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martes, 17 de enero de 2012

Hasta siempre, Göran!

 Göran Lundin, observando las grullas durante la V Conferencia Europea sobre las Grullas, celebrda en el Lago Hornborga (Suecia)

El pasado día 5 de enero falleció Göran Lundin (1939-2012), una de las personas que más ha trabajado en favor de las grullas en Europa y un amigo entrañable. Durante muchos años ha sido el coordinador del Grupo de Trabajo Sueco de la Grulla (Swedish Crane Working Group, SCWG) donde desarrolló una labor sobresaliente, representando en todos los foros internacionales a los activos grulleros suecos.


Durante su ponencia en la V Conferencia Europea sobre las Grullas, en el Lago Hornborga (Suecia). Foto: SOF
 Foto: SOF

En 2005 coordinó y editó el libro “Cranes - Where, When and Why?. A Guide Book for Visitors in European Crane Areas and Ideas How to Manage Cranes in an Agricultural Environment”, que en gran medida resume su trayectoria profesional y su gran capacidad para unir a la gente con un objetivo común. En el libro participaron más de 20 autores y 54 fotógrafos relacionados con las áreas más importantes de Europa para las grullas, incluyendo textos en 9 idiomas para que pudiese ser leído en todos los países. En 2005 vino a Extremadura  expresamente para presentar el libro, acto que se celebró en el Centro de Interpretación del Parque Natural de Cornalvo.

 “Cranes - Where, When and Why?. A Guide Book for Visitors in European Crane Areas and Ideas How to Manage Cranes in an Agricultural Environment”. Goran Lundin (2005).
A mi también me convenció para escribir el capítulo dedicado a Extremadura.

Conocí a Göran en 1994 durante la Conferencia Internacional "The conservation of the Common Crane in Europe: towards a long term strategy", organizada por ADENEX y celebrada en Orellana la Vieja (Badajoz). Al concluir el evento tuve la suerte de poder compartir con él varios días viajando por Extremadura, ya que quería conocer los sitios donde “sus grullas” pasaban el invierno, y para ello recorrimos juntos las zonas más representativas de la región. A partir de ese momento comenzó a crecer su pasión por Extremadura, sintiendo una gran admiración por sus valores ornitológicos, sus paisajes, su cultura, la gente… y ello hizo que durante los años siguientes nos visitase casi todos los inviernos y también alguna primavera, hasta que la salud se lo impidió. Con más de 65 años comenzó a dar clases particulares de español, llegando a escribir y hablar con soltura!


Con Clas Hermansson en el Castillo de Dagnäs, en Skara (Suecia). Abril 1996.

 Durante la cena Göran explica la importancia de finca donde se encuentra el Castillo de Dagnäs, ya que acoge al dormidero más importante de grullas del Lago Hornborga. Abril 1996

 Francisco Blanco (ex-Secretario General de ADENEX) y Göran Lundin en la terraza del Castillo de Dagnäs, viendo pasar las grullas al dormidero casi de noche

Francisco Blanco muestra a los dueños del Castillo de Dagnäs un poster sobre las protección de las grullas en Extremadura

 Los amigos de la delegación de Don Benito de ADENEX acompañando a los vistantes suecos en una de sus excursiones

En cada viaje siempre venía acompañando de un grupo de amigos suecos con los que disfrutaba enseñándoles sus lugares preferidos de Extremadura y que después también fueron nuestros amigos (Daniel Green, Tomas Hertzman, Niclas Fälström, Clas Hermansson, Sture y Britt Travening,…). Con ellos recorrimos juntos los regadíos de las Vegas Altas de Guadiana, Monfragüe, Villuercas, Las Hurdes, Gata, Hornachos, el Valle del Ambroz, La Serena y otros muchos lugares, jornadas de campo de sol a sol de las que conservo preciosos recuerdos y muchas anécdotas. Por aquel entonces yo trabajaba como biólogo en ADENEX, asociación con la que Göran siempre mantuvo una estrecha colaboración y donde hizo muy buenos amigos.


