lunes, 3 de septiembre de 2012

La bella invasión del obispo coronigualdo


Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200; 1/1250; f7,1; -0.0 eV)

El obispo coronigualdo o tejedor amarillo (Euplectes afer) es una especie exótica que se ha instalado recientemente en la península ibérica. Siendo originaria de África, de regiones situadas al sur del Sahara, el comercio internacional para su empleo como ave de jaula ha favorecido su expansión, consolidándose núcleos reproductores a partir de ejemplares liberados o escapados de cautividad. En la actualidad ha sido introducida en lugares tan distantes de sus áreas nativas como Japón, Jamaica o Puerto Rico.

 Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200; 1/1250; f7,1; -0.0 eV)

Uno de los primeros lugares donde se constató su reproducción en libertad fue en Portugal, siendo introducido en los años 80. Actualmente se encuentra bastante extendido por diversas regiones (por ejemplo Aveiro, Coimbra, Santarem, Lisboa, Setúbal o Algarve), estableciéndose principalmente en zonas húmedas como arrozales, lagunas y marismas. Portugal contaba en 2008 con más de 90 especies de aves exóticas viviendo en libertad en su territorio, una cifra que constata el problema que supone hoy en día la introducción de especies alóctonas.



Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/2000; f 6.3; -0.33 eV)

 
Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/1600; f 5.6; -0.33 eV)

En España el tejedor amarillo cuenta con una distribución cada vez más amplia, encontrándose su principal área de reproducción en las vegas del río Guadalquivir (Brazo del Este, Isla Menor, Dehesa de Abajo, etc.). También  existen citas en el norte de Huelva, Extremadura, Cataluña, Comunidad de Valenciana, Islas Baleares, Galicia (estuario del río Miño) y Aragón.

Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 250;1/160; f 4; -0.33 eV)

 Sobre su situación legal como especie invasora

El Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras (CEEEI) ya incluye a Euplectes afer en su anexo I (“especies para las que existe información científica y técnica que indica que constituyen una amenaza grave para las especies autóctonas, los hábitats o los ecosistemas, la agronomía o para los recursos económicos asociados al uso del patrimonio natural”), mientras que para el resto de especies de su misma familia que han sido citadas hasta ahora en España (Euplectes orix, Ploceus melanocephalus, Ploceus intermedius, Ploceus galbula, Ploceus cucullatus, entre otras), permanecen de momento en el anexo II (“especies exóticas con potencial invasor”).


Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 250;1/800; f 5.6; -0.67 eV)

Pese a que el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras es una norma reciente (Real Decreto1628/2011, de 14 de noviembre), los datos que aparecen sobre el tejedor amarillo en el registro público del Catálogo y del Listado ya se encuentra obsoleta, puesto que se basan en referencias bibliográficas de hace 6 años (2006), excesivo tiempo para especies con comportamientos demográficos tan dinámicos. No obstante, el hecho de que en sólo 6 años ya se encuentre desactualizada la información resulta muy esclarecedor a la hora de interpretar su  actual tendencia poblacional.


Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/250; f 6.3; -0.0 eV)


Así, la información oficial que figura en el registro del CEEEI considera que el tejedor amarillo es una especie reproductora “próxima al establecimiento y cuya viabilidad no está asegurada”. Este diagnóstico no parece muy acertado, ya que sus poblaciones están experimentado un aumento progresivo que evidencia que no está encontrando dificultades para establecerse, sino más bien todo lo contrario. En Portugal, donde el hábitat que ocupa es muy similar al de los núcleos conocidos en España, hace más de una década que las poblaciones reproductoras siguen aumentando y ampliando su área de distribución sin ningún impedimento ecológico aparente.

Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/1250; f6.3; -0.0 eV)

En la península ibérica, el caso mejor documentado lo encontramos en las vegas del Guadalquivir. Los datos que figuran en el registro de CEEEI y en el Programa Andaluz para el Control de las Especies Exóticas Invasoras, indican la existencia de una población para la provincia de Sevilla de 100-200 parejas (datos anteriores a 2006), pero las informaciones más recientes confirman que sus efectivos han aumentado en los últimos años muy por encima de dichos valores. Este hecho pone de manifiesto que el establecimiento y la viabilidad de las poblaciones parecen estar plenamente confirmados.

 
Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 250;1/250; f4.5; -0.0 eV)

En el caso del Brazo del Este (Sevilla), existen citas en dormideros invernales que superan ampliamente el millar de ejemplares y actualmente se considera una de las especies exóticas más abundantes, habiendo superado cuantitativamente a otras que llevaban más tiempo plenamente establecidas, como es el caso del pico de coral (Estrilda astrild) o el bengalí rojo (Amandava amandava). Entre los datos que he podido recopilar, son especialmente relevantes los aportados por el Grupo Ornitológico Zamaya, que en diciembre de 2009 llegaron a capturar en una sola jornada de anillamiento 600 tejedores (¡tuvieron que recoger las redes a  media mañana, al quedarse sin colectores!). Los 14 anilladores de este activo grupo de anillamiento capturaron durante el año 2011 un total de 1.312 tejedores (ver tabla), cifras que demuestran el progresivo aumento de sus poblaciones en las vegas del Guadalquivir. (más información sobre el Brazo del Este, ver página 138 del PDF)

Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/1250; f6.3; -0.33 eV)

En Extremadura las citas se remontan al año 2000, a partir del descubrimiento de un núcleo reproductor en los arrozales de Alfarofia (Portugal), muy próximo a la frontera. Aunque crían  en el país vecino, las aves también pueden verse con relativa frecuencia en Badajoz, principalmente en las inmediaciones del río Caya y el río Guadiana. Esta población estaba inicialmente integrada por unas 4 parejas, pero en la actualidad se ha incrementado notablemente. Entre junio y agosto de 2012 he podido observar al menos de 20 machos marcando territorio, aunque son datos parciales al no haber podido prospectar a fondo todas las zonas potenciales.

Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/2000; f6.3; -0.0 eV)


En los anuarios ornitológicos de Extremadura (hasta 2008) se recogen otras citas diseminadas por el territorio, tanto en Badajoz (Navalvillar de Pela) como en Cáceres (Embalse de Talaván, Galisteo). Otras citas más recientes (posteriores a 2008) corresponden a avistamientos en los sotos fluviales del tramo urbano del río Guadiana a su paso por Badajoz (J.C. Paniagua, en septiembre de 2011), en las cercanías del azud del Guadiana (Elsa Martín de Rodrigo, en mayo de 2009), en los arrozales de Gévora (Elsa Martín de Rodrigo, en junio de 2010) y en los regadíos de Montijo (Ángel Sánchez, agosto de 2012). 



Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 250;1/400; f10; -0.33 eV)

Las primeras parejas reproductoras en Extremadura

En las últimas semanas he estado prospectando las zonas en territorio extremeño que se encuentran colindantes al núcleo de Alfarofia (dentro del término municipal de Badajoz), pero no conseguí localizar ningún ejemplar. Este hecho quizás esté condicionado porque en la parte española no existen parcelas de arroz, cultivo que parece atraer especialmente a los tejedores, al menos durante el período reproductor. 

Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/1600; f7.1; -0.0 eV)


Sin embargo, en los regadíos existentes entre Gévora y Valdebótoa, donde ya había citas previas (2010), encontré dos posibles poblaciones reproductoras en los siguientes lugares:

Zona 1. Al sur del “Cortijo de Cantillana Baja” (Badajoz), observo 2 machos cantando desde sus posaderos en una linde entre parcelas de arrozal (18/09/2012), y exhibiendo su típico comportamiento territorial. No pude observar ninguna hembra, quizás por encontrase incubando o por su menor detectabilidad. 
Zona 2. Al este de “Huerta de Larios” (Badajoz), justo a lado de la N-V, localizo 1 macho y 2 hembras (23/08/2012). El macho con un comportamiento claramente territorial, con varios posaderos y entrando con asiduidad a los mismos lugares dentro de la vegetación. Una de las hembras pasó en vuelo perseguida por el macho, mientras la otra permanecía posada en la vegetación, para introducirse a continuación entre las eneas, de donde no la vuelvo a ver salir (¿nido?). 

