la Antártida.
El salto a Europa se produjo a través del sur España, donde las poblaciones del norte de África estaban lo suficientemente cerca como para colonizar este nuevo territorio con facilidad. En su primer avance encontraron perfecto acomodo en parajes como las marismas de Doñana o la Laguna de la Janda, en Cádiz (desecada en los años 60, un desastre ambiental sin precedentes!), donde disponían de hábitats muy similares a los africanos. El resto es fácil de imaginar: avanzaron siguiendo la costa atlántica para adentrarse en Portugal, la costa del mediterráneo para colonizar las marismas de Levante y remontaron los ríos Guadiana y Guadalquivir para avanzar hacia tierras del interior peninsular. Desde entonces ha ido ampliando progresivamente su área de distribución y también su población, estableciendo nuevas colonias cada vez más al norte y cruzando ampliamente los Pirineos.
Un ejemplo de su capacidad de expansión lo tenemos en Gran Bretaña, donde la primera llegada de Garcillas a sus costas se produjo hace 200 años (en el condado de Devon, allá por 1805), aunque no fue hasta los años 60 cuando estas observaciones comenzaron a ser más regulares y frecuentes, si bien rara vez se citaban más de 20 aves al año. Pero en la primavera de 2008, después de un invierno en el que numerosas Gracillas llegaron al suroeste del país, se han llevado una gran sorpresa al descubrir la primera pareja que ha nidificado con éxito en el Reino Unido, en Somerset. Este acontecimiento ha despertado gran expectación entre los miles de aficionados a la ornitología en ese país, que celebran tener una nueva especie nidificante en su territorio. De hecho, actualmente esta especie sigue estando dentro de la lista de rarezas. Y no es para menos: desde 1981 sólo han sido nueve las especies consideradas como nuevas reproductoras en este país, entre las que también se encuentran la Grulla común, el Correlimos pectoral, la Garceta común (en 1996) o el Somormujo cuellirojo.

Pero aún más sorprendente ha sido su asombrosa capacidad para cruzar el Atlántico y alcanzar América del Sur, toda una proeza para una especie que no está especialmente dotada para realizar grandes desplazamientos sobre el mar, teniendo en cuenta además que es un viaje con pocas probabilidades de hacer escalas o para parar a reponer fuerzas. Se piensa que para conseguirlo contaron con la ayuda de algún fenómeno meteorológico que facilitó el desplazamiento hasta la otra orilla del Atlántico....pero debió ser un auténtico ciclón! La llegada de las primeras Garcillas se produjo en 1877 a Suriname y Guyana (entre Brasil y Venezuela) y su reproducción se constató a partir de 1930. Fue cuestión de tiempo que comenzasen a expandirse hacia el norte, llegando a Florida en 1941 y en menos de 20 años ya estaban nidificando en Canadá. Hay inexplicables citas de Garcillas bueyeras en medio de mares y océanos, en islas remotas y en los hábitats más extremos, incluso en ambientes polares. La verdad es que nada nos debe sorprender de esta especie tan viajera, para la que han sido confirmados desplazamientos de más de 5.000 km a través de recuperaciones de aves anilladas.
Para que luego digan que es una ave corriente!

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Carril lento


Es curioso el comportamiento de los caracoles para adaptarse con éxito a las condiciones ambientales. A lo largo del ciclo anual deben pasar por dos momentos de letargo, uno en invierno para protegerse de las frías temperaturas y de las heladas (hibernación) y otro en verano para evitar los meses de más calor (estivación). Esto les permite estar activos únicamente cuando las condiciones son favorables (suficiente humedad, temperatura óptima y disponibilidad de alimento), coincidiendo principalmente con la primavera y el otoño.
Los ejemplares de la imagen se encuentran en estado de estivación, momento en el que segregan un tapón o epifragma mucoso o calcáreo que sella el interior de concha y que los aísla por completo de los calores del verano. Este período puede durar hasta 4 meses, pero puede acortarse o no producirse si el estiaje no es muy acusado. Mientras dura la estivación reducen al mínimo su metabolismo y pueden utilizar las reservas de glucógeno que almacenan en el hepatopáncreas. Además, estos períodos de latencia parecen desempeñar una importante función en el desarrollo de los órganos sexuales y de las funciones reproductoras.

En el caso de esta especie, durante la estivación forman grandes agregaciones de ejemplares, concentrándose en gran número sobre los tallos de determinadas plantas, en busca de situaciones microclimáticas más favorables y también para evitar los predadores del suelo. Puesto que es una especie comestible, este comportamiento le cuesta caro, ya que facilita su recolección por parte del hombre. No le ha dado tiempo a evolucionar en ese sentido......
Algunas especies muestran un cierto comportamiento territorial denominado “homing”, de tal modo que después de la actividad diaria vuelven al mismo lugar a pasar la noche, o lo que es aún más llamativo, cuando se dispersan tras la hibernación o la estivación, retornan de nuevo al mismo lugar de partida, a la misma roca o al mismo tallo donde permanecieron varios meses “dormidos”. Es un hecho que me ha sorprendido bastante, ya que delata una extraordinaria capacidad para reconocer los elementos que integran territorio en el que viven, algo que me parecía impensable en estos invertebrados (aunque bien pensado, con lo despacio que se desplazan y con sus ojos situados en los extremos de los tentáculos.....deben ser unos increíbles exploradores y cartógrafos!). Estas habilidades para conocer el territorio están basadas en el olfato y el quimotactismo, aunque también debe concederse una cierta importancia a su capacidad de aprendizaje.
Lo más curioso es que estos caracoles se encontraban en una zona de pequeñas dunas, justo al borde del mar, en un hábitat que supuestamente no les resultaría muy favorable (extrema aridez, escasa vegetación, suelos arenosos, alta desecación por la concentración de sales y por los constantes vientos), pero donde eran asombrosamente abundantes. Seguramente su obligada dependendecia de las sales para la fabricación de las conchas sea un factor que les anime a adentrarse sin miedo en los hábitats costeros.
Creo que se trata de Cernuella virgata, pero si alguien lo puede confirmar, lo agradecería.

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A Pallas, el descubridor del Correlimos tridáctilo


Detrás de cada especie conocida siempre está su descubridor, alguien que ostenta el mérito de haberlo descrito por primera vez y que consiguió diferenciarlo taxonómicamente de las demás especies. Una labor impresionante, seguramente más complicada de lo que jamás podamos imaginar, especialmente si tenemos en cuenta que el mayor esfuerzo en la ordenación taxonómica de las especies comenzó a partir del siglo XVIII. En aquel entonces no había los medios que tenemos ahora, ni prismáticos Leica, ni pruebas de ADN, ni era posible acceder a grandes fondos bibliográficos de consulta, ni contrastar las dudas con otros colegas a través de correo electrónico. En muchos casos los especímenes que se colectaban no podían ser ni conservados, por lo que era de gran utilidad saber dibujar para quedar constancia de lo que se veía. Los científicos de aquella época eran verdaderos genios, sabios en muchas disciplinas, hombres de Ciencia y también campo, que no dudaban en embarcarse en expediciones de varios meses de duración privados de todo tipo de comodidades.
Uno de estos grandes investigadores fue Peter Simon Pallas (1741-1811), zoólogo y botánico alemán al que debemos el descubrimiento del Correlimos tridáctilo, y es por eso que siempre veremos su nombre científico escrito del siguiente modo: Calidis alba (Pallas, 1764), haciendo referencia a su descubridor y al año de descripción de la especie. No he conseguido averiguar si fue Pallas el que incluyó a esta especie dentro del género Calidris, ya que a lo largo de la historia este Correlimos también fue denominado Crocethia alba y Erolia alba. No obstante, ni con mucho fue esta su mayor aportación a la Ciencia.