Con los amigos de Göran en la Reserva de ADENEX en la Sierra de Hornachos (Badajoz). Tomas Hertzman (Director de la Reserva Natural del Lago Hornborga) charla con Ana Tebar (veterinaria del Centro de Recuperación de Fauna de ADENEX)
 
Con Ricardo Morán, en la "Casa del Zújar", después de una jornada de grullas con el Grupo de Investigación en Biología de la Conservación, de la Universidad de Extremadura.


 Luis Lozano y yo con los amigos de Göran en 
el Pico Villuercas, en Guadalupe (Cáceres)

En 1995 viajé a Suecia por primera vez y Göran se ofreció amablemente a diseñarme una ruta para que conociese los espacios protegidos más interesantes del país. De su mano descubrí el lago Hornborga, del que tantas veces me había hablado, así como toda la gestión que se realizaba en esta zona para la conservación de las grullas. En los años siguientes volví a encontrarme con él en Suecia en varias ocasiones, permitiéndome conocer a gente muy interesante y también aprender mucho sobre aspectos relacionados con la gestión de los espacios protegidos y sus posibilidades de uso público. Siempre le agradeceré especialmente que compartiese conmigo su experiencia sobre los problemas que ocasionaban las grullas en las áreas agrícolas y el modo de solucionarlos, ya que en los años siguientes me dedique profesionalmente este tema.
 

  
Imágenes de lago Hornborga. Arriba la red de psarelas de madera y una de las grandes torretas de observación. Abajo el Centro de interpretación de la reserva natural.

De los viajes que hice a Suecia conservo gratos recuerdos de todas las veces que nos encontramos. En una ocasión me invitó a conocer a su amigo P.O. Swanberg, uno de los mejores ornitólogos suecos, gran entusiasta de las grullas y un excelente fotógrafo, que por entonces ya estaba a punto de cumplir 90 años. Pese a su edad, vivía solo en una casa en mitad del campo, rodeado de miles de libros y de los recuerdos de toda una vida dedicado a las aves.

 Per Olof (P.O.) Swanberg (1908-2001)

Swanberg me contó (aunque Göran ya lo había hecho antes varias veces, siempre emocionado…) que cuando era joven se hizo amigo de un tal Víctor Hasselblad, que tenía una tienda de fotografía en un pueblecito del sur de Suecia, al que consiguió aficionar a la ornitología y al que más tarde ayudó fabricar una cámara de fotos con un objetivo diseñado expresamente para fotografiar mejor a las aves. Swanberg aseguraba que así fue como se inventó la primera cámara con un teleobjetivo!. Con el tiempo, las cámaras de Hasselblad se encontraban entre las mejores y más caras del mundo, llegando a ser las primeras que la NASA embarcó en sus misiones espaciales a la luna. Se sonreía al contar que ahora hay 12 cámaras Hasselblad abandonadas en la superficie de la luna, convertidas en basura cósmica de lujo!.

A la izquierda, Víctor Hasselblad fotografiado por P.O. Swanberg. A la derecha, P.O. Swanberg fotografiado por Víctor Hasselblad. Las imágenes fueron tomadas un día que ambos iban a ver y fotografiar aves. Habitualmente hacían sus excursiones ornitológicas en la moto Husqvarna de Hasselblad. Noviembre de 1928.


Victor Hasselblad haciendo fotos en el campo (Fotos: P.O. Swanberg)

Sven Fredriksson, colaborador de P.O. Swanberg, con su Hasselblad y un charrán en la cabeza
 
 La Ross HK7 fue uno de las primeras cámaras diseñadas por Hasselblad (a la izquierda)

 Una cámara Hasselblad similar a las que llegaron a la luna....y que allí se quedaron. Los astronautas debían reducir peso para poder traer dentro de la nave espacial muestras de rocas lunares ....sacrificando para ello las cámaras. Solo se trajeron los carretes!