Macho en "Huerta de Larios" (Badajoz)
Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/640; f7.1; -0.67eV)


Ambas zonas presentan un hábitat con unas características muy similares a las del núcleo de Alfarofia, predominando las pequeñas parcelas de arroz que alternan con maizales, frutales y cultivos de secano (cereales). En algunos canales de desagüe, zonas encharcadas y lindes entre parcelas se desarrolla una vegetación con suficiente complejidad como para permitir su nidificación (principalmente eneas). Las aves observadas en los regadíos de Gévora-Valdebótoa se encuentran a unos de 9 km del núcleo de Alfarofia, por lo que se trata de un área que podría estar actuando como “puente” con las poblaciones portuguesas, siendo muy probable que sea colonizada en poco tiempo por más parejas.

Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/800; f5.6; -0.33 eV)

A falta de asegurar que hay pollos que vuelan con éxito, las aves observadas en los regadíos de Gévora-Valdebótoa serían las primeras parejas reproductoras confirmadas en terreno extremeño. Su presencia en el extremo oeste de los regadíos de las vegas del Guadiana hace suponer que no tardarán mucho en continuar su progresión hacia el este, donde encontrarían hábitats adecuados para nidificar a lo largo de los 130 km que separan los pequeños arrozales de Gévora de las inmensas tablas arroceras de Navalvillar de Pela. En concreto, dentro de la comarca de las vegas altas del Guadiana (desde Santa Amalia hasta Navalvillar de Pela) el hábitat potencial para la especie reuniría unas condiciones excepcionales, contando con las mayores superficies continuas de cultivos de arroz de la región, una extensa red de canales de desagüe y más diversidad de zonas húmedas donde se desarrollan grandes masas de eneas y carrizales. Además, aquí dispondrían de más recursos tróficos para sustentar sus poblaciones durante los meses invernales.

 
Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 250;1/800; f7.1; -0.0 eV)

Fotografiando y observando los tejedores

En los regadíos de Alfarofia (Portugal) encontré un lugar adecuado para fotografiar a los tejedores. Se trataba de un terreno inculto entre dos parcelas de arroz, donde coincidían 4 territorios defendidos por sus respectivos machos en un tramo de poco más de 100 m.

Distribución aproximada de los territorios, los posaderos y los nidos en el área elegida para hacer las fotografías 

 
 
Samsung Galaxy S2 (ISO 100;1/2336; f2.6)


Tras localizar los posaderos que eran utilizados más frecuentemente decidí un emplazamiento para el chajurdo, repitiendo el mismo sitio durante las cuatro jornadas que les he dedicado, en sesiones de 2,5 a 3 horas y comenzando siempre al amanecer. Pero después de comprobar la confianza de los tejedores ante la presencia humana, estoy seguro que hubiese sido suficiente una silla y una red de camuflaje para hacer las fotos.

 Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/1250; f7.1; -0.0 eV)

 Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/1250; f7.1; -0.0 eV)

La mayor dificultad que he encontrado ha sido a la hora de conseguir  imágenes con fondos “limpios”, ya que las aves suelen moverse en zonas con densa vegetación y siempre hay ramas y hojas que “estorban” en la escena. Además, el chajurdo quedaba en un plano ligeramente inferior que los posaderos más frecuentados y por eso en la mayoría de las imágenes el fondo ha sido el cielo, simplificando mucho las escenas, en lugar de conseguir los deseables fondos con la vegetación desenfocada, que siempre aportan más cromatismo. Para intentar evitarlo coloqué estratégicamente varios posaderos (tallos secos de hinojo y cañas) más cerca del chajurdo y en un plano inferior, que me aportaron buenos resultados en varias ocasiones. 