Para que os hagáis una idea de las capacidades intelectuales de este científico, Pallas logró el doctorado con 19 años de edad (justo cuando los demás empiezan la Universidad) y a los 22 años ya había realizado varias publicaciones en las que describía varias especies nuevas para la Ciencia. Desarrolló su actividad científica principalmente en la Academia de Ciencias de San Petersburgo y su amistad con la zarina Catalina II de Rusia fue determinante en su carrera profesional, encomendándole la responsabilidad dirigir varias expediciones al interior de Rusia (incluyendo Siberia, los Urales, Mar Caspio, Mar Negro y Lago Baikal), prácticamente inexplorada en aquellos tiempos, con la intención de aportar nuevos conocimientos sobre astronomía, geología e historia natural, pero también sobre las razas humanas, sus lenguas, etnografía, religiones, tradiciones, etc. En este sentido, Pallas fue el primero en dar a conocer en occidente el Lamaísmo (religión derivada del Budismo que imperaba en el Tíbet y áreas colindantes), además de publicar una extensa monografía sobre el la vida de los Mongoles y ser un ferviente divulgador de los dialectos mongoles y caucásicos. En resumen, un prohombre con una grandiosa capacidad para descubrir, interpretar y ahondar el conocimiento de cualquier disciplina.
Centrándonos en sus hallazgos dentro de la historia natural, logró describir muchas especies de animales y plantas, incluyendo invertebrados de todo tipo, así como mamíferos (principalmente roedores), anfibios, reptiles o peces. Fue un gran estudioso de las aves y algunas llevan actualmente su nombre en reconocimiento su descubridor, como el Gato de Pallas (Otocolobus manul), Mosquitero de Pallas (Phylloscopus proregulus), Ganga de Pallas (Syrrhaptes paradoxus), Escribano de Pallas (Emberiza pallasi) o la Buscarla de Pallas (Locustella certhiola). También le debemos el descubrimiento de la Beluga o ballena blanca (Delphinapterus leucas) que habita en las aguas árticas. La trascendencia de sus investigaciones sobre los mamuts y rinocerontes extintos que quedaron fosilizados en los hielos del norte de Siberia le reportaron también mucha fama y a partir de ellos fue capaz de interpretar el origen y evolución de las formaciones montañosas. Quedaría incompleto este repaso por su obra sin citar sus aportaciones a la flora (como “Flora Rossica”, el primer gran inventario de la vegetación de Rusia) o incluso a la mineralogía (hay un mineral compuesto de níquel, hierro y olivino que lleva su nombre, la Pallasita, que suena un poco raro, y que procede de meteoritos caídos en nuestro planeta).

Descubrí casualmente la biografía y los logros de este eminente científico después de ver una foto en la galería de nuestro compañero Mario Suárez Porras, que me despertó la curiosidad y quise averiguar por qué razón al Correlimos tridáctilo la bautizaron como Calidris alba. Con esta denominación se le otorgaba una gran importancia descriptiva a su plumaje blanco, que en realidad es una característica temporal que muestra sólo en invierno, puesto que en verano su colorido es bastante más vistoso, luciendo tonos ocres y pardos. Y en parte tendría su lógica, pues en las zonas donde Pallas o sus colegas pudieron ver este ave serían áreas de paso o invernada, donde la mayoría de los ejemplares lucirían su plumaje blanco y gris tan característico, merecedor del apelativo “alba”….. mientras que sería en sus zonas de cría en áreas árticas y circumpolares (Islandia, Groenlandia, Islas Spizbergen) donde exhibiría su plumaje más colorido...... y lo de “alba” le pegaría menos.

Me encanta fantasear e imaginarme al amigo Pallas, escribiendo sin parar sus notas de campo y dibujando a plumilla todas las especies encontradas en cada dura jornada de campo, a la luz de candiles, a no sé cuantos grados bajo cero en tierras siberianas, lleno de satisfacción por cada descubrimiento. También pienso a lo que se dedican ahora muchos Doctores, con todos los medios y recursos a su disposición.

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Un horizonte imposible


Durante mis vacaciones he podido hacer muchas fotos a las aves de las marismas, un hábitat que para un fotógrafo de tierra adentro y de agua dulce, es una experiencia apasionante. Sin duda, los Chorlitejos grandes han sido las aves más colaboradoras con la causa y las que más se han dejado fotografiar en todo momento, y les daba lo mismo que se me viese media pierna por debajo de la red de camuflaje o que estornudase sonoramente cuando los tenía a pocos metros de distancia, que ellos no se asustaban de nada. Conseguí un montón de primeros planos, escenas capturando lombrices, aterrizajes, despegues, estiramientos, baños y acicalamientos. Después de verlas todas, una de las que más me ha gustado ha sido ésta, en la que el Chorlitejo está de espaldas y el fondo adquiere tanto protagonismo como el personaje.
Al vaciarse la marisma permanecía una pequeña laguna de poco más de 25 m de largo y 8 m de ancho, donde terminaban concentrándose todas las aves. Podías hacer fotos con la arena (limo o barro) tras las aves, aunque resultaba muy complicado desenfocar ese fondo ya que no había distancia suficiente y porque no pude colocar la cámara a ras de suelo como me hubiese gustado (el barrizal de la marisma lo complica mucho y también el efecto de las mareas, que te obligarían a tumbarte en inicialmente en el agua para poder quedar en medio del barro cuando bajase el nivel). Así que los fondos más bonitos se conseguían aprovechando el agua de esta pequeña laguna. A lo largo de su perímetro el fondo cambiaba en función de la posición de sol y de la vegetación que se reflejaba sobre el agua, ofreciendo múltiples posibilidades. También había que estar muy pendientes de los momentos en los que soplaba algo de viento, ya que se producían curiosas formas sobre la superficie del agua que cambiaban por completo los resultados de las imágenes.
Como cabría esperar, el tramo de la laguna que cumplía mejor estas condiciones se encontraba en un extremo de ésta, en una franja de poco más de 2 metros (y no en frente, como sería lo deseable) obligándote a girar la cámara a tope y también el ya maltrecho cuello del fotógrafo. Claro, lo fácil hubiese cambiar la posición de la silla, pero se encontraba casi dos cuartas hundida en el barro y era imposible moverla!. No obstante, el excesivo estiramiento y torsión de las vértebras cervicales necesarios para conseguir fotografiar al ave, especialmente cuando no has hecho previamente ejercicios de calentamiento, provoca que se disloquen. Llegado este momento (que se reconoce fácilmente al escucharse ese típico sonido a hueso tronchado.... y por el terrorífico gemido de dolor del afectado, que nunca suele ser muy audible para no espantar a las aves.... ¡qué estamos a lo que estamos!), la cabeza gira libremente, bueno, digamos que sin control, como si fuese la de una marioneta, facilitando mucho las posibilidades de movimiento y permitiendo hacer fotos desde cualquier ángulo, por obtuso o agudo que sea. Eso sí, una vez en casa uno debe aplicarse en el cuello Reflex a granel sin compasión y si la cabeza sigue sin sostenerse adecuadamente sobre los hombros, conviene acercarse a Urgencias antes de que se convierta en un padecimiento crónico.
Bromas a parte, la conclusión a la que llegué después de estas jornadas es que siempre merece la pena esforzarse en buscar fondos adecuados que nos permitan conseguir composiciones diferentes. Y en esto es crucial estar bien colocados, valorando la distancia al fondo, las posibilidades cromáticas, los reflejos o como van a ir cambiando las condiciones mientras dure la sesión (por ejemplo, desde que amanece hasta que el sol esta en lo alto, vamos a tener un montón de situaciones diferentes). Además se pueden presentar buenas oportunidades para primeros planos, pero no son siempre la mejor o la única opción.
Después de hacer muchas fotos esa mañana, me centré en esperar a que la aves atravesasen ese tramo de 2 m en los que los reflejos sobre el agua eran más atractivos y me olvidé de el resto de posibilidades.

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El Archibebe pescador


El Archibebe claro (Tringa nebularia) es una de las especies que podemos ver ahora con relativa facilidad durante el paso migratorio y en algunas áreas también puede permanecer como invernante. Es fácilmente identificable por su plumaje grisáceo, muy blanco por abajo, patas verdosas, muy largas y delgadas, y en vuelo muestra una distintiva cuña blanca que se extiende desde la cola hasta casi la nuca. Otro rasgo inconfundible es su pico, que está visiblemente curvado hacia arriba, siendo muy pocos los limícolas con esta característica (es más frecuente el pico curvado hacia abjo).
Pero hay una peculiaridad que lo hace distinto al resto de Archibebes y a la mayoría de los limícolas: su habilidad para pescar. Podemos verlo comportándose como sus congéneres, recorriendo ágilmente las orillas introduciendo insistentemente el pico en la arena o el barro en busca de invertebrados, pero cuando se dan las condiciones apropiadas, desarrolla un comportamiento muy especializado que evidencia su habilidad para la captura de peces. Cuando encuentra zonas de aguas someras, donde le resulta más fácil pescar, comienza a correr velozmente mientras mantiene el pico abierto y parcialmente sumergido en el agua, con el cuello completamente estirado, cambiando varias veces de dirección e incluso girando sobre sí mismo describiendo círculos. De este modo tan hábil consigue atrapar los peces, recordando mucho a los movimientos de una Espátula o de una Avoceta. Se me ocurre que quizás ese pico curvado hacia arriba tenga que ver con su capacidad para pescar...quién sabe..., pero desde luego no ha evolucionado hasta tener esa forma por motivos estéticos!

