viernes, 9 de enero de 2026

Torcecuello inernante en Cerro Verde (Badajoz)

 

Esta mañana he tenido un precioso encuentro con un torcecuello (Jynx torquilla) en la dehesa de Cerro Verde (Badajoz), primero posado en la encina más cercana a mi casa y luego rebuscando en el suelo entre las hojas secas de los morales. Desde principios de noviembre lo venía escuchando en la dehesa, muy fácilmente reconocible por su sonoro e inconfundible canto que no pasa desapercibido entre los demás sonidos de la dehesa. Pero siempre estaba demasiado lejos como para poder verlo, hasta hoy, que lo tenía tan cerca que hubo un momento que no podía ni enfocarlo con los prismáticos.
Aunque es una especie estival que pasa los inviernos en África, parte de la población inverna en la península ibérica y Extremadura recoge algunas de estas citas.
Así que hoy he disfrutado un montón, es un pájaro que me encanta y que hacía años que no observaba. Por supuesto, mi cámara estaba en casa al lado de botijo, pero recordé que tenía algunas dispositivas escaneadas de las jornadas de anillamiento que hacíamos hace más de 30 años (por no decir más de 40, que da como vértigo) en las riberas del río Gargáligas, cerca de Villanueva de la Serena (Badajoz).
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No me he podido resistir y he dejado de escribir para bajar al trastero a ver si tenía el registro en el "fichero de anillamiento" que utilizábamos en aquella época (entonces no estaban tan de moda ni las hojas de cálculo ni y las bases de datos). Y allí estaba! Estas dos imágenes corresponden a una jornada de anillamiento en noviembre de 1983, que quizás fue el primer ejemplar que capturamos de esta especie. He encontrado otras fichas de anillamiento de torcecuellos del 1984 y 1985 en este mismo lugar y siempre entre septiembre y octubre, seguramente de aves en paso migratorio. 
 
 

 
Las fotos estaban hechas con la Olympus OM-10+Zuiko 50mm, mi primera cámara. La mano que lo sostiene, o es la de Luis Lozano o la de Guillermo González Bornay, que formábamos un trío de pajareros incombustibles!!. Qué buenos recuerdos de aquellos tiempos!! En mi caso, aún no había llegado a cumplir la mayoría de edad, pero, como se dice en mi pueblo, ya tenía "más vicio que una tomatera" por los pájaros!

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