 
La perspectiva es siempre importante para conseguir buenas imágenes. Los tejedores solían utilizar posaderos en lugares altos y propiciaba que el cielo siempre predominase en los fondos de las imágenes, por lo que tuve que improvisar varios posaderos artificiales.


Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/200; f5.6; -0.0 eV)


Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/320; f7.1; -0.0 eV)

 Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/1250; f6.3; -0.0 eV)

  Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/1600; f6.3; -0.0 eV)

  Serie de imágenes en posaderos artificiales para conseguir fondos con más colorido
 Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/1600; f6.3; -0.0 eV)  
 
 La densa vegetación entre la que suelen moverse los tejedores suele hacer complicado en ocasiones conseguir imágenes en las que no aparezcan ramas o sombras



Se trata de una especie muy inquieta, que te obliga a estar pendiente de sus movimientos si pretendes fotografiarla en diferentes situaciones (en vuelo, cantando, posándose, aportando material al nido, etc..). Su costumbre de utilizar reiteradamente los mismos posaderos facilita en gran medida las posibilidades de conseguir buenas imágenes. Los machos no pasan desapercibidos cuando están en lo alto de los posaderos por su intenso color y su llamativo canto, pero tampoco al volar, ya que producen un curioso ruido al rozar las plumas de sus alas. En ocasiones vuelan despacio y espasmódicamente, como si fueran mariposas, a la vez que emiten su canto y mantienen erizadas las plumas del cuerpo.

Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/2000; f6.3; -0.33 eV)

 Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/1250; f6.3; -0.0 eV)

 Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/1250; f5.6; -0.33 eV)

 
 Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/2000; f5.6; -0.33 eV)

Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 250;1/800; f5.6; -0.33 eV)

Sin embargo, en estas fechas ha sido bastante más complicado fotografiar a las hembras. Los machos suelen perseguirlas hasta la extenuación (a veces son hostigadas 2 o 3 machos a la vez), dando la impresión que sólo se preocupan de esquivar su acoso y que no pueden permanecer mucho tiempo quietas en el mismo sitio. La llegada de una hembra a cualquier territorio provocaba que los machos volasen rápidamente hacia ella, posándose a su lado o persiguiéndola a continuación.
 
Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/1000; f7.1; -0.0 eV)

Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/1600; f5.6; -0.0 eV)

 Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/2000; f5.6; -0.0 eV)

El chajurdo estaba colocado dentro del territorio de un macho emparejado con 2 hembras, cada una regentando un nido. Ambos habían sido construidos en la vegetación que se desarrollaba entre el borde de una parcela de arroz y un terreno inculto atravesado por un pequeño desagüe. La vegetación predominante eran las eneas, acompañadas de otras herbáceas de pequeño y mediano porte. Para evitar molestias innecesarias no entré a ver los nidos, pero por los movimientos de las aves supongo que estos debían encontrarse a una altura de unos 70-50 cm del suelo, coincidiendo con zonas donde la vegetación estaba más enmarañada.

Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/160; f5.6; -0.0 eV)

Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/2000; f5.6; -0.0 eV)

Grupo de hembras y un macho al fondo
Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/250; f13; -0.0 eV)