Este comportamiento es sin duda es un rasgo muy útil y fiable para su identificación en el campo y siempre que observemos un esbelto limícola de plumaje grisáceo corriendo velozmente por el agua, hay muchas posibilidades de que se trate del Archibebe claro.

La imagen está tomada en las marismas de Isla Cristina (Huelva), donde observé durante dos días consecutivos a este Archibebe en el mismo lugar y con el mismo comportamiento y finalmente me decidí a hacerle un aguardo. Aparecía siempre cuando la marea empezaba a bajar, justo en el borde de la marisma, en un lugar donde en menos de 1 hora la lámina de agua desaparecía para convertirse en un mar de limo. Mientras se iba vaciando se mantenía un pequeño charco de escasa profundidad en el que se acumulaban centenares de pequeños peces. Cuando se disponía a pescar, el Archibebe se situaba en la zona más profunda del charco, empezando a correr con el pico abierto y semisumergido en dirección a las orillas, reduciendo así las posibilidades de huida de los peces. Era muy curioso verlo! A medida que avanzaba con su pico, el agua parecía “hervir” a su paso debido al intenso movimiento de los peces intentando escapar. En la imagen se aprecia este efecto alrededor del ave.

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B 19754


La técnica del “neoprening”, que describí detalladamente en la imagen anterior de mi galería, me ha dado una nueva sorpresa. La aproximación que consigues es una de sus principales ventajas, ya que meterte dentro de un hide en medio del agua te permite estar muy cerca de las aves. Tanto es así que al utilizar siempre la focal fija de 600mm para estas situaciones, en muchos casos no puedes hacer fotos por estar las aves a menos de 6m (que es la distancia mínima de enfoque) y entonces te tienes que dedicar a observarlas, que también es todo un placer. Eso fue lo que me pasó los días que fui a hacer las fotos que habéis visto del Calamón y el joven de Polla de agua.
En la última sesión, los pollos de los Calamones se quedaron a 20 cm del hide, y para entretenerme les sacaba el dedo por los huecos de la malla de camuflaje y se quedaban embobados mirándolo, parecían quedarse con ganas de arrearme un picotazo (menos mal que no lo hicieron!). En un momento dado, se acercaron también los adultos y se pusieron a cortar eneas con el pico para cebar a los pollos. Les puede haber hecho fotos con un gran angular y habrían sido tremendas! Pero cuál fue mi sorpresa cuando me fijé en que uno de los adultos, que estaba a menos de medio metro, llevaba una anilla en su pata!!!! Pude leer la numeración a simple vista…..pero tal y como me encontraba, con el agua casi a cuello, no llevaba nada para apuntar, así que esperé a que se alejase un poco y logré fotografiar la anilla…..!!!!B 19754!!!!
Comuniqué el hallazgo a la Oficina de Especies Migratorias del Ministerio de Medio Ambiente, facilitándome los datos de anillamiento y a partir de ahí me ha sido posible reconstruir una parte de la vida de este ejemplar.
El Calamón fue encontrado en febrero de 2006 por la Guardia Civil (en ningún caso se considera detención o arresto, ya que no había cargos en su contra) en el extremo este de los regadíos de las Vegas del Guadiana, entre las localidades de Obando (Badajoz) y Cañamero (Cáceres), en un estado muy débil y sin ningún daño aparente. Fue trasladado al Centro de Recuperación de Fauna “Los Hornos”, en Sierra de Fuentes (Cáceres), gestionado por la Junta de Extremadura, donde permaneció durante dos meses. Los cuidados que allí le dispensaron permitieron que se recuperara con gran rapidez y en marzo fue liberado con la anilla que ahora lleva en su pata. El lugar elegido para reintroducirlo fue la charca de La Zafra, aguas abajo del Embalse de Valdesalor (12 km al sur de Cáceres), donde existía un hábitat favorable para la especie. El caso es que no le debió gustar mucho sitio o se sentiría un poco solo sin sus congéneres y, dos años después, se desplazó casi 50 km al sur y terminó instalándose como reproductor en el Río Aljucén, en las inmediaciones de Mérida (donde conseguí esta imagen). Perfectamente reestablecido, este año ha criado tres hermosos pollos.
M hice ilusiones pensando que el Calamón podría haber sido anillado en Doñana, en los Aiguamolls, en el Delta de Ebro o algún otro sitio exótico, pero al final era una recuperación regional, lo que menos me esperaba. No obstante tiene su interés. Por una parte confirma la importante labor que desempeñan los Centros de Recuperación de Fauna, a veces muy cuestionados, que en este caso han demostrado su eficacia y necesidad. Y por otro, aporta un poco más de luz en el conocimiento de esta especie en la región, ya que siempre se ha pensado que el único núcleo reproductor era el existente en el Embalse de Arrocampo (en Almaraz, Cáceres) y las citas recopiladas en los últimos años en los ríos Ajucén y Guadiana a su paso por Mérida confirman que posiblemente tenga una distribución mayor que no ha sido detectada. De hecho, el lugar donde fue encontrado en las Vegas del Guadiana se encuentra a más de 75 km de los lugares de cría conocidos, lo que hace sospechar que los cursos fluviales que atraviesan estos regadíos pueden ser un hábitat potencial de cría y seguramente de dispersión, lugares que merecerá la pena prospectar en su busca en los momentos adecuados. Aunque los arroyos y desagües suelen tener cauces muy estrechos, siempre están densamente cubiertos de eneas. Si convertimos en hectáreas la superficie que ocupan (multiplicando la anchura del cauce por su longitud), estaríamos hablando en realidad de un hábitat muy extenso, un enorme humedal, cuya importancia pasa desapercibida por su carácter lineal. En los últimos años, estos arroyos completamente rodeados de la agricultura intensiva más radical, han aportado citas de interés como la nidificación de la Buscarla unicolor o el paso migratorio del Carricerín cejudo, entre otras, conseguidas gracias al esfuerzo de anilladores que se han preocupado de muestrear estos lugares tan duros de trabajar (fango, mosquitos, siempre con agua hasta el pecho, ni una sombra…..) en vez de hacerlo en cómodas y sombreadas riberas.