Unos de los astronautas de la misión Apolo XI, filmando con su Hasselblad

 Imágenes tomadas por P.O Swaberg en 1936

Aquella jornada disfruté enormemente contemplando sus antiguas cámaras, sus fotos en blanco y negro, sus libretas de campo llenas de dibujos e intentando saciar su curiosidad sobre la vida y problemas de las grullas en Extremadura. Recuerdo el interés que le suscitaban las dehesas, evocándolas como uno de los paisajes más bellos del mundo. Göran, como si fuese un simple espectador, sonreía y nos miraba atentamente a los dos mientras charláramos. Su rostro reflejaba la doble satisfacción de ver a su viejo amigo Swanberg emocionado rememorando historias de pájaros e interrogándome sin parar......, y a su joven amigo extremeño, igualmente fascinado por la oportunidad de poder estar conversando con alguien tan admirable.

 Gorän durante la inauguración de un monumento en las orillas del Lago Hornborga en honor de P.O. Swanberg

 Acompañando a Göran en el homenaje a Swanberg nos encontrábamos un buen grupo de grulleros: Manuel Gómez Calzado y su esposa, Luis Salguero, Javi Mañas (Gallocanta), Luis Lozano, Juan José Pérez y yo

 P.O. Swanberg fue uno de los más activos defensores del Lago Hornborga, luchando para que se restaurase después de haber sido prácticamente destruido y para  que se convirtiese en un espacio protegido

Pero sin duda, uno de nuestros encuentros más interesantes y trascendentales sucedió años después, en 2002. Göran siempre decía que en Extremadura debíamos hacer algo con las grullas, ya que teníamos la mayor parte de la población invernante y que eso suponía una extraordinaria oportunidad en vez de un inconveniente. Con ese objetivo, me propuso invitar al Director General de Medio Ambiente (que entonces era Leopoldo Torrado) a que viajase a Suecia para conocer de primera mano el Lago Horborga y las experiencias que  allí se desarrollaban en torno a las grullas, donde estas aves se habían convertido en un recurso turístico que atraía a miles de visitantes y generaban importantes beneficios en la comarca. Finalmente hicimos el viaje y Göran fue nuestro guía de excepción, desviviéndose para explicarnos cada detalle e invitándonos a conocer a todo aquel que pudiese darnos una nueva perspectiva sobre las grullas o de la gestión de los recursos naturales en Suecia.


 
 Vehículo utilizado en el Lago Hornborga para alimentar artificialmente a las grullas

 El Director General quedó impresionado con los miles de visitantes que se congregaban para ver las grullas en el Lago Hornborga, pero también con la perfecta coordinación y gestión de las administraciones públicas suecas y del entramado socioeconómico vinculado al medio ambiente en este país (turismo rural, empresas de rutas, productos ecológicos, artesanía, souvenires, asociaciones, hostelería, alimentación, gestión de residuos, espacios protegidos de gestión municipal, etc..). Esta experiencia fue decisiva para que unos meses después la Junta de Extremadura apostase por crear un Centro de Interpretación dedicado a las grullas en el Parque Periurbano de Conservación y Ocio “Dehesa de Moheda Alta”, en Navalvillar de Pela (Badajoz), claramente inspirado en el modelo sueco y destinado a convertirse en la referencia de esta especie en la región y también del turismo ornitológico. En gran medida debemos agradecer a Göran Lundin que nos indicase el camino a seguir para hacer posible lo que poco a poco se está consiguiendo en Moheda Alta (ver Festival de las Grullas).

 Parque Periurbano de Conservación y Ocio Dehesa de Moheda Alta, en Navalvillar de Pela (Badajoz)


Después de recibir la triste noticia de su fallecimiento, no he podido evitar volver a leer los últimos correos que intercambiamos hace solo unos meses…, e inevitablemente todas sus palabras me suenan ahora a despedida.  Me emocionó especialmente que reconociese que “sus vivencias en Extremadura siempre estarían en su corazón formando parte de sus mejores recuerdos”, aunque se lamentaba de que “aún tardaría en un tiempo en poder regresar para ver de nuevo las grullas en las dehesas”.

 

Logo de la Asociación Ornitológica de Skövde, a la que pertenecía Göran y muchos de los amigos que viajaron a Extremadura (el dibujo de la grulla es suyo).

Acuerela de las grullas del mundo realizada por Göran Lundin y que aparece en el libro "Cranes - Where, When and Why?"