Los machos, siempre muy territoriales, mostraban un comportamiento agresivo contra algunas especies, mientras que eran aparentemente permisivos con otras. Parecían ser especialmente intolerantes con la presencia de los carriceros tordales (Acrocephalus arundinaceus), a los que expulsaban acosándolos en vuelo o incluso a picotazos (observé hasta 7 enfrentamientos). Sin embargo ignoraban a los carriceros comúnes (Acrocephalus scirpaceus), llegando a compartir el territorio con una pareja y sus jóvenes crías,  a las que cebaban delante ellos. Observé también comportamientos agresivos contra un ejemplar de martín pescador (Alcedo atthis) que pretendía utilizar uno de sus posaderos y un mirlo común (Turdus merula) que se alimentaba en el suelo. La presencia de otras especies características de lindes y bordes, como zarcero común (Hippolais polyglotta), buitrón (Cisticola juncidis), tarabilla común (Saxicola torquata) y pardillo (Carduelis cannabina), no parecía importarles lo más mínimo, incluso cuando usaban sus posaderos. Tampoco defendían territorio cuando aparecían el pico de coral (Estrilda astrild) o el bengalí rojo (Amandava amandava), uniéndose a veces con ellos en los pequeños bandos mixtos que suelen formarse. No obstante, el macho de Gévora (“Huertas de Larios”) sí acosaba con frecuencia tanto a machos como a hembras de bengalí rojo, que en estas fechas están en pleno período nupcial y cuyos territorios de cría parecían estar solapados.

 Carricero común joven (Acrocephalus scirpaceus) 
Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 250;1/2500; f5; -0.33 eV)

  Zarcero común (Hippolais polyglotta) 
Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 250;1/1600; f8; -0.67 eV)

  Pardillo común (Carduelis cannabina) izda. y Buitrón (Cisticola juncidis) dcha. 
Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/2000; f6.3; -0.33 eV) pardillo
Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/1600; f6.3; -0.33 eV) buitron

Estrilda común o pico de coral (Estrilda astrild) 
Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/1200; f5.6; -0.33 eV)


En dos de las jornadas (29/06 y 4/08) conseguí fotografiar a un macho con largas y finas hebras de vegetales que introducía en sus nidos (fue así como conseguí descubrir dónde se encontraban), si bien no era un comportamiento frecuente. Es de suponer que la construcción de los nidos debió suceder semanas antes.

Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/2000; f6.3; -0.33 eV). Lástima que una hoja de enea se cruzara en la escena, precisamente en este momento....


Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 250; 1/1000; f6.31; -0.0 eV)

  Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/500; f6.3; -0.33 eV)

En la jornada del 4/08 también puede verificar que al menos en uno de los nidos la hembra realizaba frecuentes entradas con ceba en el pico, a la vez que se escuchaba el sonido de los pollos. En los casos que puede comprobar, siempre se trataba de cebas con invertebrados.

Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/1000; f5.6; -0.33 eV)

Dos plumajes: uno de gala y otro de invierno

Los obispos coronigualdos muestran un acusado dimorfismo sexual durante el período reproductor y los machos se reconocen fácilmente por exhibir un llamativo plumaje amarillo y negro. Las hembras son mucho más discretas, con predominio de los tonos pardos y una marcada ceja blanquecina en su cabeza como rasgo más distintivo. Se asemejan mucho a los gorriones chillones (Petronia petronia), con los que pueden confundirse a primera vista.
  
Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 400; f 6.3; 1/250;  -0.0 eV)

Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 400; f 6.3; 1/250;  -0.0 eV)

Pero en otoño los machos cambian su plumaje radicalmente, perdiendo sus característicos tonos negros y amarillos y adquiriendo un colorido y diseño prácticamente similar al de las hembras. La muda se realiza con bastante rapidez y en poco menos de un mes adquieren los rasgos del plumaje invernal.

Este cambio en plumaje ha sido perfectamente documentado por el “Grupo de Anillamiento Pitroig”, mostrando las notables diferencias de un ejemplar capturado en octubre y recapturado 33 días después.

A la izquierda, el tejedor con plumaje nupcial. A la derecha, el mismo ejemplar un mes después.Imágenes del "Grupo de Anillameinto Pitroig"

Por tanto, desde otoño hasta bien entrada la primavera, los tejedores presentan un plumaje poco llamativo que seguramente los haga pasar desapercibidos, especialmente cuando se “camuflan” en los grandes bandos invernales de gorriones morunos.