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A ras de los nenúfares


Siempre me dejado han impresionado las imágenes que se han subido en la web utilizando las técnicas del “hidrohide” y del “tumbing”, todas ellas con un atractivo muy especial y diferentes al resto. Al colocarnos a ras de agua o a ras de suelo cambiamos la perspectiva habitual de nuestras fotografías y se evita en mayor o menor medida el picado que suelen tener las tomas, ya que nos situamos completamente en paralelo y a la misma altura que el sujeto a fotografiar.
El hidrohide, al introducirse flotando en el hábitat acuático y estar perfectamente camuflado, sorprendentemente pasa desapercibido para las aves, quizás porque no se imaginan que ese sospechoso artefacto pueda suponer una amenaza para ellas. Esta isla flotante tiene además la ventaja de que se puede dirigir hacia donde se encuentran las aves. Las distintas modalidades de “tumbing” (dícese de hacer fotos tumbado literalmente en el suelo, sobre una colchoneta o similar y cubierto por las mallas) también hacen que el fotógrafo se integre mejor en el entorno, logrando que desaparezcan las formas verticales que lo delatan y ayudando a mejorar su ocultación. Por tanto, en ambos casos las ventajas son dobles: perspectivas más atractivas y mejores posibilidades de aproximación a las aves.
Después de mi primer encuentro con el Calamón he utilizado una técnica que no sé muy bien como denominarla, pero sería algo así como “neoprening”, por seguir con los términos anglosajones....que riman con todo....pero que también podríamos llamar “escondío en medio el agua”, que suena más ibérico. Consiste en introducirte en el agua hasta encontrar un lugar donde colocar el trípode y desde donde poder fotografiar lo que deseamos. El trípode quedaría casi completamente sumergido en el agua, como mucho hasta unos 20 cm de la rótula, hasta conseguir el efecto “a ras de agua”. Una vez colocado el trípode habría que montar a su alrededor una estructura de cañas formando un rectángulo o un cubo para sostener las mallas de camuflaje. En la modalidad más simple constaría de 4 cañas clavadas en el fondo del agua, una en cada esquina, y unidas en la parte superior por otras cañas a modo de travesaños, para darle más consistencia y evitar no se nos venga encima la malla y nos moleste al manipular la cámara. La parte visible de la estructura no debería superar 1 m sobre el nivel del agua. Una vez hecho esto, el fotógrafo tendría que vestirse con un vadeador de neopreno (de esos que usan los pescadores, que son como unas botas katiuscas que llegan casi hasta el pecho) o un traje de neopreno como los que llevan los surfistas, imprescindibles para pasar cómodamente varias horas en el agua y no terminar “agarbanzado”. Así vestidos, sólo quedaría introducirnos dentro del hide y taparnos bien con las mallas, habiendo previsto con anterioridad un asiento con la suficiente altura como para llegar bien a la cámara. En algunos casos se podría estar de rodillas (en aguas poco profundas) o incluso de píe, pero por experiencia propia no os lo recomiendo, especialmente si la sesión va a durar varias horas (la última vez que lo hice se me rompió la silla y terminé con unas agujetas terribles!).
Lo suyo es colocarse en aguas relativamente someras (poco más de 1 m de profundidad), metido al borde de la vegetación, justo donde conseguimos tener visibilidad sobre la lámina de agua y no nos molestan ramas, eneas o cualquier otro elemento.
Es importante tener cuidado a la hora de transportar la cámara y el teleobjetivo hasta el trípode y fijar el conjunto con mucho cuidado, asegurando que quede todo muy estable. Una vez dentro, hay que procurar que nos quede espacio para poder mover bien los brazos, ya que estarán en contacto más de una vez con el agua y debemos evitar mojar la cámara.
Aunque puede parecer muy arriesgado, es como estar sentado en una silla en medio del agua y con la parte que asoma (el pecho, la cabeza y la cámara) cubierta por una malla de camuflaje. Así de simple. Son de gran ayuda las bolsas estancas para guardar el duplicador, los anillos de extensión o los filtros que queramos tener a mano, pero hay que manipularlos con mucho cuidado una vez que se sacan de la bolsa...!qué estamos a ras de agua!.
Esta técnica puede resultar interesante cuando una densa orla de vegetación nos impide fotografiar las aves desde la orilla (de eneas, por ejemplo) o para adentrarnos en zonas no accesibles desde la orilla. También cuando con ello mejoramos la perspectiva “rasante” con respecto a la orilla. Lógicamente, siempre es preferible trabajar desde tierra firme, aunque sea tumbados, antes que arriesgar el equipo en el agua. Como se trabaja desde una posición fija, el “neoprening” es más eficaz cuando tenemos localizado un posadero o una zona de querencia de alguna especie.
En el caso de esta imagen, la orilla presentaba una franja muy densa de eneas que no permitían llegar hasta la zona donde la lámina de agua se cubría con una preciosa alfombra de nenúfares blancos y amarillos, donde habitualmente cruzaban calamones, pollas de agua, martinetes, avetrorillos o garcillas cangrejeras . Abrí un estrecho pasillo de unos 10 m hasta llegar justo donde terminaban las eneas y empezaban los nenúfares, permitiéndome tener una gran visibilidad sobre río.
Pasé una divertida mañana fotografiando varias especies, pero fue especialmente entretenido perseguir a los jovenzuelos de Polla de Agua mientras corrían sobre las hojas de los nenúfares, que se llevaron gran parte de las tarjetas.
Un saludo a todos y espero que os sea de utilidad el “neoprening”!!!!

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El Calamón y las lavadoras


En Extremadura el Calamón únicamente estaba citado como reproductor en el Embalse de Arrocampo (Cáceres), famoso por servir para refrigerar los reactores de la Central Nuclear de Almaraz, y donde se mantiene desde hace años una importante población que supera las 50 parejas. Fuera de este enclave los avistamientos solían ser ocasionales en la región y siempre fuera del período reproductor, generalmente de aves asociadas a los humedales y cultivos de las vegas del Guadiana o en el propio río. Pero el año pasado saltó la sorpresa y se confirmó por primera vez su reproducción en la provincia de Badajoz, observándose una pareja con pollos en el Río Aljucén, justo en su desembocadura en el Río Guadiana aguas abajo de Mérida.
Este año he tenido la oportunidad de ver y fotografiar a dos parejas de Calamones en este lugar, una de ellas con pollos volanderos y otra con pollos de pocos días. Nuestro compañero José Mª Benítez tiene controlada al menos otra pareja más en el tramo urbano del Guadiana a su paso por Mérida, también con pollos.

Es más que posible que el Calamón esté extendiendo su área de distribución en la región, tendencia ya observada en otras zonas peninsulares, aprovechando la disponibilidad de un hábitat favorable para nidificar y alimentarse, constituido especialmente por las grandes masas de eneas y carrizos. La escasa visibilidad que ofrece este tipo de vegetación por su densa cobertura y los discretos hábitos del Calamón, seguramente han debido condicionar que aún no haya sido detectado en algunos lugares potencialmente favorables.....así que habrá que estar atentos!

Se conoce popularmente como eneas o espadañas a las especies del género Typha (T. dominguensis, T. latifolia y T. angustifolia), cuya presencia es cada vez más dominante en nuestros ríos y en casi en cualquier zona húmeda. Esta creciente abundancia, al igual que otras muchas cosas en nuestro entrono, no es fruto del azar y tiene su justificación.
Hace unos años, me impactó algo que escuché en una charla en la que dos grandes botánicos extremeños (José Luis Pérez Chiscano y Miguel Ladero) hablaban de los valores naturales que se perderían con la construcción de la presa de Alqueva (Portugal), el más duro golpe asestado al Guadiana en los tiempos recientes. Recordaban que cuando ellos eran jóvenes, hace más de medio siglo de esto, las eneas eran plantas relativamente escasas en Extremadura (y supongo que en otras regiones ocurriría algo similar), con una distribución puntual asociada prácticamente a lagunas y aguas estancadas, pero rara vez presentes en los ríos. Ambos explicaban que la proliferación de estas especies estaba asociada a la llegada de las lavadoras a nuestra vida cotidiana y al uso generalizado de detergentes......, todo ello en detrimento de la tradicional pila y la pastilla de jabón. (“Hasta que la primera lavadora no llegó a mi pueblo....no vi yo una enea en el arroyo!”, decía Ladero). Los componentes del jabón eran fácilmente biodegradables, mientras que los nuevos detergentes sintéticos, que incluyen en su formulación los terribles polifosfatos de sodio, constituyen un agente contaminante de primer orden. Llevamos décadas vertiendo sin cesar a nuestros ríos toneladas de agua cargadas con fosfatos procedentes de los lavados domésticos e industriales, que han favorecido la proliferación de las diferentes especies de eneas, todas ellas con una gran capacidad para retener fosfatos, nitratos y metales pesados. De hecho, existen numerosas experiencias sobre la utilización de estas plantas para depuración de aguas contaminadas y para eliminar metales pasados. Este grave problema ambiental está obligando a los fabricantes de detergentes a eliminar los fosfatos de su composición y lograr formulas que sean rápidamente biodegradables.
Por otra parte, la moderna agricultura intensiva introdujo el uso indiscriminado de los fertilizantes nitrogenados, cuyo exceso termina siempre de un modo u otro en los ríos, creando el caldo de cultivo adecuado para que proliferen las extensas orlas de eneas en las riveras y en todas las redes de conducción de agua asociadas a los regadíos (canales, desagües, charcas), así como otras plantas nitrófilas.
Por tanto, la presencia masiva de las eneas es un hecho relativamente reciente y propiciado por la contaminación que el hombre genera con sus vertidos en los cursos fluviales. Para comprobar este hecho basta con que busquemos fotos antiguas de nuestros ríos (con que sean anteriores al los años 50 o 40 es suficiente) y veremos que las orillas estaban limpias de eneas y las especies dominantes eran fresnos, sauces adelfas, etc., un paisaje radicalmente diferente al que ahora conocemos.
El caso es que la proliferación de las eneas ha permitido que numerosas especies hayan encontrado ahora un excelente hábitat para instalarse, aumentando con ello la diversidad y riqueza en los cursos fluviales y los humedales. Al igual que el Calamón, otras aves como el Avetoro, el Avetorillo, el Rascón, el Aguilucho lagunero, los Carriceros y Carricerines, las Polluelas, la Buscarla unicolor, el Pájaro moscón o el Bigotudo, entre otros, difícilmente estarían presentes sin el cobijo de las densas coberturas de eneas y carrizos.
Visto de este modo.....!todo se vuelve relativo! ¿ Acaso la contaminación puede favorecer a las especies amenazadas?

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¿Expansión o recolonización?