He conocido a pocas personas tan entrañables como Göran: siempre alegre, educado, conciliador, dispuesto a disfrutar y hacerte disfrutar de cada instante. Sin duda, ha dejado una imborrable huella en todos los que hemos tenido la gran suerte de conocerlo.

 Paseando en busca de orquídeas cerca de Skövde, en 1995

Te echaremos de menos Göran, pero tu recuerdo siempre estará de nuevo con nosotros cada vez que las grullas nos anuncien la llegada del invierno. Y te sentiré cerca cuando en mi cara se dibuje una sonrisa al recordar la tuya.

Med all min kärlek och tacksamhet,



lunes, 9 de febrero de 2009

.....y grullas al amanecer


Hace unos días comentaba las diferencias culturales existentes entre Suecia y Extremadura, que ponen en evidencia grandes contrastes a la hora de sentir y valorar la convivencia con una especie como la grulla común.
Sin lugar a dudas, el mejor ejemplo de la pasión que los suecos sienten por estas aves lo encontramos en el Lago Hornborga, situado entre los dos lagos más grandes de Suecia (Vänern y Vättern), en el condado de Västra Götaland, en la mitad occidental del país.


Al comienzo de la primavera, el Lago Hornborga es utilizado por más de 10.000 grullas como lugar de concentración y descanso en la ruta hacia sus zonas de reproducción situadas más al norte. Durante poco más de cuatro semanas las grullas protagonizan un extraordinario espectáculo en las orillas de este lago, exhibiendo su llamativa danza nupcial y convirtiéndose en un importante destino turístico que atrae a más de 200.000 personas.
Un estudio realizado en 2005 por el Instituto Sueco de Turismo reveló que la mayor parte de los visitantes procedían de la región donde se encuentra el lago (63%), mientras que el resto llegaban desde otras regiones del Suecia (22%) o de otros países, principalmente Alemania, Noruega y Finlandia (8%), afianzándose como un importante destino turístico de ámbito nacional y muy valorado a nivel regional. La edad media de los visitantes era de 48 años (el 40% mayores de 55 años) y más del 68% ya habían estado con anterioridad allí, tratándose por tanto de un destino que muchos turistas repiten cada año (más de un 15% había estado allí entre 11 y 20 veces). La importante afluencia de público hace que durante estas semanas la ocupación hotelera alcance el máximo anual, a la vez que es el mejor momento del año para restaurantes, cafeterías o establecimientos de dedicados a la venta regalos, artesanía o productos locales. El turismo genera en este período un volumen de ventas que supera los 36 millones de coronas suecas (al cambio 3.444.300 euros, casi 575 millones de las antiguas pesetas), convirtiendo a las grullas en uno de los principales recursos económicos en la comarca. Para entender la verdadera dimensión de estas cifras bastaría con compararlas con los 450.000 visitantes anuales que recibe la ciudad de Mérida, declarada Patrimonio de la Humanidad y uno de los destinos turísticos más importantes de Extremadura. En un mes, las grullas del Lago Hornborga atraen a más de la mitad de los turistas que vistan Mérida en todo un año. ¿A que es para detenerse a pensar en ello?

He tenido la oportunidad de visitar en cinco ocasiones el Lago Hornborga en primavera, coincidiendo con la fecha de la danza de las grullas. Para un extremeño como yo, “jartito” de ver grullas todos los inviernos, cuando te encuentras ante un espectáculo así las aves pasan a un segundo plano. Lo que realmente me impresionó las veces que allí estuve fue contemplar centenares de coches, caravanas y autobuses aparcados y miles de personas tras una larga barandilla de madera observando las grullas, casi en silencio.




Ambiente en los miradores


Allí podías encontrarte con todo tipo de público, desde niños entusiasmados con sus guías de aves a señoras octogenarias con bastón, llevando sus prismáticos Leica en el bolso con la misma naturalidad que mi abuela llevaba el abanico o el paquete de almendras garrapiñadas para los nietos, todos ellos mezclados con decenas de fotógrafos con sus impresionantes teleobjetivos, familias, excursiones de colegios y jubilados, ornitólogos, pajareros, voluntarios explicando el comportamiento de las aves a todo el mundo, etc. Curiosamente, el porcentaje de visitantes que acuden allí por su afición a las aves no era superior al de personas atraídas sólo por espectáculo de ver a las grullas.