 Tejedor fotografiado en la transición del plumaje de invierno al plumaje nupcial.
Imagen realizada por Elsa Martín de Rodrigo en mayo de 2009 en las cercanías del azud de río Guadiana a su paso por Badajoz

Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/1250; f7.1; -0.67eV)


Evolución y curiosidades de las otras especies exóticas

En los años 80, hace ya más de tres décadas, se confirmó la reproducción dos nuevas especies exóticas en Extremadura: el estrilda común o pico de coral (Estrilda astrild) y el bengalí rojo (Amandava amandava). Sus poblaciones actualmente se encuentran plenamente establecidas a lo largo y ancho de la región, habiendo ocupado la mayor parte de los hábitats potenciales y colonizando incluso aquellos lugares donde no se les esperaba. Su origen, al igual que en el caso de los obispos coronigualdos, se debió a aves liberadas o escapadas de cautividad que lograron adaptarse en lugares muy alejados de sus áreas nativas, prosperando con notable éxito.


Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/2500; f 5.6; -0.33 eV)


El estrilda común es de origen subsahariano, como el tejedor amarillo, y las primeras aves se citaron en Portugal en 1964, desde donde comenzó a colonizar nuevos territorios. Actualmente en Extremadura se estima su población en más de 4000 individuos, extendiéndose tanto por la cuenca del Guadiana como por la del Tajo.

 Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/1250; f6.3; -0.0 eV)

Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/1250; f6.3; -0.0 eV)

 Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/400; f6.3; -0.0 eV)

 Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/500; f7.1; -0.0 eV)


El bengalí rojo es de origen asiático (Bangladesh, Camboya, China, Egipto, India, Indonesia, Nepal, Pakistán, Tailandia y Vietnam) y fue el primero en empezar a criar en Extremadura, registrándose la primera cita en 1980, mientras que el estrilda común tardó seis años más en establecerse (1986). Sus poblaciones superan actualmente los 10.000 individuos y siguen en aumento a la vez que amplían su área de distribución.


 
Nikon D80 + 500m f4P (ISO 100;1/1000; f5; -0.33 eV)

Aunque se asume que la procedencia de las aves fue a partir de ejemplares escapados de cautividad (también se especuló sobre una posible liberación masiva tras un accidente de un camión portugués que los transportaba), merece la pena destacar otro curioso dato sobre la intervención del hombre la introducción deliberada de aves exóticas. En algunos pueblos de las vegas del Guadiana existía la costumbre de soltar pájarillos en las bodas en lugar de lanzar arroz. Así, los invitados llevaban una cajita con un bengalí rojo dentro que liberaban al paso de los novios. Desconozco el alcance real de esta costumbre, y aunque sea casualidad, fue precisamente en las vegas del Guadiana donde antes se estableció esta especie. 

Hembra de bengalí rojo (Amandava amandava)
 Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/500; f7.1; -0.0 eV)

Uno de los aspectos más diferenciadores de la biología de estas especies exóticas, incluyendo a los obispos coronigualdos, es que comienzan a reproducirse cuando las demás aves ibéricas ya han terminado este proceso. En el caso del bengalí rojo, su ciclo reproductor se inicia en julio y se extiende hasta noviembre, mes en el que aún pueden encontrase nidos con pollos. A finales del verano es muy frecuente ver a los espectaculares machos de bengalí cantando insistentemente para atraer a las hembras o llevando largos tallos de garmíneas en el pico para construir sus nidos.

  Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 250;1/800; f5.6; -0.67 eV)

  Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/200; 4.5; -0.0 eV)

  Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/1600; f7.1; -0.0 eV)

Su reloj interno sigue dictándoles el momento de iniciar la reproducción, sucediendo en las mismas fechas que en las poblaciones nativas de las regiones orientales del hemisferio sur. Pero en realidad no se trata de una memoria interna que les obligue a criar siempre en el mismo período, independientemente de la latitud donde se encuentren. El motivo es aún más interesante. En sus países de origen el desencadenante de la reproducción es la finalización del monzón seco, caracterizado por las altas temperaturas y ausencia de lluvias (entre marzo y junio) y las aves empiezan a criar justo al entrar en la época lluviosa o monzón del suroeste, mucho más húmeda y con temperaturas más bajas. Si trasladamos esas condiciones a nuestras latitudes, sería algo similar al cambio de la sequedad y altas temperaturas del verano mediterráneo (nuestro mozón seco) a las condiciones otoñales con temperaturas más suaves y la llegada de las primeras lluvias (más parecido al monzón del suroeste).

 Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/500; f6.3; -0.0 eV)

  Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/800; f5.6; -0.33 eV) 
 
Otro hecho singular es la costumbre del bengalí rojo de introducir trocitos de carbón vegetal dentro del nido (generalmente fragmentos de madera o ramas que han sido quemados) y cuya función se desconoce, aunque posiblemente tenga relación con la necesidad de  absorber el exceso de humedad de las lluvias monzónicas o de las otoñales, un problema con el han debido enfrentarse tanto en sus áreas nativas como en los lugares donde han sido introducidos.

  Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/800; f5.6; -0.33 eV)

  Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/1250; f5.6; -0.33 eV)

  Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 200;1/1000; f6.3; -0.0 eV)
 
 Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 250;1/640; f5; -0.33 eV)


Referencias bibliográficas de interés:

Aves exóticas introducidas. una situación insostenible (SEO/BirdLife)
 
Aves exóticas invasoras en España: propuesta inicial de lista para el Catálogo Nacional de Especies Exóticas Invasoras. Grupo de Aves Exóticas. SEO/BirdLife

Aves exóticas en Portugal (2005-2008). Rafael Matias. Sociedade Portuguesa para o Estudo das Aves (SPEA)

¿De qué nos extrañamos?


 Nikon D300 + 600mm f4 (ISO 250;1/20; f6.3; -0.0 eV)


Agradecimientos: A Juan Aragonés y a José Luis Arroyo, por sus comentarios sobre los tejedores en las vegas del Guadalquivir; y a Elsa de Martín de Rodrigo por sus citas en Badajoz, que me facilitaron encontrar las parejas nidificantes en Gévora-Valdebótoa.



d

27 comentarios:

  1. No sólo fotos sino también conocimeintos. La valoración de tus trabajos, por los textos documentados y las fotos, no tienen parangón entre los blogs que visito.
    Magnífico trabajo.

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  2. Interesantísimo, y preciosas las fotos y los pajaricos...

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  3. Tus entradas son casi un tratado completo con magníficas fotografías de regalo.
    Un abrazo.

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  4. Estoy de acuerdo con José Elias, tus fotos son muy buenas, pero aparte con conocimiento.
    Un abrazo.

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. Excelente trabajo tanto en documentacion como en fotografia,chapo por ello.Saludos

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  7. Madre mía menudo post te has marcado.. Qué belleza de aves de fotos y que interesante todo lo que expones.. Me encanta.. Mi mas sincera enhorabuena..
    T dejo que lo vuelvo a ver.. :-)

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  8. Yo es que ya no digo nada...

    Un abrazo

    JM

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    1. Impresionado, Anastasio. Fotos y documentación. Gracias y enhorabuena.

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  9. Un escelente trabajo,bien documentado, las imagens geniales,te felicito,un saludo.

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  10. Gracias Atanasio por compartir tus conocimientos con todos nosotros.
    Tu entrada me ha hecho recordar cuando ví mi primer bengalí en los arrozales de Palazuelo ¡menuda sorpresa!
    Saludos y mucho ánimo para que continúes publicando nuevas entradas.
    Javier.