La primera vez que tengo constancia de haber visto un Gorrión moruno fue en el año 82, cuando tenía 16 años, y me alegró tanto el descubrimiento que le hice hasta un dibujo en mi libreta de campo. Recuerdo que pude observar varias parejas que anidaban entre los palos de un enorme nido de Cigüeña blanca en una caseta de la luz cercana a río Zújar. En aquella época, hace más de dos décadas, era una ave relativamente escasa y puntual, cuya observación merecía ser registrada. Actualmente, la expansión del Gorrión moruno está más que confirmada a lo largo y ancho de la península ibérica, habiendo ampliando su distribución desde sus colonias en los valles del Tajo y del Guadiana hacia muchas provincias al norte de Sistema Central.
Extremadura es sin duda su principal núcleo de población, estimándose en más de 300.000 parejas y con citas de espectaculares colonias con más de 30.000 aves. Además de las colonias, en invierno se producen impresionantes concentraciones en los regadíos, con dormideros comunales que congregan a varios millares de aves.
Resulta curioso que en sólo unas pocas décadas esta especie haya podido multiplicar su población de manera tan notable, como si hubiese permanecido latente esperando la llegada de determinadas condiciones favorables. Aunque los regadíos no se instauraron hasta principios de los 60 en las vegas del Guadiana, fue algunos años después cuando el arroz y el maíz se convirtieron en los cultivos más representativos, siendo precisamente dos de los recursos tróficos más importantes para los gorriones durante el invierno. La entrada de España en la Unión Europa (1986), la inmediata aplicación de la Política Agraria Comunitaria (PAC) y las subvenciones a determinados cultivos, hicieron posible que se incrementasen las superficies de cereales de secano y de girasol, ambos también cruciales en su dieta. En el caso de girasol, en los que los beneficios de la subvención superaban incluso a los obtenidos por la cosecha de la producción, ocasionó durante varias campañas una superabundancia de alimento, quedando los cultivos sin cosechar al libre aprovechamiento de las aves. Todos estos factores debieron actuar conjuntamente (aumento de los cultivos de maíz y arroz en los regadíos, intensificación de los cultivos en los terrenos de secano y ausencia de períodos críticos por la escasez de alimento), favoreciendo la tasa de reproducción y la supervivencia de jóvenes y adultos gracias a una perfecta adaptación a los ciclos agrícolas y a los recursos disponibles.
Por otra parte es una especie con una gran capacidad adaptativa, tanto, que resulta curioso que haya tardado siglos en dar este gran salto demográfico. Sus típicas colonias en árboles pueden ubicarse también en arbustos de porte medio o incluso en zarzales cuando encuentran condiciones óptimas en el entorno. En los pastizales de La Serena y zonas similares, donde la escasez de árboles es muy acusada, han logrado adentrarse en estos hábitats instalando sus colonias en bosquetes de adelfas y acebuches (las únicas especies leñosas disponibles), pudiendo así aprovechar las herbáceas, los cultivos y también la elevada disponibilidad de langostas (son plagas crónicas en estos lugares) para alimentar con proteínas a sus pollos.
Estas grandes poblaciones también han tenido consecuencias negativas, constatándose cuantiosos daños en determinados cultivos agrícolas, principalmente los cereales de secano y girasol y en menor medida en frutales y arroz. En el caso de Extremadura, al estar incluido en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas, debían indemnizarse los daños causados, por lo que hubo que excluirlo de dicho Catálogo para poder controlar sus poblaciones y evitar conflictos con los agricultores.
Como contrapartida, su abundancia ha convertido a este gorrión en una elemento clave dentro de la dieta de numerosas especies, como pequeñas y medianas rapaces (cernícalos, elanios, aguiluchos, gavilanes, etc.), cumpliendo una importante función ecológica en la estabilidad de los hábitats agrícolas.
La expansión y sus causas parecen estar suficientemente claras. Pero, en realidad, posiblemente nos encontremos ante un proceso de recolonización, ya que los expertos aseguran que siglos atrás debió ser una especie mucho más abundante y ampliamente distribuida en la península ibérica. Su declive fue provocado por la llegada masiva del Gorrión común asociada a los grandes desplazamientos humanos desde el norte hacia el sur ocurridos hace 3.500 años. El Gorrión común se asentó en los medios urbanos y rurales creados por el hombre, dominando por su mayor capacidad de adaptación y productividad, generando una situación de competencia que hizo que las poblaciones de Gorrión moruno disminuyesen y rarificasen. Por tanto, podríamos estar hablando de “la revancha del Gorrión moruno”, que sin duda también ha sabido aprovechar en el momento justo las cambiantes condiciones que el hombre provoca sobre los hábitats.

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La gran imitadora


La Calandria es sin duda una de nuestras aves canoras más espectaculares, y aunque puede ser superada por otras en su capacidad melódica, destaca sobre el resto por su facilidad para imitar el canto de otras aves. Es capaz de reproducir con gran precisión fragmentos de la mayor parte de las especies de su entorno, incorporándolos a su canto habitual o emitiéndolos separadamente. Tuve la suerte de lidiar con ellas hace años cuando realizaba censos de aves en los pastizales de “La Serena” y pude comprobar su amplio repertorio, que incluía notas de Cogujada común, Cogujada montesina, Triguero, Buitrón, Tarabilla común, Golondrina común, Pardillo, Jilguero, Alcaudón real o incluso algunos sonidos de Mochuelo y Alcaraván. Suelen ser más imitadoras durante período reproductor, posiblemente para exhibir ante las hembras sus capacidades, pero en plena primavera puedes escucharlas entonar fragmentos del canto del Bisbita común, Alondra, Lavandera blanca o incluso sonidos de las Avefrías, que han aprendido durante el invierno....desconcertando por completo a quién escucha su canto. (!!!¿Qué hace un Bisbita por aquí en pleno mes de mayo?!!!!)
Esta habilidad para entonar melodías hizo que en otros tiempos fuesen aves muy cotizadas y eran capturadas para mantenerlas en jaulas como aves de canto. Tengo aún el recuerdo de niño, cuando ni siquiera tenía un especial interés por las aves, de llegar a la entrada del Mercado de Abastos de Salamanca y ver las jaulas colocadas en alto con las Calandrias soleándose y cantando desenfrenadamente desde su interior, mientras esperaban a que alguien las comprase. Su potente canto y la variedad sonidos que emitían, me dejaron ensimismado!!. El espectáculo sonoro que nos ofrecen estas aves todas las primaveras es admirable, y cuando tengo la oportunidad, me siento a disfrutar escuchando a los grupos de machos marcando su territorio en vuelo y emitiendo sin cesar su canto, como un gran orfeón coral.
Algunas aves utilizan esta habilidad con otros fines diferentes a los del cortejo, como es el caso de los Alcaudones, que imitan los cantos de otras aves para atraerlas e intentar capturarlas con más facilidad. En otros casos bien parece que lo hacen por pura diversión (como los estorninos, capaces de reproducir sonidos urbanos como sirenas, semáforos para ciegos, frenazos o cláxones), quizás para adquirir más destreza o ensayar, como haría cualquier músico. Me ha llamado mucho la atención un estudio reciente realizado en Alemania, en el que los ornitólogos han descubierto que algunas aves urbanas (Grajillas, Arrendajos y Estorninos pintos) han aprendido a imitar el sonido de los teléfonos móviles (la banda sonora de este siglo!!!), evolucionando su canto a medida que se han adaptado a convivir con el hombre en su mismo hábitat.
El canto de las aves aún encierra muchos misterios. Se sabe que tiene un importante componente genético, y que algunas especies aisladas de sus parientes desde su nacimiento son capaces al llegar a adultos de desarrollar el canto territorial sin necesidad de escuchar a otros machos. Pero en otras especies se adquiere principalmente mediante aprendizaje, imitando y aprendiendo las estrofas de sus congéneres. De esto saben mucho los criadores de canarios!
Recientemente se ha descubierto que las aves, al igual que algunos mamíferos más evolucionados, disponen en su cerebro de las denominadas “neuronas espejo”, llamadas así porque se activan únicamente al observar o ver reflejada una determinada acción en otro individuo. Parece ser que conforman un sistema especializado de neuronas que se encarga de automatizar el proceso y predispone a la imitación, siendo responsable de la capacidad para desarrollar esta habilidad. En primates, incluidos nosotros mismos, ya se conocía la existencia de estas peculiares neuronas y su relación con la capacidad de los bebes de imitar a los pocos meses de vida los gestos y sonidos de los padres. La carencia de estas neuronas espejo está vinculada a los casos de autismo en niños y la incapacidad para entender el significado de los gestos que aprenden. Parece ser que hay todo un mundo por explorar es este sentido y algunos científicos comparan la importancia del descubrimiento de estas neuronas con la trascendencia que en su momento supuso descifrar la función del ADN.
Pero dentro de las aves, el hallazgo de estas neuronas ha sido inesperado y quizás con una mayor dimensión de la prevista. En principio tiene su lógica: las aves deben ser capaces de aprender sus propios cantos y diferenciarlos de los de otras especies, en ello se basa su territorialidad, muchos aspectos de su comportamiento (comunicación, señales de huida, alarma, cohesión de grupo, etc..) y en determinados casos pueden depender de los sonidos para lograr su aislamiento genético (como ocurre con el Mosquitero común y el Mosquitero musical, casi idénticos en su plumaje y morfología, pero necesariamente con cantos muy distintos). Algunas especies de aves nos demuestran que sus capacidades para imitar, aprender y “versionear” sonidos son casi ilimitadas, casi tanto como lo que nos queda por descubrir de ellas.