No hay edad para la curiosidad

Grullero sueco

He de reconocer que vivir en directo esta impresionante movilización social para ver las grullas me llegó a lo más hondo y me hizo sentir que estábamos a años luz de llegar a una situación similar. Las grullas son para los suecos un símbolo de la llegada de la primavera (después de pasar una larga temporada bajo cero, allí ponen más énfasis en esta celebración), pero además culturalmente tienen asumido el contacto con la naturaleza como algo habitual y gratificante, formando parte de sus actividades de ocio y tiempo libre. Este impresionante respaldo social hace posible que las grullas, unas simples aves, puedan ser un motor socioeconómico dentro de una comarca.
Cuando intentas imaginar algo así en tu tierra, te das cuenta que serán necesarios muchos años para que esa transformación cultural llegue hasta la mayoría de la gente. En Extremadura las grullas están presentes desde noviembre a febrero (4 meses, en vez de 4 semanas!!!), con poblaciones invernantes que pueden alcanzar hasta las 70.000 aves, repartidas en diferentes núcleos de los la mayoría tienen más de 2.000 grullas y ocupando hábitats con un gran valor paisajístico. Quizás algún día nos llegue también ese momento, puede que haga falta que pasen un par de generaciones para que aprendamos a valorar nuestros recursos naturales….pero ojalá que cuando ocurra no sea demasiado tarde.
Mientras tanto, habrá iluminados que nos intentarán convencer de que nuestras posibilidades de desarrollo pasan por transformar el campo en polígonos industriales, aunque sea a costa invadir y alterar enclaves ambientalmente valiosos, con la justificación de son proyectos que generan riqueza, puestos de trabajo e incluso energía “limpia”. Pero además querrán sacarnos de nuestra ignorancia y encima nos harán creer que son la garantía para conservar las grullas y sus valiosos hábitats.

Aquí podéis ver algunas imágenes que hice en el Lago Hornborga a mediados de los 90, cuando se llevaban las cámaras reflex analógicas que algunos de vosotros aún recordaréis. También os dejo unos enlaces para aquellos que queráis saber algo más sobre este lugar, que además es un paraíso para los fotógrafos. Se alquilan unos pequeños hides de madera situados en medio las grullas (en medio quiere decir rodeados por las grullas, para hacer fotos con el gran angular y el macro), perfectamente acondicionados y desde donde además se pueden fotografiar otras aves acuáticas (a 75€ por persona y día). Desde las barandillas también se hacen muy buenas fotos porque las grullas permanecen casi al lado de la gente, a escasa distancia. Desde luego que no parecen las mismas grullas que unas semanas antes volaban apresuradas cuando veían aparecer un coche a 2 km de distancia. ¿Por qué será?

Vista del "Trandansen", el centro de interpretación dedicado a las grullas y situado a orillas del lago. Abre sólo del 15 de marzo al 20 de abril. El resto del año permanece cerrado.

Las barandillas para ver las grullas. Y no se sale nadie!!!!

Las barandillas y las grullas al lado, tan tranquilas

Un momento en "hora punta" en una de las pasarelas que llevan a los observatorios.

Grullas fotografiadas desde la barandilla
Diariamente distribuyen 1 tonelada de trigo por las orillas del lago para que no les falte alimento a las grullas....por eso salen todas comiendo!
El lago y los grandes robles. A la derecha, uno de los hides para hacer fotos.
Logo de una asociación ornitológica local
Uno de los guías voluntarios que se encargan de explicar y aclarar dudas a los visitantes
Dos fotógrafos de los cientos que se juntan aquí cualquier día

Esta enorme grulla da la bienvenida a la enrtada de Falköping, uno de los pueblos más cercanos al Lago Hornborga
Carteles limitando el acceso por algunos caminos para evitar molestar a las grullas

Y así empezó todo, en los 70!!!!

Tampoco falta el humor!


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