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  11. Con tus reportajes ilustrados habías puesto el listón muy, muy alto (no soy muy original). Ahora además con croquis, esto empieza a ser adictivo. Si el Carricero tordal, con lo macarrilla que es, tiene problemas es para preocuparse. Un abrazo.

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  12. Vaya entrada más completa, madre mía! no le falta nada!

    Unas imagenes muy buenas, especialmente me ha gustado la que aparece en 30ª lugar de los tejedores, la anterior a la primera foto de hembra.

    Y unos datos recopilados muy concisos y curiosos, como esa costumbre en las bodas de la vega del Guadiana y lo del carbón del nido.

    Un saludo.

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  13. Qué maravilla de fotografías, no sabría decidirme por ninguna... la primera es muy divertida, en plan "allá voy" (jeje) Me ha gustado conocer un poquito más a estos bellos seres gracias a tus palabras y a tus fotos.

    Un saludo!!

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  14. Eso de ser tan exhaustivo es un peligro, aunque un regalo para los demás. Saludos.

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    1. Hola Helios, la verdad es que no le veo el peligro por ningún lado, tratándose de pájaros de jaula que se han se han escapado..aunque si lo entendería para otras especies más delicadas. Cuando juegue con fuego ya procuraré no quemarme...Un saludo!

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  15. Pues nada Atanasio Enciclopédico, una más de tus instructivas entradas que tanto nos aportan a los que apenas nos asomamos a este mundillo tan apasionante. Es un verdadero placer leerte y disfrutar de tus completas entradas. Las fotos estupendas. Un abrazo

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  16. Impresionante entrada, seguiremos aprendiendo contigo. Sobre las fotos lo mismo, un nivel impresionante, y además nos explicas como las consigues hasta con dibujos.
    Gran trabajo, enhorabuena!!
    saludos

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  17. Realmente interesante tu entrada y muy didáctica Atanasio. Yo no tenía ni idea de la existencia de este ave por aquí. Saludos y gracias por la información tan detallada que nos ofreces.

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  18. Preciosas! que colorido tiene estas aves.
    Eso si me ha ENCANTADO los dibujos , la estrategia y el hide, me gusta mucho "ver" como se lo monta el fotografo y ademas aqui aprendo y mucho.
    Saludos camperos!

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  19. Cuando los que, como yo, que pasamos muchas horas observando y admirando lo que la naturaleza nos ofrece, nos sumergimos en un blog como el tuyo, con tanto detalle, tanta técnica y tanto buen gusto, nos quedamos asombrados y llenos de sana envidia. ¡Enhorabuena! Por cierto, en El Terrao habita un buen número de bengalíes a los que, algún día, conseguiré hacerles alguna foto. Saludos desde El Terrao (http://elterrao-dosurbanitasenelcampo.blogspot.com.es/).

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  20. Invasores... pero una preciosiodad. Saludos y enhorabuena por las fotos!

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  21. Hola Atanasio!
    Que pasada de entrada sobre las "exóticas invasoras".
    Muy buenas fotos y un texto fenomenal!
    Un saludo,
    JR

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  22. Atanasio, que preciosidad de fotografias, me encantan esos pajaros tan lindos. Enhorabuena y adelante que quiero ver más. Un saludo.

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  23. Hola Atanasio. Me quedé fascinada por tu reportaje del tejedor exótico.. del que casualmente tengo uno - de lejiiiiiiiísimos - inconfundible él, y no sabía qué era. No pude comentar...y creo ahora que es que lo lo visioné a media realización.
    Bueno. Un documental exhaustivo en los datos que aportas, y en unas imágenes de posado y vuelo, excelentes.
    Conjunto de lujo acerca de aves exóticas. Y para publicar. Gracias por compartirlo
    Un fuerte abrazo, con nuestros saludos.

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  24. Lindo! paraéns! Excelente explicação e fotos. Também os tenho fotografado na Herdade da Alfarófia. Muito bom!

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