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¿Qué fue primero, el barro o el agujero?


La familia Hirundinidae se compone de casi un centenar de especies ampliamente distribuidas por todo el mundo y que han logrado colonizar todos los continentes. Parte de su éxito se debe a las diferentes estrategias que utilizan para nidificar y que les ha permitido adaptarse a todo tipo de situaciones, pudiendo agruparse las especies en función del tipo de nido que utilizan: los de barro (como la Golondrina común), los túneles excavados en la tierra (como el Avión zapador) o bien utilizando huecos preexistentes en árboles o rocas (este caso, sin representantes en nuestra avifauna).
Al contrario de lo que cabría esperar, los estudios genéticos sobre esta familia han revelado que las golondrinas más primitivas y de las que derivaron el resto de especies, construían sus nidos excavando túneles en taludes. Posteriormente, durante su larga evolución fueron surgiendo las otras dos estrategias: por un lado las especies que decidieron dejar de excavar para aprovechar las oquedades naturales o la construidas por otras especies y, por otro, aquellas que aprendieron a fabricar nidos de barro, siendo estas últimas las golondrinas más recientes evolutivamente.
Las especies que ocupan huecos son más frecuentes en América del Norte y del Sur, donde se encuentran la mayor parte de las golondrinas que nidifican de este modo. Esta gran diversidad de especies parece estar asociada a la existencia de extensas superficies de bosques y a la vez de muchas especies que construyen huecos que luego pueden ser aprovechados por las golondrinas. Como curiosidad, comentar que en EEUU y Canadá es muy popular la colocación cajas nido para las golondrinas, muy similares a las que usamos aquí para Herrerillos y Carboneros, e incluso llamativas “ciudades colgantes” llenas de agujeros donde se establecen pequeñas colonias (podéis ver los enlaces al final, que son muy curiosos).
Las golondrinas que hacen sus nidos de barro lograron un importante éxito evolutivo con respecto a sus parientes, ya que fueron capaces de colonizar nuevas zonas con independencia de que existieran huecos o taludes de tierra adecuados para instalar sus nidos. No obstante, estas especies solamente han triunfado en lugares con un clima con un marcado período seco, ya que la excesiva humedad compromete la estabilidad de este material de construcción y, por ejemplo, el barro sería inviable en zonas tropicales. Es por eso que las especies que hacen nidos de barro son más frecuentes en África.
Esta habilidad para construir nidos de barro es exclusiva dentro de las aves, y aunque otras especies también utilizan este material, las golondrinas son la únicas capaces de utilizar barro puro, sin necesitar mezclarlo con otros materiales (hierba, ramas, hojas, etc.).
Los estudios genéticos también han determinado que los nidos de barro han ido evolucionando a lo largo del tiempo dentro de familia. Las golondrinas más primitivas empezaron utilizando un nido muy simple en forma de copa abierta (y que actualmente mantienen algunas especies, como la Golondrina común o el Avión roquero), del que fueron originándose nidos mas complejos con forma semiesférica, completamente cerrados y dejando una pequeña entrada (Avión común) o, como en las especies más evolucionadas, prolongando la entrada mediante un túnel (Golondrina dáurica).
También parece demostrado que los nidos de barro cerrados no sólo supusieron una ventaja para colonizar nuevos lugares, sino que también permitió a algunas especies hacerse coloniales y obtener los beneficios de este tipo de reproducción (defensa frente a predadores, éxito en la alimentación, etc.). En las colonias densas, el nido cerrado evita que se produzcan interferencias provocadas por cópulas no deseadas con los machos vecinos, de tal modo que las parejas copulan siempre en el interior de los nidos y las entradas o los túneles ayudan a defenderse más eficazmente del acoso de otros machos desde el interior.
Pese a que las golondrinas que construyen nidos de barro son consideradas más evolucionadas que el resto de sus congéneres, se ha comprobado que el tamaño de puesta es mayor en las especies que ocupan huecos o excavan túneles y, además, el sacrificio evolutivo de disminuir la puesta no se ha visto compensado con un mayor éxito en la eclosión.

Casualmente detuve mi coche al lado de un pequeño charco donde estaban cogiendo barro una pareja de Golondrinas dáuricas y se espantaron al instante. A los pocos minutos volvieron, ajenas completamente a mi presencia, y me dio tiempo a sacar todos los bártulos y disfrutar haciéndoles fotos durante un buen rato. Después no volvieron. Parece ser que ambos miembros de la pareja dedican varias horas al día a aportar barro al nido y después deben esperar a que se seque, aprovechando para alimentarse durante ese período.

Estos son enlaces a vídeos donde podéis ver las espectaculares “ciudades artificiales” que les ponen en Estados Unidos a las Golondrinas de las Iglesias o Purple martin (Progne subis):
http://www.youtube.com/watch?v=nJf5sjMOgCw&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=iCyBo5tuvmM&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=aCU4QrPsCog&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=nDrhy5tWzdU&feature=related
http://www.youtube.com/watch?v=D5ip1jaihf0&feature=related

Y esta otra, por si os animáis a comparar una “ciudad nido” en la página web de la Asociación para la Conservación de la Golondrina de las Iglesias:
http://purplemartin.org/shop/index.php?cPath=28?1&osCsid=2113fc57018a6745db23b76fd08f3709

Algo más sobre la Golondrina bicolor o Tree Swallow (Tachycineta bicolor), una típica golondrina que anida en huecos, un comportamiento que nos resulta curioso porque aquí no lo hace ninguna especie:
http://animaldiversity.ummz.umich.edu/site/accounts/pictures/Tachycineta_bicolor.html
http://www.stoneylonesomephotos.com/pics/5_27_7_Tree_Swallows_9.jpg
http://www.youtube.com/watch?v=UFaFLS8uu4Y
http://www.youtube.com/watch?v=xKZwNhEdzh4&feature=related

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La abubilla no quiere ser estival



En la bibliografía clásica la abubilla consta como un ave con estatus fundamentalmente estival, con poblaciones migratorias transaharianas y con una invernada escasa en la Península Ibérica. Así figura al menos en la publicación “Situación de la avifauna en la Península Ibérica, Baleares y Macaronesia” (CODA-SEO, 1985), que fue durante muchos años la obra de referencia más precisa sobre el estatus de nuestras aves. No obstante, basta con consultar las Guías de Aves editadas durante los 80 y los 90 (las típicas de Omega: Bruun&Singer, Keith&Gooders, Heinzel, Peterson, Jonssons, Mullarney&Svennson o la de Incafo: Sáez de Royuela), para comprobar que todos estos autores asumen del mismo modo su estatus estival y, en algunos casos, el posible sedentarismo en la mitad meridional de la península ibérica.
Posteriormente, en la edición de “Aves Ibéricas. Vol I. No Paseriformes” (Díaz, Asensio y Tellería, 1996), se constata el sedentarismo de parte de la población, pero lo más sorprendente es que concluyen afirmando que en realidad se desconocen dónde se encuentran los cuarteles de invernada de la población migradora europea. Los datos aportados por las recuperaciones de aves anilladas no son suficientes para esclarecer dónde van las aves que nidifican al norte de los Pirineos o cuál es la magnitud de la invernada en África. Y digo que me parece sorprendente porque es una de nuestras aves más comunes y pese a ello guarda secretos que no aún no conocemos.
En las últimas temporadas he podido observar una intensa invernada de Abubillas en los regadíos extremeños, con densidades muy superiores a las 1,07 aves/10 ha (consideradas las máximas según los autores de “Aves ibéricas”), no siendo infrecuente ver más de un centenar de aves en una jornada de campo en los arrozales. Lejos de ser un ave estrictamente estival, desde hace tiempo una parte de las abubillas nidificantes en Extremadura se ha hecho sedentaria (en muchos casos incluso se mantienen prácticamente en los mismos territorios durante todo el año, aunque otras poblaciones se comportan como dispersivas y se desplazan a otros hábitats), pero además hay una importante acogida de aves invernantes, hecho que debe ser cada vez más frecuente al sur de los Pirineos.
Sería interesante conocer y recopilar las citas de abubillas invernantes que se producen en otras zonas de la Península Ibérica, especialmente en la mitad norte, para valorar la tendencia del estatus de esta especie. Seguramente muchas de las imágenes que se han subido en Fotonatura corresponden a aves invernantes y constituyen en sí mismas datos de interés. Revisando vuestros archivos fotográficos podéis encontraros con alguna sorpresa.
Todo parece apuntar a que la abubilla, al igual que ha ocurrido con otras aves (la cigüeña blanca, sin ir más lejos), ha ido cambiado progresivamente su estatus en la Península Ibérica, disminuyendo los efectivos que migran a África, aumentando la población sedentaria y acogiendo a más aves invernantes.
Como curiosidad, hay una cita de Francisco Bernis (el que fue uno de los pilares de la ornitología ibérica) comentando el hallazgo en 1970 de abubillas aletargadas en el interior de huecos de árboles (sorprendente!) y que él mismo interpretaba como un comportamiento asociado a la escasez de alimento y a que posiblemente la Península ibérica no era todavía un cuartel de invernada suficientemente favorable para esta especie. Bueno, han pasado 38 años desde entonces y es más que evidente que algo ha cambiado. Merece la pena pensar en ello. ¡Y encima a las abubillas las consideramos como “aves comunes”..... y resulta que no sabemos casi nada de ellas!
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La rana adivina


Estaba tumbado en el suelo buscando el modo de fotografiar las Ophrys tenthredinifera en un pastizal, peleando con el duro sol de mediodía, cuando surgió esta diminuta belleza avanzando a saltos entre ellas. Se mantuvo sobre la orquídea durante un breve instante y apenas tuve tiempo de jugar con otras composiciones. Después de varias tomas fue esta la que más me gustó, ya que al estar el sol muy alto tuve que descartar aquellas en las que aparecían demasiados brillos sobre su húmeda piel. Tan absorto estaba haciendo las fotos que cuando saltó de la planta no fui capaz de volver a encontrarla entre la hierba!
No sé si esta imagen se puede considerar como un documento que demuestre la “presunta” colaboración de los anfibios en la polinización de las orquídeas.....pero está claro que sólo podrían presumir de ello las hábiles ranas trepadoras del género Hyla, las únicas capaces de ascender por tallos y ramas gracias a los discos adherentes de sus dedos que actúan como ventosas. En la Península Ibérica tenemos dos especies: Hyla meridionalis (la de la imagen) y Hyla arborea, aunque parece ser que se producen frecuentes casos de hibridación entre ambas (podéis leer un interesante artículo sobre ello en http://www.euskomedia.org/PDFAnlt/munibe/2004140145.pdf y también ver fotos de los ejemplares híbridos).

Siempre me ha resultado muy curiosa la utilidad de algunas especies como barómetros naturales, ayudando al hombre a predecir el tiempo con asombrosa exactitud. Entre ellas se encuentran las ranas del género Hyla y también otros seres más extraños, como las sanguijuelas (dicen que son las más fiables y sensibles) o un pez de la familia de Silúridos (llamado Mingurno o Pez barómetro). A partir de la detenida observación de su comportamiento pueden interpretarse determinados cambios meteorológicos venideros asociados a las variaciones de la presión atmosférica, como la llegada de las lluvias, de las borrascas o de los anticiclones. Hay documentos que demuestran que ya en el siglo XVIII era bastante popular tener algunos de estos “barómetros animados” en los hogares y se vendían dentro de vasijas de cristal acompañados de un detallado manual de instrucciones. Las ranitas del género Hyla se colocaban en un recipiente con abundante agua y un poco de tierra sobre la que se apoyaba una ramita o una pequeña escalera. Cuando la rana presentía la llegada de lluvias se quedaba en el fondo de la vasija nadando inquieta en el agua.... y si las lluvias iban a ser persistentes permanecía en el agua quieta sin nadar. Cuando se avecinaba tiempo seco y soleado, la rana ascendía progresivamente por la escalera, subiendo más alto cuanto mejor eran las condiciones previstas. En los “modelos” más sofisticados, los peldaños de la escalera llegaban a estar calibrados de tal modo que indicaban las diferentes situaciones meteorológicas (“lluvia”, “tormenta”, “variable”, “bueno” y “muy bueno”).
La verdad es que las ranas siempre han sido muy valiosas para realizar predicciones.....incluso para esclarecer situaciones muy delicadas, como la famosa “prueba de la rana”, utilizada hasta hace bien poco como uno de los test de embarazo más fiables. Las hormonas presentes en orina de las mujeres embrazadas, inyectada bajo la piel de las ranas, desencadenaba en ellas la ovulación. Por tanto, si la rana comenzaba a producir huevos, se confirmaba el embarazo.
En fin, el barómetro de pared y el Predictor......arruinaron la prometedora carrera profesional de las ranas!

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¿Una gaviota de toda la vida?


La Gaviota reidora es una de las especies más representativas de nuestras zonas húmedas en invierno, estando presente en toda clase de hábitats, ya sean costeros, fluviales, regadíos o incluso áreas urbanas. Sus poblaciones llegan a alcanzar cifras espectaculares en los basureros de las grandes ciudades, donde se concentran miles de aves atraídas por la abundancia de alimento. La Península Ibérica constituye una de las principales áreas de invernada de las poblaciones que nidifican en el resto de países europeos, cuyos efectivos muestran un incremento progresivo (se estima que ya superan los 3 millones de parejas) y una marcada tendencia a ampliar su área de distribución.
Después del invierno, sólo una pequeña parte de esa población permanece como nidificante en nuestras latitudes, alcanzado algo más de 5.000 parejas que se reparten ampliamente por diferentes zonas húmedas, destacando las colonias del Delta del Ebro, la Albufera de Valencia y Santa Pola y varias lagunas manchegas (Pedro Muñoz, Alcázar de San Juan) y andaluzas (Doñana, Fuente de Piedra), entre otras. Hay numerosas citas de intentos de reproducción que fracasan o que son irregulares, así como pequeñas colonias incipientes en varias localidades peninsulares.
Sin embargo, aunque pudiera parecer que se trata de una gaviota que forma parte de nuestra avifauna nidificante desde siempre, resulta que las primeras citas de reproducción se remontan al año 1960, descubriéndose una pequeña colonia de poco más de 20 parejas en la Isla de Buda en el Delta del Ebro, un hallazgo que debemos a los ornitólogos Salvador Maluquer y Arturo Sarró. Hasta entonces no existía constancia de su presencia como nidificante, si bien en los últimos 50 años ha ido colonizando gran número de humedales, aprovechando su capacidad de adaptación, pero también enfrentándose a los problemas que afectan a estas vulnerables zonas (desecación, contaminación, destrucción del hábitat, molestias humanas, etc.).
Me ha parecido interesante destacar este aspecto relativo al estatus de la Gaviota reidora en la Península ibérica, ya que sólo han bastado unas décadas para lograr que esta especie pasara de ser exclusivamente invernante a consolidarse como reproductora, colonizando con éxito nuevas áreas. En los años 60 este comportamiento no se asociaba a los perniciosos efectos del “cambio climático”, tan de moda ahora para explicarlo todo, pero sin embargo creo que es una necesaria referencia a tener en cuenta a la hora de interpretar objetivamente el dinámico comportamiento de las aves.

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La Ley del plomo


Tenía guardada esta imagen para escribir algún día sobre la caza fotográfica y los parecidos y diferencias entre cazadores y fotógrafos. Pero el tema de la “Ley del Plomo”, tan de actualidad en estos días, ha provocado que haya tenido que sacarla anticipadamente de mi archivo. Como sabréis, el próximo sábado 1 de marzo está convocada una manifestación en Madrid bajo el lema “Por el campo, la caza y la conservación”, en la que algunos colectivos de cazadores pretenden protestar ante el Ministerio de Medio Ambiente por su disconformidad ante la entrada en vigor de la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad. Aunque sus protestas se centran en determinados aspectos de la Ley que también me apetecería rebatir ampliamente, creo que merece la pena discutir el que se ha convertido en su argumento en contra más relevante: la prohibición de que los cazadores usen munición de plomo en los humedales protegidos, es decir, aquellos incluidos en Red Natura 2000 o en el Convenio Internacional de Ramsar. Esta prohibición ha motivado que la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad haya sido rebautizada por sus detractores como “la Ley del plomo”.
Las razones para prohibir el uso del plomo son conocidas desde hace tiempo, incluso por los propios cazadores. Cuando se dispara a las aves acuáticas en los humedales, miles de perdigones de plomo se depositan en el fondo del agua, incorporándose de inmediato a las cadenas tróficas. Numerosas especies de aves acuáticas consumen estos perdigones confundiéndolos con las pequeñas piedrecillas y granos de arena que necesitan ingerir para ayudar a la molleja en su función trituradora de alimento. El plomo de los perdigones es degradado rápidamente en el interior del sistema digestivo de las aves, se acumula en su organismo y cuando alcanza determinados niveles les provoca la muerte. No se trata de un hecho accidental y poco relevante: se estima que más de 50.000 aves acuáticas mueren cada año envenenadas por plomo (plumbismo) y más de 150.000 ejemplares padecen sus graves secuelas. Se trata un fenómeno que no actúa selectivamente y afecta en igual medida a especies muy comunes y abundantes (Ánades, Cercetas, Porrones, Fochas, Gansos, Flamencos, Agachadizas, Agujas, ...) como a otras muy amenazadas (Cerceta pardilla, Malvasía, Focha moruna). El problema se agrava debido a que muchos patos forman parte de la dieta de otras especies de aves, como las grandes y medianas rapaces (Águila real, Águila imperial, Aguilucho lagunero, Halcón peregrino, Alimoche), que al consumir su carne asimilan el exceso de plomo, ocasionándoles primero la infertilidad y después la muerte.
Por aportar algunos datos relevantes, en España la actividad cinegética ha provocado sólo en los últimos 10 años el vertido de más de 60.000 toneladas de plomo, aumentando la contaminación por este metal pesado a un ritmo creciente de 6.000 Tm anuales. Después de siglos de tradición cinegética, podemos “presumir” de tener en nuestro territorio algunos de los humedales más contaminados por plomo de Europa, como la Albufera de Valencia, el Delta del Ebro o la Laguna de Medina (Cádiz), llegando a alcanzar concentraciones de hasta 300 perdigones por metro cuadrado.
Resulta cuanto menos increíble que determinados colectivos de cazadores puedan estar en contra de la prohibición de esta fuente envenenamiento masivo e indiscriminado. Quizás, planteando esta reflexión desde otro punto de vista podríamos hacerles cambiar de opinión. ¿Pensarían lo mismo si las victimas de este envenenamiento fueran ellos mismos, o mejor dicho, todos nosotros? La incidencia del plomo en los humanos es un hecho sobradamente comprobado (tiene hasta nombre: saturnismo) y la historia nos ha dejado ejemplos de gran relevancia, como su relación con la caída del Imperio Romano o la muerte por intoxicación grandes celebridades como Goya o Beethoven. Del mismo modo que el plomo ocasiona a las aves la muerte directa o indirecta, el exceso de este metal, tarde o temprano, acaba llegando también a nosotros. Lo queramos o no, estamos en la cúspide de la pirámide ecológica para lo bueno y para lo malo. Por ejemplo, se estima que el 40% de las aves acuáticas que abaten los cazadores no son aptas para el consumo humano debido a su elevada concentración de plomo (y encima nos las comemos!!!). Muchas zonas de caza situadas en terrenos agrícolas (arrozales, maizales, cereales) acumulan grandes cantidades de plomo que son asimiladas por las plantas y que posteriormente consumimos en nuestras casas o utilizamos como pienso para alimentar a animales que forman parte de nuestra dieta (gallinas, ovejas, vacas....). El ganado extensivo se alimenta en pastizales que son generosamente regados cada año con plomo, provocando que la carne o la leche que luego consumimos tenga niveles cada vez más altos de plomo. Por desgracia, los perdigones tardan más de 300 años en degradarse por completo y estamos ante un problema que permanecerá latente durante varias generaciones.
La lucha emprendida por los cazadores en contra de su prohibición carece de toda lógica. La sociedad es consciente de la toxicidad de este metal desde hace décadas. Se han instalado catalizadores en todos los coches de gasolina y se ha logrado eliminar el plomo de este combustible a nivel mundial para evitar los nocivos efectos de su combustión. Las antiguas tuberías de plomo para la conducción de agua han sido sustituidas en su práctica totalidad por otros materiales, evitando así una de las fuentes principales de envenenamiento en humanos. Hace años se cambió la composición de las pinturas y barnices domésticos para eliminar el plomo, por ser un foco permanente de contaminación en los hogares (uno de los menos conocidos, pese a que desde la antigüedad se ha empleado para fabricar la pintura blanca, llegando a constituir hasta el 50% de su formulación). Las empresas de electrónica se vanaglorian ahora de fabricar productos que no incluyen plomo en sus soldaduras. Por tanto, ¿en qué mundo viven los que exigen su derecho a seguir vertiendo veneno al medio ambiente?
De todo lo que he leído estos días sobre el tema, me ha llamado poderosamente la atención los últimos estudios científicos que han demostrado la estrecha relación existente entre la agresividad y el plomo en nuestra sociedad (poned las palabras plomo y agresividad en Google y ya veréis el acojone que os entra.....). Los altos niveles de plomo favorecen los comportamientos agresivos debido a que afectan al sistema nervioso central, siendo la población infantil la que resulta afectada en mayor medida, ocasionándoles además problemas de desarrollo, anemia, ansiedad, daños renales, etc... Por citar un par de ejemplos, en Estados Unidos se ha demostrado científicamente la disminución del número de homicidios al bajar la exposición de la población al plomo.....o el lamentable caso de “los niños de plomo”, generaciones de niños peruanos que vivieron en contacto con este tóxico y cuyas vidas han quedado marcadas para siempre por las secuelas.

Y es por todo esto que me parece injusto que los cazadores no reconozcan la realidad del problema, sobretodo cuando tiene una fácil solución: sustituir el plomo por perdigones de otro metal (acero o de otras aleaciones que ya se comercializan) y adaptar las escopetas al uso de este tipo de munición (cambinado los cañones, ya se desgastan al usar perdigón de acero).

Me encantaría ver una gran pancarta encabezando esta manifestación donde se leyese: “Por el campo, la caza y la conservación: vamos a dejar de envenenar con plomo”. No es un capricho de legisladores “conservacionistas”, es un problema para la salud de la fauna silvestre y de todos nosotros.
Se me ha vuelto a ir la tecla......, no lo puedo evitar, ....pero creo que es un tema que realmente lo merece. Gracias por llegar hasta aquí.

Un saludo a todos!!


Os dejo estos enlaces que os recomiendo que visites si os interesa el tema:
http://www.fedecaza.com/manifestacion/notas.asp (lo que piensan los cazadores)
http://caza-raicesycultura.blogspot.com/2007/12/tarta-ecolgica.html (lo que piensan otros cazadores....no son todos iguales)
http://waste.ideal.es/plomo.htm (sobre los perjuicios del plomo)
http://quiro.uab.es/tox/wnew/plomo.pdf (excelente)
http://quiro.uab.es/tox/wone/one.htm (muy gráfico)
http://www.mma.es/secciones/biodiversidad/especies_amenazadas/vertebrados/aves/plumbismo/plumbismo.htm (el plumbismo en España, estudio de 1990, pero interesante)
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Plomo/elpepisoc/19980721elpepisoc_9/Tes/
http://www.genaltruista.com/notas/00000257.htm (plomo y homicidios)

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La migración del Pinzón vulgar



Algunas especies de aves tienen un curioso comportamiento migratorio denominado “migración diferencial”, caracterizado por que no todos los los individuos de una población migran, o no todos lo hacen al mismo tiempo, o no todos al mismo lugar. Un caso ilustrativo de este fenómeno son las poblaciones de Pinzón vulgar (Fringilla coelebs) que invernan en nuestras latitudes procedentes del centro y norte de Europa. Las poblaciones de machos y de hembras se separan durante el invierno, formando grandes bandos que migran a zonas diferentes, con frecuencia muy distantes entre sí. Las hembras suelen invernar en zonas situadas más hacia el sur y en mayor número que los machos. Por su parte, los machos se quedan en regiones peninsulares situadas más al norte que las hembras y sus efectivos son proporcionalmente menores. Las razones que explican este hecho aún no son bien conocidas, ya que implica esclarecer la vinculación del sexo con la selección de hábitat y la distribución espacial , un aspecto que resulta ciertamente intrigante.
En el campo, este tipo de migración puede ser observada con relativa facilidad y seguro que os habrá llamado la atención en más de una ocasión ver durante los meses de invierno bandos formados exclusivamente por machos o por hembras.
En Extremadura, por las observaciones en mis zonas de campeo de Badajoz, suelen ser más frecuentes los bandos de hembras, que a veces llegan a estar formados por gran número de aves, ocupando frecuentemente rastrojos de arroz y maíz, siembras, terrenos labrados, viñedos, etc..., hábitats radicalmente diferentes a los ambientes forestales donde suelen nidificar en sus países de origen.
Esta migración diferencial puede a ser muy acusada en algunas especies de aves, llegando incluso a provocar diferencias morfológicas muy acusadas, como una mayor longitud en las alas de los individuos de las poblaciones que vuelan más lejos. Recientemente, muchas líneas de investigación están centradas en conocer las razones y ventajas que supone esta migración diferencial, habiéndose comprobado que existe tanto en grandes aves como las Avutardas hasta otras tan pequeñas como el Mosquitero común.

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